UNA DEPORTISTA BUMANGUESA ES CAMPEONA A NIVEL INTERNACIONAL

UNA DEPORTISTA BUMANGUESA ES CAMPEONA A NIVEL INTERNACIONAL

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Viernes, 26 Abril 2019
Noticias

En Escocia, con motivo de la celebración anual de los “Highland Games”, apareció por primera vez el lanzamiento de martillo junto a otras pruebas muy exigentes y espectaculares, como el lanzamiento de peso, lanzamiento de tronco de gran dimensión y la tracción a cuerda entre equipos.

Durante los siglos 17 y 18 existían dos tipos de artefactos. Uno de ellos consistía en un bloque de hierro muy pesado con una cadena muy corta, de unos 30 cm. El otro era una bola adosada a un palo cilíndrico que tenía una anilla en el otro extremo para colocar las manos. El lanzamiento consistía en sujetar con las dos manos el martillo y volteándolo varias veces sobre la cabeza, lanzarlo lo más lejos posible sin efectuar ningún giro con el cuerpo.

En 1828 hubo un intento de unificar y regular esta disciplina, dándole un formato más acorde al que hoy está en vigor. Pero, debido a la rivalidad entre clanes, fue muy difícil conseguirlo.

La primera plusmarca reconocida fue la del británico Adam Wilson con un lanzamiento de 17,74 metros el 10 de mayo de 1828. El martillo que se utilizó fue muy similar al actual.

La primera aparición del lanzamiento de martillo en unos Juegos Olímpicos fue en París en 1900. El vencedor fue John Flanagan, de origen escocés, que detentó en 18 ocasiones la plusmarca mundial y venció en los dos siguientes JJOO celebrados en Sant Louis y en Londres.

No fue hasta un siglo después, en los JJOO de Sídney, cuando apareció la disciplina de lanzamiento de martillo femenino.

Carolina Ulloa Daza es una deportista de alto rendimiento en atletismo especialmente en la modalidad de lanzamiento de martillo

El lanzamiento de martillo es un deporte ubicado dentro de la categoría del atletismo que consiste en lanzar un martillo, que es en realidad una bola metálica de diferentes pesos dentro de un círculo de lanzamiento impulsándose por medio de tres giros.

Carolina comenzó a asistir al estadio de atletismo Luis Enrique Figueroa, más conocido como la flora, por influencia de su hermano mayor, Leonardo Ulloa de 21 años, estaba a cargo de ella y prefería llevarla a su entrenamiento envés de dejarla sola en casa. Allí fue donde ella inició a formar su perfil como deportista.  

“Mis primeras competencias fueron como velocista, luego fue como lanzadora, después de tres meses empecé a lanzar, ocho meses después fui campeona nacional y fui a mi primer suramericano en Mar de plata argentina”.

Al principio de su carrera deportiva no sentía la suficiente motivación para ser fuerte en las competencias, puesto que solo pensaba en la recreación. Sin embargo, con el tiempo fue adquiriendo el gusto por este deporte.

“Tenía 12 años, 13 años y entonces solo pensaba en mi diversión, en ¡ay esto me parece divertido!, mas no en, ¡ay esto me puede ayudar con dinero, esto me puede ayudar a conocer mas personas, a conocer mas lugares, no, nunca pensé en eso”.

Sus papás realmente han sido un estímulo y una ayuda para Carolina. Ellos han sido fundamentales para una carrera exitosa en su deporte y en su formación personal. Especialmente en los malos momentos por los que han tenido que pasar. El apoyo que Carolina ha sentido de ellos es el estar cerca siempre, le escuchan cuando quiere hablar, sin obligarle si no quiere hacerlo, permitiéndole que tome sus propias decisiones y sobre todo manteniendo un equilibrio emocional en los buenos y en los malos momentos que a ella  le ha costado seguir adelante.

Sus papás Rugby Daza y Oscar Ulloa han sido fundamentales en el desarrollo deportivo de Carolina puesto que le han dado las bases necesarias para que Carolina tenga su propio manejo de la autonomía, y el libre albedrío con las situaciones cotidianas

“Mis papás siempre me apoyaron, siempre me han apoyado en todas las decisiones que he tomado siempre y cuando sea para bien y yo estoy feliz en hacerlos. Si es algo que me va a dañar ellos van a decir como que ‘hey Caro, mira pasa esto, piensa bien lo que vas a hacer’, pero del resto siempre me han dado la libertad de hacer lo que yo he querido siempre y cuando sea para un bien”.

Carolina es la penúltima de nueve hermanos y en su infancia siempre tuvo que compartir las cosas con sus hermanos, como el lema de los tres mosqueteros, todos para uno y uno para todos.

“Éramos tantos, tantos hermanos que si uno quería algo pues todos teníamos que tenerlo, porque es feo que yo llegue con un bolso y mis hermanos no, y que yo esté comiendo algo y mis hermanos no, entonces mi mamá desde muy pequeños nos enseñó a compartir todo”.

