Desigualdad laboral en Santander

Desigualdad laboral en Santander

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martes, 02 junio 2020
Informes especiales
Unab Radio · Informe Especial – Desigualdad laboral en Santander

La desigualdad laboral por género es una problemática social que ha estado presente en muchos países a lo largo de los años. Colombia no es la excepción.

Según el último informe del Departamento Administrativo Nacional de Estadística Dane en Colombia hay 23.312.832 mujeres, lo que representa 51,1% de la población total del país. Es decir hay más mujeres que hombres.

Algo en lo que también ganan las mujeres es en la tasa de desempleo nacional. El índice de desempleo para las mujeres es del 14,4%, mientras que en hombres es del 8,8%. Una cifra que se reduce casi a la mitad.

Hablar sobre desigualdad laboral requiere especificar las perspectivas desde donde se mira. Por eso, en este informe este tema se aborda desde la falta de oportunidad o representación en ciertos empleos y la diferencia de salarios.

¿Este tema solo afecta las mujeres? ¿En qué campos laborales se marca esa diferencia? ¿Cómo se percibe esta problemática? Estas dudas se resolverán, pero no en el ámbito nacional. Sería bastante extenso. Así que se mirará en lo local.

Si se habla de Santander las cifras varían. Para empezar, en este departamento hay más hombres que mujeres. Ellos representan el 51% y ellas 49%. Esto se traduce en que hay 984.332 mujeres y 1.024.508 hombres.

En el trimestre de diciembre de 2019 hasta febrero de 2020 el Dane hizo un estudio del mercado laboral en el país según el sexo, donde arrojó como resultado que de las 23 ciudades que se estudiaron, en Bucaramanga y su área metropolitana hay más desempleo en hombres que en mujeres. Para los hombres este índice es del 11,1% y para las mujeres del 10,5%. Una diferencia de menos del 1%. Un dato que contrasta la realidad del país.

De las ciudades que hicieron parte de este estudio, Bucaramanga fue la única que mostró que el desempleo en hombres es mayor en esta ciudad y su área metropolitana.

La política ha sido de los campos laborales donde la representación masculina ha predominado.

Antes de que Marina de Jesús Arévalo Durán llegará al mundo de la política en Bucaramanga sintió lo que era la desigualdad por ser mujer.

“Hoy hace parte de las 3 concejales de Bucaramanga. Es representante del partido Liga de Gobernantes Anticorrupción. La idea de representar el sector cooperativo fue lo que la motivó a involucrarse en ese mundo. No tenía afinidad por la política antes de ser una de los 19 concejales del municipio”.

“Su nombre hace parte de las pocas mujeres que han ocupado cargos políticos en el departamento. De 1988 a 2011 en los concejos de los diferentes municipios de Santander las mujeres han ocupado 82 de las 820 curules disponibles, eso equivale al 10% de representación de las mujeres en esta organización política”.

“Aunque esas cifras demuestran desigualdad entre la participación de hombres y mujeres, allí adentro las labores no distinguen sexo”.

“La ley 581 de 2000 o también conocida como “La ley de cuotas” dejó claro que en Colombia la participación de mujeres en política es necesaria. Esta ley contempla que mínimo el 30% de cargos políticos deben estar ocupados por mujeres, tanto en niveles decisorios de las diferentes ramas y órganos políticos del poder público. Con decisorios se refiere a cargos como ministerios, dirección de departamentos administrativos o presidencia de entidades especializadas”.

“Pero la falta de representación no es un tema exclusivo de mujeres. La educación presenta dos miradas diferentes sobre el mismo tema: desigualdad laboral por género”

“La educación infantil por años se ha visto como un trabajo exclusivamente de mujeres. Son muy pocos los hombres que ejercen esta profesión. Los que ya están saben lo difícil que es ejercer el trabajo por el que se han preparado durante años”

“Jhon Germán Flores Flores pertenece al 1,5% de profesores de preescolar de Santander. En este departamento solo hay 40 hombres que trabajan como profesores de preescolar. Las cifras nacionales no son muy diferentes. En esta misma área de la educación para el 2017 en Colombia había 4.105 hombres. ¿Y mujeres? 14.714. En porcentaje esto representa que el 21,9% son hombres mientras que 78,1% son mujeres”.

