Trayectoria y Perseverancia

Josse:
Cuando uno escucha a Jaime Andrés Guate Rincón contar su historia, lo primero que nota es que no habla desde la teoría ni desde un discurso preparado. Habla desde la experiencia, desde lo que ha vivido, lo que ha perdido, lo que ha construido, y eso hace que su relato tenga un ritmo propio. Él, que ha aprendido a punta de levantarse muchas veces, empieza así, directo, sin rodeos.

Jaime Andrés:
Mi nombre es Jaime Andrés Guate Rincón. Nací el 8 de septiembre de 1989. Desde niño siempre he sido muy inquieto, innovador, muy compañerista. En el colegio vendí gomitas, reunía siempre a los compañeros, siempre yo era el que los dirigía.

Josse:
¿Y se imagina a ese niño activo, movido, haciendo negocios en el recreo, poniéndose al frente sin que nadie se lo pidiera? No era rebeldía, era iniciativa. Desde ahí empezó todo. No pasaron ni 24 horas desde que salió del colegio cuando ya estaba trabajando, él mismo lo cuenta.

Jaime Andrés:
Yo salí, por ejemplo, ese viernes, y el sábado ya estaba trabajando. Entré a trabajar en San Andresito La Isla. Allá duré 7 meses.

Josse:
Siete meses que le enseñaron a moverse rápido, a atender, a vender, a lidiar con gente. Pero su camino iba más allá. La EPS llamada Solsalud, que ya no existe, le dio la siguiente oportunidad. Allí comenzó a conectar su vida laboral con la historia familiar: su papá, un hombre hecho a pulso, trabajaba desde siempre en el mundo de los lácteos.

Jaime Andrés:
Mi papá se llama Jaime Guate. Él toda su vida siempre ha trabajado con la parte del lácteo, los bocadillos, los dulces, todo tipo de quesos. Como él los vendía, yo allá en Solsalud comencé a venderlos.

Josse:
Aprovechó y comenzó a vender lácteos entre sus compañeros.

Jaime Andrés:
Siempre les llevaba, les hacía la lista. Por ejemplo, el día martes, el día miércoles se los entregaba.

Josse:
Fue ahí cuando se dio una conversación clave.

Jaime Andrés:
Mi papá en ese tiempo tenía unos ahorros y él me dijo que necesitaba que yo tomara una decisión: si iba a continuar con la independencia, con la parte de los lácteos, o que él ya iba a dejar eso. Yo tenía también otros ahorros y con eso me independicé.

Jaime Guate (padre):
Yo tenía unos ahorros y le dije a Jaime que tomara la decisión de seguir vendiendo los lácteos, para que se independizara y siguiera él con el negocio.

Josse:
Y así empezó su etapa como emprendedor, pero no solamente trabajaba: también estudiaba.

Jaime Andrés:
Comencé a estudiar en las Unidades Tecnológicas de Santander. Hice hasta cuarto semestre de Gestión Empresarial.

Josse:
Y mientras tenía múltiples ocupaciones como estudiar, trabajar y vender los lácteos que hacía su familia, apareció una oportunidad que lo llevaría fuera de la ciudad.

Jaime Andrés:
Me salió una oportunidad. Me ofrecieron la idea de si a mí me gustaría trabajar en un banco, en un banco Liz, pero la condición era que tenía que ir a Bogotá.

Josse:
Jaime tomó la decisión de ir. Llegó allá y lo que vio fue impresionante.

Jaime Andrés:
Cuando me aparecí allá, era una fila hacia la vuelta de la manzana, más de 1000 personas.

Josse:
Pero eso no lo detuvo. Al contrario, ahí se sintió fuerte.

Jaime Andrés:
Siempre he sido muy inteligente para las pruebas psicotécnicas. Terminaba casi siempre de primero y fui pasando filtro, filtro, filtro, hasta que quedamos dos grupos de 45 personas cada uno.

