LOS BARBEROS CONTINUAN VIGENTES

LOS BARBEROS CONTINUAN VIGENTES

Like
49
0
Miércoles, 12 Junio 2019
Informes especiales

La necesidad de algunos hombres de verse bien arreglados conlleva a acudir a uno de los profesionales más antiguos, el barbero, de cuyo oficio actualmente se afirma que está en vía de extinción, pero otros dicen que ha tomado mayor fuerza en estos últimos años.

Las barbas han sido famosas en todo el mundo desde épocas pasadas y se compara con la melena de los leones machos puesto que durante siglos fue símbolo de fuerza.

De acuerdo con Pilar Gil Villar escritora del portal web Quo, en Mesopotamia era cuestión de estatus, por esto las barbas eran bien cuidadas y se usaban tenazas manuales para rizarlas. En Grecia también hacían lo mismo, puesto que eran consideradas como un símbolo de sabiduría e inteligencia y solo se afeitaba en señal de castigo, pues una cara sin ella se consideraba afeminada. Hasta que el afeitado se introduce en la época de Alejandro Magno, quien ordenó a sus soldados que no se dejaran barbas, pues estas podían ser utilizadas por sus enemigos para hacerlos caer de los caballos. Los romanos también se apuntaron a la moda del rasurado, para distinguirse de los griegos, y a diferencia de éstos, se la dejaban crecer en señal de duelo. El primer vello que se quitaba un joven se guardaba en una cajita y se entregaba como ofrenda a un dios y en Egipto los reyes usaban una barba falsa de metal.

De igual forma personajes relevantes en todo el mundo como pintores, cantantes, filósofos, escritores, científicos, se han caracterizado por tener un estilo definido de barba.

Lo que hace un barbero es afeitar, cortar y acondicionar el cabello y la barba. Las barberías eran consideradas lugares de interacción social y discurso público, en donde se vivían debates abiertos, se expresaba la preocupación pública y se generaba la participación de los ciudadanos en temas de interés colectivo.

Entre sus funciones, el barbero debe mantener limpio su lugar de trabajo, ya que este espacio debe ser atractivo y agradable para el cliente. De igual forma, el barbero debe hacer un buen uso de las herramientas de trabajo.

Las herramientas utilizadas hasta finales de los años 60 eran máquinas manuales que tenían una forma similar a la de un alicate, el movimiento de la mano del barbero debía ser constante y este se cansaba al afeitar personas diariamente. Nuevas máquinas aparecieron en la década de los 70, sin embargo, no eran suficientemente eficaces y tenían sus falencias, ya que debido al uso frecuente se recalentaban y ocasionaban quemaduras a quien sostenía esta herramienta. 

El barbero Luis Evelio Perdomo lleva más de 50 años dedicando su vida a esta profesión que según él, era visto por la sociedad como un desprestigio.

 “Anteriormente muchos y lo digo por yo mismo, a mí me daba pena decir que yo era un peluquero, un complejo, porque mucha gente lo despreciaba, pobre peluquero, es un peluquero”

Iniciando, Perdomo miraba cómo cortaban el cabello los demás y afirma que quiso aprender siempre por gusto.

“A mí no me gustaba estudiar yo le comenté a usted, eran los dos oficios que me gustaba a mí, porque yo veía que usted vivía bien arreglado, vestido, embolado, encorbatado, todo, manga larga, camisa, entonces eso era un caso que le gustara a uno y como era de día usted trabajando no le queda tiempo de estudiar, pues porque uno quiere es trabajar y no estudiar”.

Luego, con más años de práctica hizo un curso en el Sena de Alta Peluquería durante seis meses, el cual le ayudó a perfeccionar la técnica del arreglo del cabello. Perdomo afirma que un barbero debe tener delicadeza con el cliente quien deposita su confianza en las manos.  

 “En el momento que el cliente se sienta, le arregla aquí, le suelta la corbata, le mueve la cabeza para donde quiera pero hay que saberlo hacer, con calmita, empujadito, para uno pulir aquí con cuidadito se empuja, que hasta eso tiene que tener una mano suave, porque muchos no les gusta, anteriormente le ponía la mano aquí, juemancha eso le dolía a uno la nuca, hay que tener mucha forma de cómo tratar a la persona”.