¿Qué ocurre cuando un hombre es quien envía una hoja de vida para trabajar en este sector? Desde su experiencia Jhon Germán Flores cuenta lo siguiente

“Las cifras de representación femenina prevalecen tanto en el sector rural como en el sector urbano. El 67% de los docentes de primaria en instituciones rurales son mujeres, y en el sector urbano la cifra crece al 78,3%”

Desde pequeños se crea la imagen de que quien va a dirigir la clase será una mujer.

Jhon Germán Flores actualmente trabaja como docente auxiliar infantil en la Fundación Posada del Peregrino en Bucaramanga. Además va en último semestre de Educación Infantil en la Universidad Autónoma de Bucaramanga UNAB. Su interés por transmitir el conocimiento a los más pequeños no es algo espontaneo.

“Pero avanzando, pasando de preescolar, primaria, hasta llegar a la educación superior la realidad es completamente diferente”

En Santander hay 29 instituciones de educación superior, solo dos de estás están dirigidas por mujeres. Eso significa que solo hay dos rectoras en Santander, una está en la Universidad Cooperativa de Colombia UCC, y la otra en la Universidad Francisco de Paula Santander.

“La mayoría de altos rangos están dirigidos por hombres. Un ejemplo es la Universidad Industrial de Santander UIS, allí se estudiaron 37 cargos entre decanaturas, consejo superior, consejo académico y un consejo de facultad. De esos cargos solo el 18% está ocupado por mujeres. Y es algo que prevalece en la mayoría de universidades de Bucaramanga, no solo en esa”.

Cambiando de labor, el deporte ofrece grandes ejemplos de desigualdad laboral tanto para hombres como para mujeres. Pero como se mencionaba al principio, esta problemática no solo se da por la falta de representación sino también en la brecha salarial.

Hombres y mujeres ejercen el mismo trabajo como futbolistas, incluso pueden trabajar en el mismo equipo, pero las diferencias son notables.  En el 2017 empezó la liga profesional femenina de fútbol en Colombia y las diferencias con la liga masculina son varias.

Ingrid Juliana Pabón Rivera habla sobre este aspectos y la manera como las afecta.

Considerarse profesionales es algo que les ha costado a las mujeres, quizá por eso mismo, como dice Ingrid, en ese mundo no se les considera como tal.

Para el 2020 ninguna jugadora del Atlético Bucaramanga contaba con contrato laboral como lo dio a conocer Acofultpro. Las diferencias entre los salarios de un hombre y una mujer del mismo equipo pueden estar entre los 45 millones de pesos, algo que dificulta que ellas puedan vivir de este deporte.

A pesar de esto muchas entienden que es un proceso que están viviendo y que al ser el inicio del fútbol profesional femenino en Colombia todo puede mejorar.

Santander no se queda atrás con las políticas para que la desigualdad laboral de género desaparezca poco a poco. En septiembre de 2010 se oficializó la Política Pública de Mujer y Equidad de Géneros en Santander bajo la ordenanza 28 del 21 de septiembre de ese mismo año. A través de 82 acciones que contiene esta, se pretende eliminar las formas de discriminación por sexo, y asegurar la participación plena e igual para las mujeres en la vida política, civil, económica, entre otras.

Después de hablar de política, educación y deporte, queda otro ejemplo por mostrar, y es una labor cotidiana.

La industria textil en Colombia genera unos 800 mil trabajos, esto representa el 13% en el sector de la manufactura.

La participación de mujeres equivale al 58,6% teniendo ellas mayor representación que los hombres en este sector.

Franky Guevara Campos actualmente es el presidente de la Cámara Colombiana de la Confección en Santander. Lleva varios años en esta industria, y aunque efectivamente la participación de mujeres es mayor esto tiene una explicación para él.

“Se estima que en Bucaramanga hay 2000 empresas de industria textil y que el 75% de las confecciones son informales”.

El trabajo allí dentro es el mismo para todos.

“El 72 % de los empleos que genera la confección son madres cabeza de hogar. En el país, Medellín es la ciudad que da el 50% de productos textiles del país”.

“Leyes, políticas, organizaciones se han encargado de que a nivel nacional o departamental esta problemática social desaparezca”.

“La Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos, OCDE y Sherpa del G20, indican, que en Colombia existe una brecha laboral del 25 por ciento. En comparación con otros países como Haití que tiene 40 por ciento o México con 45 por ciento, Colombia tiene una brecha relativamente baja. Sin embargo, esto no quiere decir que esa problemática no tenga importancia en el país”.

Informó Natalia Arias, Francisco Vargas y Daniela Bueno, Unab Radio.

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