Ana Naranja: El surgimiento de una artista en Bucaramanga

Ana Naranja: El surgimiento de una artista en Bucaramanga

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Lunes, 29 Abril 2019
Noticias

La música es un arte descrito como el lenguaje universal. Desde su neta apreciación hasta su producción, la música ha estado presente en la vida de todas las personas sin distinciones. La profesionalización de este arte ha tenido gran controversia por los estándares sociales que en el pasado regían lo que se conocía como “trabajo digno”. Incluso hoy en día, en ocasiones la labor de un músico es rebajada por vestigios de aquellas épocas.

Esta es la voz de Ana María Melo Pinzón, conocida como Ana Naranja. Una joven cantautora santandereana ganadora de la reciente convocatoria para artistas del Instituto Municipal de Cultura y Turismo “Acústicos La Cultural” en la cual nueve agrupaciones o solistas fueron seleccionados y tienen la oportunidad de presentar sus canciones en un formato acústico en el auditorio Pedro Gómez Valderrama en Bucaramanga.  

Ana María Melo Pinzón, nació en Bucaramanga, Santander el 22 de noviembre del año 1991. Su vida estuvo marcada fuertemente por Zapatoca, pues además de ser su lugar de bautizo, ella afirma que fue donde vivió el esplendor de su infancia.

“Yo asocio Zapatoca con niñez feliz ¿sí? para mi Zapatoca es mi niñez feliz”

Desde la parte musical su acercamiento no fue tan mágico como se podría pensar.  A diferencia de muchas personas, ella no descubrió su talento cuando era pequeña o por curiosidad propia, ni siquiera tiene recuerdos acerca de eso.

“Pues yo no lo recuerdo, ni siquiera de fotos o algo en donde yo salga cantando en el colegio, en un show de izada de bandera, nunca”

Ella nunca imaginó llegar a relacionarse con ese mundo hasta que su mamá un día cualquiera la sorprendió con un instrumento.

¨Yo le digo a mi mamá que fue culpa de ella, porque ella nos cuenta que tocaba guitarra cuando era joven, y ella tenía una guitarra en la casa viejita que era la de ella cuando era joven. Y una vez la mandó a arreglar y me la regaló a mí, yo no sabía nada de música, me dijo como oye mira te traigo una guitarra y unos libros para que aprendas si quieres¨

En ese momento, siendo una niña de 10 años, no le encontró ningún atractivo a aprender a tocar la guitarra y mucho menos a leer el libro pues en ese momento solo tenía algunos prejuicios sobre el tema.

¨Yo decía como la música es para los vagos la música es para los que no quieren hacer nada en su vida¨

No pasó mucho tiempo para que Ana María empezara a sentir cierta curiosidad por el regalo de su mamá y en el momento que finalmente decidió empezar.

¨Quede atrapada ahí con la guitarra, el arte es te enamoraste o no te enamoraste¨

Con el tiempo el gusto se fue haciendo más profundo y no solo por la guitarra, fue descubriendo sus aptitudes vocales como cantante. Por lo que después de eso ingresó al coro de su colegio con el director Juan Manuel Hernández, el actual director del Coro UIS.

Cuando terminó la etapa del colegio empezaron a surgir las dudas que tiene normalmente un estudiante al momento de escoger una carrera universitaria. La ilusión de estudiar música siempre estuvo presente, pero sabía que no era suficiente como para ser una primera opción.

¨Tengo que estudiar una carrera real, de verdad, que sirva, era por mis papás ellos no lo veían como algo viable profesionalmente¨

Por lo que finalmente decidió entrar a Diseño Industrial. Luego de 3 o 4 semestres de carrera, Ana empezó a notar una falta de proyección en lo que hacía. En su futuro no veía la opción de terminar trabajando como diseñadora.