Además de eso, también había cierto machismo de los clientes. Los barberos eran exclusivamente hombres, hasta que en los años 80 la mujer comenzó a peluquear también a los caballeros, a pesar de que para la época esto no era bien visto. Gracias a esta profesión, Perdomo ha sacado a su familia adelante y afirma que siempre ha tenido lo necesario.

 “Es trabajar bien, es muy importante, muy bueno, de allí que uno dice no es que uno se vuelva rico, pero gracias a Dios uno puede amanecer sin cinco y abre y a las 10 de la mañana ya tiene para el desayuno, para el almuerzo, es una carrera bonita, rápida y especialmente para la comunidad, para la gente”.

Es por eso que se considera a este oficio rentable. Antes no era tan competitivo como ahora. Cada arreglo del cabello costaba 1 peso y la afeitada costaba 2 pesos. Perdomo recuerda con felicidad cuando una vez tuvo el mejor salario de su vida, en un fin de semana se ganó 90 pesos, y con eso pudo comprar muchas cosas para él y para su esposa.  

 “Eso era un billetal, grande, imagínese con 90 pesos me compre una camisa un pantalón, bueno, y me sobró plata, fuimos comer al restaurante el ‘Capipe’, era un platote así, eso era barato”.

Así mismo, Julio Gamboa ha trabajado en la barbería Guarín desde hace 52 años y comenzó en este oficio por la enseñanza de dos familiares, un tío y su padrino. Julio afirma que anteriormente había más trabajo en la barbería que ahora.

 “Trabajo que había, ahora ya hay poco, pero hubo mucho trabajo, antes había trabajo, no ya ha mermado, bueno no se sabe, la situación y siempre merma un poco”.

Los cortes son parecidos a los de antes, sin embargo, los estilos antiguos son de su preferencia. Así mismo, personas importantes y fieles a su oficio, siguen yendo a su lugar de trabajo.

 “Eso si he tenido mucha clientela, por ejemplo, usted no oyó hablar de Jaime Luis Gutiérrez, el que fue rector de la UIS, ahhh ese fue cliente mío durante 40 años y ahorita en este momento claro, tengo un poco de médicos y abogados eso tengo buena clientela”.

Julio Perdomo dice que se ha perdido el buen gusto en el corte de cabello y que son muchos los hombres que han descuidado su apariencia física.

 “No creo, al contrario, nosotros lo veíamos bien elegantes, con corbata, con pieza corbata…los zapatos eran bien lustrados, no al contrario, es ahora es que se ha despreciado más porque ya nosotros nos igualamos a los otros vergajos ahí y cómo le parece que esos paisas que llegaron peluqueando con la cachucha para atrás y con pantaloneta, chancletas, eso qué es”.  

El médico Allan Peterkin, especialista en ‘pogonología’, estudio de la barba, es autor de libros como cien barbas, mil bigotes y el caballero barbudo. En ellos enumera y describe los diferentes estilos de barba, el estilo Fu Manchu que se refiere al bigote que nace en los extremos del labio superior, y crece hacia abajo en punta, a lo Van Dyck, un bigote y una barba de candado, sin vello en las mejillas, o las de inspiración amish que cubre desde el mentón a la barbilla y no lleva bigote.

De acuerdo con el portal web cinco días, las barbas deben ser perfiladas. Esa es la clave para que el contorno quede libre de pelos que alteren esa armonía facial. El bigote es otro de los elementos esenciales para conseguir una imagen limpia y cuidada, ya que no debe sobrepasar su límite, a excepción de los laterales. La patilla también debe retocarse para aligerar el vello en esa zona y estilizar el rostro. Todo ello ha de ir acorde con la forma de la cara, ya que no sirve el mismo tipo de barba para un rostro ovalado que para uno alargado o cuadrado. Un buen barbero, uno de los oficios que vuelve a estar de moda, se encarga de ello. Porque una barba es también la tarjeta de presentación de quién la luce. Y un vello descuidado, sin retocar da imagen de una persona a la que no le preocupa su aspecto.

