La remontadora: un oficio que podría desaparecer

La remontadora: un oficio que podría desaparecer

2
71
0
Martes, 11 Junio 2019
Informes especiales

La reparación de calzado, comúnmente llamada remontadora, es un oficio que con el paso del tiempo ha perdido su importancia, ya que como lo expresan los ‘remontadores’ el material con el que actualmente se fabrican los zapatos no permite que sean arreglados.

Inicialmente los zapatos se fabricaban en cuero, lo cual garantizaba comodidad y durabilidad, este cuero se obtiene de las pieles de diversos tipos de animales (ovejo, becerro, vaca y cabro, entre otros), este calzado generalmente era usado para ocasiones especiales por su elegancia.

Actualmente el material en el que son fabricados los zapatos es diferente, estos son fabricados con telas, poliéster, materiales sintéticos y espuma, lo cual tiene menos durabilidad y no permite que el zapato sea reparado.

Varios de los remontadores dicen que iniciaron en este oficio arreglando zapatos en pequeños locales, denominados ‘zapateros’, a donde iban las personas a llevar su calzado para que fuera arreglado allí mismo.

Pero con la llegada de las importaciones esto fue cambiando, el arreglar 20 pares de zapatos al día y llegar al punto de arreglar solo dos o tres significó que el costo que pagaban por el arriendo de su local no estaba siendo rentable, y el estar sentados detrás de una mesa de madera a la espera de los clientes, que dejaban de llegar, los llevó a buscar nuevas alternativas.

Fue así como algunos de ellos reunieron sus ahorros para comprar una moto, otros ya la tenían, amarraron una caja en la parte de atrás y salieron a buscar clientes repitiendo una y otra vez la frase que ya los hace reconocidos en los barrios de la ciudad:

“remontadora, remontadora”

Luis Alejandro Torres Ramírez, de 56 años, era técnico de un laboratorio óptico, en el que trabajó durante 11 años, en la carrera 27 con 33, llamado Laboratorio Óptico Santander. Con el paso del tiempo este laboratorio fue desmejorando hasta que fue cerrado. Con el fin de conseguir un trabajo para sostener a su familia y suplir sus necesidades empezó a ver cómo su vecino arreglaba zapatos y así fue aprendiendo este oficio, en el que lleva 34 años.

Luis Alejandro expresa que su oficio no consiste en elaborar zapatos, sino que reparan estos.

“los remontadores son los que arreglamos el calzado ya hecho, lo mismo con los bolsos, ya hechos, nosotros no hacemos zapatos sino arreglamos toda clase de zapatos que eso se llama remontadores de zapatos”.

En el año 1985 montó su negocio que le generaba muchas ganancias, ya que arreglaba entre 15 a 20 zapatos a diario, lo cual era suficiente para pagar el alquiler del local y sostener a su familia.

Torres recuerda cómo pasó de la prosperidad a la decadencia.

“Cuando comencé a trabajar en la rama de la zapatería, se ganaba bien uno tenía para pagar el arriendo y todo porque mandaban arreglar muchos zapatos, bolsos, carteras, maletines, morrales y ha venido disminuyendo debido a la exportación del calzado de China, bolsos zapatos, correas, todo lo traen de allá entonces se ha vuelto aquí más duro porque a esos precios de unos zapatos tan baratos entonces no los mandan arreglar”.

Luis Alejandro expresa que siempre le ha gustado trabajar y que el estar en el local esperando la gente que ya no llegaba, lo llevó a comprar su moto y salir en busca de clientes. Así fue como inició su recorrido desde las 7 hasta las 11 de la mañana en el barrio La Floresta, Pan de Azúcar, Terrazas y Cabecera en Bucaramanga, recogiendo los zapatos en la puerta de la casa de sus clientes y haciéndoles más fácil su arreglo.

Torres dice que las personas que aún compran zapatos que se pueden arreglar no les gusta salir de sus casas, entonces simplemente los desechan. Ahí es cuando llegan los remontadores a prestar su servicio.

La reparación de calzado o como ellos lo llaman ‘la remonta para dama’ depende del estado en el que se encuentre el zapato, los arreglos más frecuentes en el calzado de dama son los las tapas de los tacones con un precio de 7mil pesos el par, el cambio de las suelas con un costo de 25 y 30mil pesos, la pintura de los zapatos de 20mil pesos, así como también evillas y correas entre 5mil y 15mil pesos el par. La remota para hombre es el cambio de plantilla que tiene un precio de 40 mil pesos, mayor al de dama por su tamaño y el cambio de tapas entre 15mil pesos.  