¨Mientras que todos estaban en el computador tratando de entender Adobe, yo estaba en mi guitarra, afuera del edificio, cantando mis canciones¨

No tardó mucho en reconocer que el diseño para ella no representaba nada más que una falsa estabilidad, pues dejaba sus aspiraciones a un lado por cumplir con una carrera convertida ya en una carga.

¨Cuando yo entendí eso yo dije es que no, no es mi lugar¨

Sin embargo, aun con toda la certeza que tenía Ana María sobre seguir su vocación. Sabía que sus padres no estarían de acuerdo, ni aceptarían esa decisión. Fue entonces cuando decidió arriesgar la carrera, el dinero y el apoyo que tenía por parte de sus padres para cumplir con su deseo de estudiar música.

¨Cancelé semestre en diseño, con mi dinero me pagué la prueba de admisión a la escuela de música. Audicioné. O pasaba o pasaba. Mis papás no sabían que yo ya había cancelado los semestres de diseño. La carrera la cancelé, ya ni siquiera podía volver a empezar la carrera, no podía estudiar más eso en mi vida¨

Con esa decisión, Ana María se lanzó a un vacío en el que no sabía todo lo que esperaba, empezando por la audición para entrar a la escuela de música.

¨Yo salí de ese examen llorando porque yo no sabía nada. Yo no sé cómo pasé, pero pasé¨

Seguidamente, con una alternativa ya asegurada tenía que informar a sus padres sobre la situación que ya no tenía vuelta atrás. La reacción, por supuesto, no fue la mejor. Ana relata que hubo una mezcla de sentimientos como preocupación, molestia y decepción que terminaron llevando a sus padres a tomar la decisión de dejar de financiar su carrera.

¨Si quieres estudiar música, estudia música, pero te vas a pagar la carrera sola. Entonces ese fue el compromiso, yo estudiaba música, pero yo me pagaba la universidad¨

En ese punto no quedaba más que seguir adelante, luchando por lograr lo que quería. No era una opción dejarlo. Y por eso debía esforzarse aún más, porque ya dependía únicamente de ella la responsabilidad de llevar su carrera. La disciplina de Ana María no demoró en dar frutos. Con sus conocimientos y disposición empezó a buscar oportunidades, logrando así empezar a surgir.

¨Vieron que me lo empecé a tomar muy en serio, que me iba bien, que hice mi grupo que salíamos a cantar, que ganaba dinero con eso, sin haberme graduado. Que me pagaba la universidad, que era responsable y ya lo vieron con otra cara y ya lo aceptaron pues bien¨

Fue necesario también demostrar con sus actitudes que las cosas no eran como su familia pensaba pues muchas veces los comentarios externos afectaban la imagen de lo que ella quería ser.

¨Al principio sí era muy fuerte porque hablaban del arte de una manera fuerte, fea. Y las personas que estudian arte, fuerte fea, o sea, alguien que estudia arte, alcohólico, marihuanero, todo lo malo del mundo lo es. Yo creo que la mejor manera de luchar contra eso es demostrar que no lo vas a hacer¨

Posteriormente, con su ejemplo ella considera que hizo un cambio de mentalidad en su familia, pues en general, todos se mostraron más receptivos ante el mundo del arte. Incluso, sus primos también siguieron ese camino.

¨Yo creo que abrí una puerta para que fuera aceptado con la familia, toda, no solamente mi círculo familiar casa, mi familia completa como una profesión real¨

Para seguir sus sueños, Ana María señala que no solo fue trabajo que representara dinero. Tuvo que dedicar también un gran empeño en sobresalir académicamente, usando algo que considera importante como artista y es el desaprender y aprender constantemente.

¨Luego, cuando yo entre a la universidad fue cuando ya quítese las mañas, eso esta mal aprendido. No sabía nada de música teórica, sabía los acordes básicos, tenía buen oído, entonaba medio bien, todo fue muy empírico en mi aprendizaje musical¨

Ella reconoce que mejoró mucho su técnica como cantante pues se formó como cantante lírica, un estilo que asegura no la identifica, pero que le da una gran variedad de recursos vocales. En la universidad también descubrió su gusto por la composición. Ana María relata que sus inicios en este campo fueron mientras aún estaba en el colegio.