Nicolás González, tiene 21 años, es un barbero que trabaja en una la peluquería de la carrera 36, en sector de Cabecera.

Inició cuando estaba en el colegio, porque le gustaba mucho arreglarse el cabello, visitaba las peluquerías y veía el desempeño de los barberos, junto a las nuevas tendencias en cortes, color y estilos. Por influencia de su hermano, quien también es barbero, se enfocaron en usar las herramientas tecnológicas para aprender la técnica del arreglo del cabello y barba.

 “Yo tengo un hermano que incluso es barbero, a él se le dio la idea por peluquear, entonces a mí también se me pegó, nos pusimos a ver videos de YouTube de barberos puertorriqueños, y ahorita está trabajando en Estados Unidos. Vimos muchos videos y tutoriales que se nos grabaron y cuando decidimos empezar nos fue bien y desde ahí empezó todo”

Sus clientes son desde niños hasta adultos mayores, pero especialmente el público juvenil.

 “Además de tener una clientela por así decirlo del ámbito de clase, he peluqueado también gente importante como por ejemplo futbolistas, modelos, influenciadores, Instagramers”.

El arreglo de la barba hoy en día vale 15.000 pesos. Debido a que las herramientas son diferentes. Ahora un barbero cuenta con máquinas inalámbricas, que se ajustan al movimiento y trazo del corte, además de muchos productos que han sido creados específicamente al arreglo de la barba, más que para el cabello.

El barbero Arley Mantilla manifiesta que los hombres en Bucaramanga son descuidados con la apariencia de sus barbas.

 “Lo que pasa es que la cultura colombiana no es de arreglarse mucho, sobre todo la de Bucaramanga es más la caribeña, tuve la oportunidad de vivir en otros países y en Dominicana los hombres mínimo cada fin de semana tienen que arreglarse el cabello, para no ir tan lejos aquí mismo en Cali cada viernes o sábado estarse arreglando, lo que pasa es que nosotros somos muy dejados como hombres” 00:29

Anteriormente, la técnica del arreglo de la barba era un proceso distinto al de hoy en día. Los barberos colocaban un pañuelo con agua tibia en la barba de los clientes para poder cortar con más facilidad los pelos sobrantes debido a que es una zona muy delicada y que se debe tener mayor cuidado. Pero ahora se coloca una máquina de vapor durante 20 minutos. Esto hace que el proceso sea más sencillo y se tenga más cuidado con la piel de la cara. Pero ahora esta técnica se hace con un vapor ozono que emite aire caliente que se deja en la cara del cliente durante 20 minutos para que sea más fácil el proceso. Tal y como lo explica el barbero Arley Mantilla.

 “Tenemos varias, la básica que sería cortar, delinear la barba y aplicar un aceite depende del largo de la barba, y las otras que son un poco más profundas que serían con vapor que remplazaría la técnica antigua de las toallas calientes que ya no se puede por higiene. Entonces se les pone vapor a los clientes por 20 minutos, y eso ablanda el folículo del cabello y es más fácil rasurar al hombre con esa técnica”.

Julio: “Es que la clientela que tengo es una clientela fiel de la gente de bien que todavía se peluquea”.

Arley Mantilla: “Pues yo estoy de acuerdo con que si el barbero es bueno debe tener mucha herramienta, porque entre más herramienta tenga, más específico es para cada cosa”.

Nicolás: “con el tiempo el sueldo le alcanza a uno para vivir bien, no solamente aquí sino en otros países como Estados Unidos, Inglaterra, España”.

En definitiva, no se ha perdido el oficio como tal, sino tal vez la manera como se hace. Debido a la aparición de nuevas herramientas tecnológicas, de productos especiales para el cuidado de la barba y la forma como las nuevas generaciones van adoptando las nuevas tendencias del ‘mundo moderno’.  Lo que está desapareciendo es la forma tradicional pero lo que está tomando mayor fuerza es una competencia evidente que refleja la necesidad del hombre por estar bien arreglados.

Informó Melisa Rodríguez, Unab Radio.

Comments are closed.