“El peor enemigo de la mujer es el que duerme al lado”. Esta es una sentencia que la escritora
Brenda Navarro compartió con los asistentes a la presentación de su novela “Casas vacías” en
Ulibro.
Aunque aclaró que es una expresión que escuchó, no una afirmación propia, sirve para
contextualizar el problema de la violencia y la falta de autonomía económica que enfrentan
muchas mujeres.
La escritora mexicana ofreció una charla en la que compartió reflexiones profundas sobre la
violencia de género, el patriarcado y la maternidad.
En un momento de la conversación, Brenda Navarro profundizó en su visión sobre cómo las
dinámicas económicas influyen en la vida de las mujeres y su capacidad para decidir. La
escritora enfatizó que esta dependencia es un tema que quiso reflejar en su obra, incluso en
contextos de clase media.
La realidad es que todo tiene un proceso, hace 50 años en España al menos no hubiéramos
podido tener una cuenta bancaria. tú y yo muy sintomático de cómo el sueño europeo y
americano se está sostenido por muchas impresiones de las mujeres.
Además, Brenda Navarro señaló que la violencia de género es un problema estructural,
alimentado por las dinámicas de poder en las relaciones. La falta de autonomía económica de
las mujeres es una de las principales causas por las que los hombres se sienten con derecho a
controlar sus vidas. Su libro Casas vacías muestra que este patrón ocurre incluso en la clase
media y puede afectar la felicidad. Navarro aclaró que la violencia no es un rasgo de todos los
hombres, sino una consecuencia de una cultura patriarcal que tolera la impunidad de la
violencia psicológica o emocional.
Camila Mariño, que llegó al libro por casualidad, señala que la obra resonó profundamente con
un momento de su vida en el que se replanteaba la maternidad y analizaba las relaciones
humanas.
La abogada compartió cómo la lectura “Casas vacías” impactó su vida, especialmente en un
momento de reflexión personal sobre la maternidad y el deseo de ser madre, un tema central en
la novela.
“La verdad me encontré el libro por una casualidad. En ese momento, pues a mí me tocó mucho
porque estaba gestándose mi sobrino y para mí experimentar la angustia del dolor de cada uno
fue bastante complejo. Y por ese mismo momento yo estaba como replanteándome la idea de
si quería o no ser mamá. Todo lo que dijo hoy la autora sí se compasa mucho con lo que yo
pensé en el momento en el que estaba revisando la lectura… A mí personalmente, que en ese
momento de mi vida tenía a “Casas vacías”, tenía planteado que no quería ser madre nunca, y a través de ese sufrimiento me di cuenta que al final del día sí tenía ese deseo. Y encontrar ese
deseo me ayudó un poco en eso”.
La charla abrió un espacio de reflexión sobre los vínculos humanos, la vulnerabilidad y las
estructuras sociales que moldean las decisiones, dejando a la audiencia con preguntas sobre el
verdadero conocimiento que tienen de las personas con las que comparten la vida.
Informó LUNA GARZÓN, Unab Radio.