¨Plagiando canciones que me gustaban mucho¨

Lo que ella hacía era recopilar frases que le llamaban su atención y luego introducirlas en una melodía compuesta por acordes simples. Luego de un tiempo, quiso atreverse a escribir algo suyo.

¨Y me pareció desastroso entonces como que lo dejé ahí¨

Fue hasta la universidad cuando Ana retomó la composición, con un poco más de técnicas y con el apoyo de profesores, entendió que el componer realmente era un concepto que iba más allá del escribir porque sí y empezó a escribir sus propias canciones.

¨Cuando tú empiezas a relacionar lo que haces con lo que sientes, creas como un vínculo muy fuerte. Entonces cuando tú escribes algo que tu sientes y cuando tu lo cantas, se refuerza más ese vínculo, no solamente por eso, no solamente porque a la gente le gusta sino porque yo digo que chévere que tú escribas tu música lo que tú sientes y que de repente a alguien del mundo le guste y que de repente alguien del mundo se sienta bien. Es me parece muy bello¨

Por accidente, un día cualquiera un compañero de estudio vio los escritos que ella tenía, eran de los primeros, pero inmediatamente le llamaron la atención. Luego de eso le mostró esas composiciones a otro compañero quien le ofreció formar una banda. Ana María junto con Laura Uscátegui y Estiven Pico formaron “Paralelo”.

¨Era piano, viola, guitarra y voz, yo era la compositora, hacia algunos arreglos en el grupo y era cantante¨

La banda estuvo activa aproximadamente durante 3 o 4 años, durante eso se presentaron en distintos lugares de la ciudad y grabaron 3 videos que están en la plataforma de YouTube. Luego por cuestiones personales y de tiempo, “Paralelo” se desintegró.

¨Estiven se graduó, y como que el grupo quedó ahí, luego yo monté el proyecto de grado y mejor dicho, la imposibilidad de tiempo…¨

Ana María manifiesta que “Paralelo” significa un parte muy importante para su carrera como artista, pues con ellos pudo afianzar sus composiciones y también empezó a crear un público.

¨Es algo que recuerdo con mucho aprecio, porque le debo mucho de lo que me pasa ahora a eso¨

Luego de un tiempo de la separación de la banda, la carrera de Ana María se mantuvo inactiva.

¨Yo dure como un año sin hacer nada, sin tocar en bares, sin nada, como ahí estudiando en la universidad y ya. Un día dije no, yo necesito cantar, yo necesito mi música, yo necesito componer, yo necesito escribir¨

Fue en ese momento donde surgió “Ana Naranja”. Un proyecto solista con el que podría empezar a componer su propia música. El nombre nació como un apodo que le atribuyeron sus compañeros de Diseño industrial, ya que como su color favorito era el naranja, todos sus trabajos y entregas llevaban ese color.

¨Todo era naranja, o variaciones del color naranja entonces me decían así y me pareció lindo entonces cuando yo estaba mirando con unos amigos el nombre, yo les dije como bueno de repente ´Ana Naranja´ puede ser chévere y me dijeron pues dale si te gusta si te sientes identificada¨

La composición de las canciones desde este proyecto solista en un principio trabajaba temáticas específicas que llamaban la atención de la artista.

¨Al principio escribía sobre amor, desamor, todo lo relacionado con las emociones. Luego entré en una etapa en que dije bueno hay más cosas en el mundo hay más cosas en la vida, que amor, claro le amor es el motor de todo, pero, por ejemplo, está la naturaleza. hice otra canción sobre el tema de la naturaleza. Luego ya eran cosas más introspectivas¨

Sin embargo, su técnica de composición está también en identificar la poesía en la cotidianidad. Es decir, se inspira en frases, palabras, expresiones que en algún momento pueden surgir en una conversación y las toma como fuente principal.