Su anhelo es poder sacar adelante a su familia para que en un futuro puedan tener una mejor situación económica, por ellos está entrenando constantemente con mucho rigor.

“Eh no porque me la paso entrenando, pero no es porque no quiera estar con ella sino porque quiero darle como algo mejor entonces por eso entreno mucho para poder ganar un poco más de dinero. Mi motivación es mi familia y darle a mi hermanita lo que Leonardo y yo no tuvimos cuando estábamos pequeños”

Su rutina consiste en entrenar, 8 horas diarias y es por esto por lo que considera del deporte su profesión.

“Me levanto, me cambio, me voy a entrenar, regreso, me acuesto a dormir porque casi siempre me voy a entrenar ponle que a las doce o una”.

Los Juegos Olímpicos de la Juventud de Buenos Aires 2018 fueron la tercera edición de los Juegos Olímpicos, un evento multideportivo internacional realizado cada cuatro años por el Comité Olímpico Internacional.

Esta edición de los juegos se realizó del 6 al 18 de octubre de 2018 en la Ciudad de Buenos Aires, capital de Argentina y en las localidades bonaerenses metropolitanas de Hurlingham, San Isidro, Vicente López y Villa Martelli. Fue la primera vez que se disputaron fuera del continente asiático. Allí Compitieron cerca de 4012 atletas pertenecientes a 206 países.

Las pruebas de Atletismo en los Juegos Olímpicos de la Juventud 2018 se desarrollaron del 11 al 16 de octubre en el Parque Polideportivo Roca en Buenos Aires, Argentina. Cada Comité Olímpico Nacional podía clasificar un máximo de 36 atletas, 18 por género y uno por cada evento. En total, 680, específicamente 340 chicos y 340 chicas atletas compitieron en los Juegos Olímpicos de la Juventud con eventos de calificación continental que decidieron la mayoría de los atletas. Fueron elegidos para participar los atletas nacidos entre el 1 de enero de 2001 y 31 de diciembre de 2002. La delegación colombiana estuvo compuesta por 53 atletas en 15 modalidades. Entre ellos estuvo Carolina Ulloa Daza, una Bumanguesa de 18 años lanzadora de martillo.

En los juegos olímpicos del año pasado que se realizaron en Buenos Aires Argentina, una ruptura de cuádriceps en su pierna derecha fue la causante de que Carolina no tuviera el rendimiento deseado en la competencia.

“Sí, yo era como que no, ¿qué vamos a hacer?, ¡tenemos que ir!, ehh yo empecé a entrenar, me dolía muchísimo, no te lo puedo negar porque 110 kilos y unos cuádriceps rotos eso es algo grave. Me sacaron muchas resonancias, radiografías para ver qué me pasaba, y salía el músculo con una separación, me cabían cuatro dedos, se me veía la rodilla y el músculo”.

Emociones como ansiedad, tristeza y frustración hicieron que carolina considerara renunciar a su carrera deportiva.

“Entonces después de eso con mi entrenador estábamos ya decididos desde que no íbamos a ir y yo le decía no Ángel, yo sé que puedo ir, yo tengo que ir, y él me decía sí yo sé que puedes ir Caro, y entrenamos así lloviera, así me doliera, así llorara. Hubo muchas veces donde yo le decía profe ya no puedo más, ya no quiero, usted no se puede rendir, acuérdese de todo lo que usted se ha preparado todo lo que ha hecho para estar hasta aquí en la concentración”.

En la primera ronda logró quedar en el grupo A, pero en la segunda quedó en el grupo B.

“Yo tenía que ir enfocada en lo mío, pero por razones (x) de la vida me desenfoqué un poco en mi objetivo y me distraje con los juegos, con las personas, la comida de todos los lugares. Para mí era algo nuevo si, entonces creo que fue un error de novato”.

En Paraguay, allí lanzó 55 metros con un martillo de 8 kilos, que equivale al peso de una sandía de un tamaño normal, a pesar de que el día anterior en la competencia tuvo una caída en la pista que lastimó su hombro izquierdo. Sin embargo, estas situaciones son las que han hecho que Carolina siga adelante queriéndose levantar luego de las adversidades.

“Lancé con un hombro luxado, con un esguince de tobillo hombro derecho y un desgarre de espalda baja. Entonces dije si gané así estando desbaratada entonces yo sé que sirvo para hacer las cosas buena y sana.  

No obstante, recientemente en Bogotá, Carolina ganó medalla de oro en un campeonato preparatorio para los nacionales en donde lanzó 52 metros en la categoría sub-20, considerada por los demás deportistas como una gran rival en el lanzamiento de bala.  

“Me sentí super genial porque competí contra las mayores, pero en mi categoría sub-20, se trabaja el mismo martillo, pero diferentes edades. Ellas me miraban y me decían y me decían ‘Uy usted gira muy rápido y usted es muy buena que yo no se qué, nos tiene con miedo’, entonces me sentía bien, me sentía feliz” 

(Titular de noticia) La polaca Anita Wlodarczyk batió el récord del mundo de martillo en los Juegos Olímpicos Río 2016 superando su propio registro que databa del pasado año.