El promedio de ingresos diaria es de 60 mil pesos, sin incluir los materiales, es decir de un arreglo que se hace diariamente de 3 a 4 pares de zapatos se deben sacar los materiales y un porcentaje para la gasolina de la moto en la que se transporta, lo que deja una ganancia entre 30 a 40 mil.

Agripino García tiene 71 años, es remontador desde hace 42 años, inició en esta labor porque el trabajo que tenía, era la fábrica de calzado Marpex, pero con el tiempo esta fábrica fue quedando en quiebra ya que únicamente en los meses de temporada era que tenía buenas ventas, y el resto del tiempo eran poco los zapatos que salía, así lo dice Agripino.

“Yo primero fui zapatero, y a raíz que termina la temporada en diciembre y son casi tres meses de franquicia para volver a comenzar nuevamente los pedidos en los almacenes entonces como los almacenes no compran en enero en febrero y marzo, a raíz de eso me toco ponerme hacer arreglos de zapatos, zapatillas, tapas, eso”.

Desde los 12 años dedica su vida a fabricar y arreglar los zapatos, pero en busca de solucionar su crisis laboral en ese momento, un amigo remontador le propuso que trabajara en este oficio que estaba dando más dinero. En ese tiempo los zapatos todavía eran fabricados en Colombia y el arreglo era más fácil ya que como lo expresa Agripino García era cuero del bueno, que duraba muchos años y que su arreglo era más fácil.

Anteriormente el dinero que se recolectaba era bastante, ya que como el zapato podía ser arreglado y eran de alto costo, para las personas era más accesible arreglar el zapato que comprar uno nuevo, así lo manifiesta Agripino.

“Hace 20 años uno conseguía plata porque no había comercio exterior, aquí a Colombia no llegaban zapatos, más bien todo el zapato que se hacía en Colombia se exportaba, zapatillas, de todo, pero a raíz de que los chinos, los indonesios, toda esa parte del oriente empezó a traer zapatos de mala calidad, porque traen unos zapatos en plástico que se  y eso le ha sucedido a mucha gente que va y compra zapatos bonitos y mucha gente a fracasado por eso, porque compran contenedores llenos de esos calzados y a medida que la gente se lo va poniendo se daña el plástico por encima y pierden la plata”.

Agripino recorre los barrios Diamante ll, San Luis, Valencia, el Remanso y Guanatá, dice que su trabajo se mantiene gracias a los clientes que llevan varios años, los antiguos que aún conservan los zapatos de buena calidad, y estos lo recomiendan con otros. Agripino expresa que la población para la que él trabaja está segmentada entre los adultos mayores, que pocas veces mandan a arregla zapatos y, jóvenes que compran calzado que usan por cierto tiempo y después dejan de usar.

Los precios de los arreglos de zapatos han tenido que disminuir porque actualmente se fabrican con materiales de baja calidad y por ende su precio es menor, entonces un zapato que tenga un precio de 40 mil, no puede ser arreglado por 30 mil, ya que el cliente prefiere comprar un nuevo calzado que sea novedoso y con un costo similar.

García recuerda el dinero que recibía anteriormente en este oficio y como fue disminuyendo a causa del material del calzado.

“Cuando yo comencé la remonta de hombres se hacia 5 pesos ahora se hace en 30mil pesos. (pega) Antes había mucho zapato colombiano que se podía arreglar, eran zapatos que uno mismo fabricaban y que uno sabe que se pueden arreglar”.

En contraste, la fábrica y distribuidora de zapatos Alicia Wonderland ubicada en el sector de cabecera, inició en mayo 2 del 2009, distribuyendo zapatos a todo el país, con 450 vendedores de catálogo y 55 almacenes que distribuyen sus zapatos por toda Colombia. Sus productos son fabricados con tela, cuero y sintéticos. Según explican sus propietarios, esta tienda cambia su colección cada 25 días, teniendo como objetivo principal brindarles a sus clientes moda y comodidad.