¨Yo creo que la gente habla música y no lo sabe. Dices algo lindo y yo digo como oye te diste cuenta de lo que acabas de decir y entonces cojo mi celular, lo copio en las notas, luego llego a mi casa, lo copio en mi cuaderno y empiezo a revisar y si me gusta la idea y si a partir de esa idea se desprenden otras cosas, eso va ¨

Ana María Melo reconoce que no tiene un género de música favorito, sin embargo, manifiesta que su estilo como “Ana Naranja” se inclina hacia el Pop, describiéndolo como pop alternativo

¨Pop, pero tiene elementos de otras músicas que me gustan, algunas cosas del jazz, alguno acordes ahí que son un poquito diferentes, de pronto también las formas de las canciones son un poquito diferentes a lo que tú escuchas en una canción pop, pura pop. Me gusta mucho la música andina, entonces de repente mezclo como el pop con eso, tengo un par de bambucos pero que si tú los escuchas o alguien experto en música folclórica colombiana va a decir, oye eso no es un bambuco pero tiene aires de bambuco, ¿sí? O sea me gusta de alguna manera me gusta incluir esos elementos en el pop porque fue la música con la que empecé a desarrollar mi gusto por la música¨

Ana Naranja está presente desde el año 2017. En el tiempo que lleva ha pasado por varios escenarios como en Municipal música viva y en el Oktoberfest en la franja line up adicional. También ha tenido varios reconocimientos como una “Beca de circulación de Berklee latino 2018” patrocinado por el ministerio de cultura y un concurso en Bogotá en el cual ganó un videoclip.

En el momento, además de la convocatoria de “Acústicos La Cultural”, también está trabajando en la grabación oficial de sus canciones ya que quiere comenzar a distribuir su material por plataformas digitales. El detalle con este tipo de sitios es que la comparación entre canciones ya no se hace por el contenido, los efectos y voz únicamente. Entra a jugar un papel importante la calidad.

¨Cuando tu entras a plataformas entras a competir por calidad, como suena tu música amplificada en el centro comercial, estás compitiendo por calidad de sonido¨

Junto con este proyecto, Ana se encuentra trabajando como cantante en el restaurante “El Garaje” en cabecera, da clases y dirige el coro infantil de la fundación cultural la cuerda. Con estas actividades entre otras más logró financiar su carrera y se sostiene económicamente. La cantante expresa que cuando se hace lo que quiere, no se siente el peso de un trabajo.

¨Mi economía está en la música, vivo de cantar, a quien le paga por cantar, uno lo disfruta uno está trabajando, pero está ahí gozándose la cosa¨

Ana María desde su experiencia demuestra que a pesar de los obstáculos que se pueden presentar, o los problemas económicos en lo que se puede estar, el surgimiento dentro del gremio artístico es posible y todo depende de la dedicación. 

¨Yo creo que estoy construyendo desde el amor al arte y el respeto a lo que hago¨

Para esto también es esencial confiar sí mismo y no limitar sus capacidades, pues de esa manera los comentarios y las dificultades no interfieren en su desarrollo personal, en especial en una sociedad en la que la cultura está en proceso de crecimiento y en que muchas personas aún no entienden la importancia de todas las manifestaciones artísticas.

¨Qué tanto crees tú en tu talento, qué tanto crees tú en lo que crees que puedes llegar a hacer y a ser¨

Ana María entiende que puede tener muchas aspiraciones y puede pensar en lo que quiere en futuro. Pero señala que la manera de lograrlo es trabajando por ello. Yendo paso a paso y cumpliendo meta por meta. Aprovechando cada espacio y cada oportunidad que se encuentra.

El caso de Ana Naranja es un ejemplo para todas aquellas personas que quieren iniciar su carrera artística. Ya que demostró una gran determinación y así logró salir adelante con su música.

Por Paula Reyes.

@paulajreyest

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