Ella es su inspiración, pero como vale la pena soñar en grande, carolina quiere llegar a ser mucho mejor que esta gran lanzadora de martillo a nivel internacional.

“No te digo que quiera ser como ella porque eso sería un pensamiento bajo en mi parte, te dijo que quiero ser mejor que ella porque es la inspiración que tengo y sé que como voy puedo lograrlo con ayuda de Dios”.

El riesgo es necesario para lograr ser lo que siempre añora. Ella considera que para lograr los objetivos no es necesario contar con la aprobación de los demás.

“Si uno no se arriesga a hacer algo uno no puede saber si le va bien o le va mal, y el apoyo es lo de menos en este momento. Si tú quieres hacer algo y sientes que eres capaz de hacerlo, ¡hazlo!, hasta un ciego, alguien que le falte un brazo, una pierna, alguien que no pueda caminar puede hacer todo lo que se proponga siempre y cuando quiera hacerlo”.

Carolina siente que cuando practica este deporte se sueltan sus emociones negativas y esto conlleva a que sienta tranquilidad en la mayoría de los ámbitos de su vida.

“Como no sé cómo me nace hacer esto porque se que con esto me distraigo, sé que con esto puedo olvidar algún problema con esto, se que puedo despejar tanto mi mente como mi corazón”.

(Sonido ambiente) a ella le gusta escuchar el sonido del medio ambiente cuando va caminando por la calle debido a que le parece llamativo apreciar las cosas simples de la vida

“Me gusta escuchar el ruido de los carros y el sonido que haces cuando caminas y rompes una hoja que está seca, no sé, pero me parece un sonido agradable”.

En 10 años se ve radicada en un país extranjero en el continente europeo debido a que considera en el momento no tener a favor el apoyo necesario para su carrera deportiva.

La preocupación para Carolina es poder seguir entrenando para participar en las siguientes competencias, una de ellas es Dakar 2022, que será la cuarta edición de los Juegos Olímpicos de la Juventud,  una competencia multideportiva para adolescentes. Será la primera vez que el olimpismo será en el continente africano, su elección de la sede fue anunciada en la  Sesión 133 del Comité Olímpico Internacional celebrada en Buenos Aires,  el día 8 y 9 de octubre del año pasado.

“Colombia es un país en donde hay mucho talento y poco apoyo. No sé, tal vez me veo en un lugar potencia de lanzamientos en Europa. Uno debe así le duela irse a conseguir sus sueños, no es vida y si lo tuyo está en Europa vete a Europa”.

Sus metas actualmente son seguir preparándose y hacerlo mejor posible cada día.

“Mis metas y aspiraciones es poder ir y hacer lo que no hice en Buenos aires, ir a los panamericanos y dar una buena presentación de mí y de mi entrenador y de todo lo que he hecho sin ayuda de alguien porque sé que el deporte no me va a dar para vivir toda la vida, o tal vez sí, pero todo es relativo en el mundo no te puedes esperar a que solo puedes hacer una cosa porque para eso sirves, no”

Como plan B quiere estudiar veterinaria por si algún día una lesión perjudica su estado físico y no puede seguir en las competencias

 “A mí la verdad Casi no me gusta estudiar, pero me gustaría ser una buena veterinaria o una buena psicóloga, un soporte donde sé que si me lesiono digo bueno no puedo hacer deporte, pero tengo con qué salir adelante con esta carrera”. 

Como su todo tuviese caducidad Carolina considera que tal vez en un futuro deje su carrea deportiva pero mientras tanto piensa aprovechar su vida al máximo.

“Puedo tener récords nacionales, pero sigo siendo la misma persona, soy igual que tu y yo solo que con un merito que tu puedes obtener haciendo otra cosa”.

Ella considera que para lograr los objetivos no es necesario tener la aprobación de los demás

El deporte de competición provoca un estrés psicológico inevitable y que los deportistas tienen que aprender a manejar. La exigencia de su entrenador, Ángel Salcedo, es fundamental para el rendimiento de Carolina. Él le exige cada vez más, la evalúa continuamente, y  le recuerda sus expectativas y objetivos, provocando una presión cada vez mayor por lo que esto ha podido permitir sus victorias.

Durante mucho tiempo eran las batallas y las guerras las que ofrecían a los jóvenes en busca de experiencias excepcionales la oportunidad de alcanzar esas metas, de lograr grandes hazañas. Pero en el mundo actual es el deporte de alta intensidad el que ha acaparado la atención de ellos, especialmente en las actividades más extremas y peligrosas. La finalidad del atletismo como disciplina deportiva es “buscar los límites del ser humano”. Carolina Ulloa Daza tiene esto claro y desea conseguir más logros con el Lanzamiento de Martillo. La disciplina no tiene límites.  

Por Melisa Rodríguez.

@melisgrass

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