Sergio Andrés Serrano Ríos, dueño de la tienda, manifiesta que desde pequeño veía que sus compañeros de altos recursos económicos tenían zapatos de diferentes colores, y usaban varios estilos, según cada ocasión. Todo esto lo llevó a crear una tienda que fabricara estos zapatos teniendo en cuenta la moda y bajos precios, así lo cuenta con entusiasmo.

“Yo estaba en la Universidad y todos mis amigos usaban muchos zapatos de marcas internacionales, marcas reconocidas, y en mi casa pues solo me compraban un par de zapatos al año, entonces yo decía quiero tener muchos zapatos, seria bueno que existiera una marca local que no fuera tan cara y que tuviera moda, que con lo que me compro unos zapatos super caros, pudiera comprarme muchos zapatos en esa marca”.

Sergio Serrano usa el termino moda rápida como justificación al descenso del oficio de la reparación de calzado, dice que la moda rápida se tomó el mundo gracias a que las tiendas por departamentos empezaron a ofrecerles a las personas ropa a bajo costo con un contenido de moda. Esto es lo que ha permitido que las personas se pueden vestir con las ultimas tendencias del mundo, a un bajo costo. Y esto incluye a los zapatos, así lo explica Sergio quien resalta las tendencias que van evolucionando.

“Cuando este negocio toca los zapatos antes tu comprabas zapatos en 200, 300, 400mil pesos, y ahora tu vas a tiendas por departamentos y encuentras zapatos desde 30mil, 50mi, entonces al ir cambiando la tendencia dentro de la moda hace que haya una moda rápida, esto es lo que ha venido afectando la remontadora porque antes las personas decían quiero un par de zaparos de cueros que me duren toda la vida, y realmente eso es lo que menos le interesa a las personas, porque la necesidad no es que les dure toda la vida, es que los hagan ver bien en una etapa”.

Sergio Serrano afirma que su marca tiene como finalidad brindarles a sus clientes innovación, llevar al mercado las nuevas tendencias y que sus clientes siempre estén a la moda, ya que es una generación que está adaptada al cambio.

“Yo no te puedo asegurar que en diciembre sea lo que esta de moda, y si diciembre sale otra moda, entonces las personas ya no los necesitan, entonces les dan menos uso a los zapatos y por eso necesitan menos remontadoras”.

El no innovar en los servicios que brindan los remontadores hace que vaya perdiendo su valor, ya que si los zapatos van innovando estas personas deberían hacerlo al mismo ritmo, según lo afirma Serrano

 “Yo creo que deberían ampliar los servicios que están prestando, no solo pegar suelas, aumentar el tamaño de alguna parte que les quede ajustado, podrían prestar servicios de limpieza, servicio de algún acabado diferente o sea empezar ampliar la gama del servicio que se presta de los zapatos en general, podían también segmentarse a una gama más alta, para que las personas lo usen”.

Varias son las personas que ya no les gusta arreglar sus zapatos, no porque estén dañado sino porque el innovar es lo que más les interesa, quieren cambiar sus zapatos por nuevos diseños que día a día van evolucionando, es por esto que actualmente las personas no usan solo un par de zapatos, sino que tienen diferentes colores, tamaños y estilos, para cada ocasión.

Serrano dice que estas personas aportar a sus ingresos, ya que es un factor de beneficio el vender cada vez más.

“Nosotros en el mercado le llamamos compras inteligentes, que es comprar un zapato que les combine con muchas cosas, sino comprar zapatos específicos para un outfit y una ocasión específica, entonces las personas ya no tienen un par o dos pares, tienen 20, 30, 40 pares de zapatos y esto no distingue estrato socioeconómico o sociocultural, eso ya es algo totalmente que es una línea transversal a todos los estratos socioeconómico”.

Según la opinión de los remontadores y las personas que están involucradas en la venta de zapatos, el verse bien está por encima del sentirse bien, y es por esto que las personas no compran por calidad, porque el zapato les duré varios años y que si se daña pueda ser arreglado por un remontador, sino que están orientados hacia la cantidad, el tener diferentes zapatos para cada ocasión, es algo que el zapato lo ha permitido por su bajo costo, influyendo en el trabajo de los remontadores, si estos no evolucionan a medida que los zapatos también lo hacen, puede ser la razón por la que este trabajo posiblemente pueda desaparecer.

Por Lida Benavides.

@benavideslida

Comments are closed.