Josse:
Y así, después de tantos filtros, entró a trabajar a Davivienda bajo la figura de aprendiz SENA, aunque no tuviera que ver nada con el SENA. La condición era crear algo nuevo.

Jaime Andrés:
Y él…

Josse:
Lo hizo.

Jaime Andrés:
Yo creé lo que hoy en día está en los bancos, que es como una máquina cuadrada de la que usted saca los extractos.

Josse:
Su intención era ayudar a personas con dificultad para llenar formularios.

Jaime Andrés:
Yo la creé para otro tipo de funcionamiento, que era para las personas discapacitadas. Porque como mi papá nunca tuvo estudios, pero era muy inteligente para sacar las cuentas siempre en la mente —él no tuvo ni primaria—. Entonces yo dije: bueno, hay personas que de pronto necesitan ayuda para llenar el formulario. Cuando eso, se llenaba la consignación de lo que se iba a consignar o retirar. Yo la creé para eso, pero ellos la pusieron para otras cosas.

Josse:
También recuerda que él estuvo presente cuando se creó una de las aplicaciones más usadas de esta compañía.

Jaime Andrés:
Hoy en día existe una aplicación que se llama Daviplata. Esa Daviplata la creó una compañera de mi grupo.

Josse:
Y después de vivir esta experiencia, regresó a la ciudad de Bucaramanga justo antes de un hecho que quizás partió la humanidad en dos: la pandemia del COVID-19.

Jaime Andrés:
En pandemia fue un momento difícil porque nosotros, como siempre, fuimos independientes.

Josse:
En el 2020, su hermana Lina Milena creó un pequeño emprendimiento desde casa.

Jaime Andrés:
Mi hermana Lina Milena Correa Rincón estaba haciendo el emprendimiento del arroz con leche. En ese tiempo fue que se le colocó el nombre en honor a mi abuelita. Mi papá era el que se lo hacía, el que se lo preparaba para que ella lo pudiera vender en forma de detalle a las personas.

Josse:
Mientras tanto, Jaime tenía un negocio de perros calientes.

Jaime Andrés:
En el mismo tiempo yo tenía un negocio de hot dog, venta de perros calientes. Traté de hacer que el hot dog no fuera el típico o la típica comida callejera. Que fuera un combo económico, algo de calle, muy sencillo, muy normal, muy barato. Yo traté de darle un cambio y creo que lo logré: al perro caliente lo volví gourmet.

Josse:
En varias ubicaciones.

Jaime Andrés:
Primero en un segundo piso, en un internet que también yo compré; ese internet tenía apuestas deportivas y lo hice en un rinconcito. Después ya la gente me llegaba mucho, se llenaba mucho, y lo pasé para la 56. Pero en ese tiempo también me quedó pequeñito y después lo pasé para la carrera, y ahí fue donde ya lo tuve bastante grande.

Josse:
¿Pero lo vendió por qué? Porque decidió irse a buscar oportunidades fuera.

Jaime Andrés:
A Estados Unidos. Me fui en el año 2021. Trabajé fuertemente; la idea era reunir cierta cantidad de dinero para poder montar un negocio, el que no pude tener con hot dog, que ya me faltaba el último empujón.

Josse:
Y cuando regresó, volvió con una idea fija.

Jaime Andrés:
En abril del 2025 regresé nuevamente acá a Colombia ya para poder montar el negocio que siempre soñé. Llegué con la ilusión de retomar el negocio de los hot dog. Fui y negocié… bueno, miré por todo Bucaramanga un punto esquinero, pero ya la mayoría estaban ocupados. Vi un punto de hot dog por el barrio Sotomayor y se lo negocié, pero él tenía el arriendo con una inmobiliaria.

Josse:
Y ahí vino otro golpe.

Jaime Andrés:
Yo pasé los papeles, pero me lo negaron. De las experiencias que tuve que vivir en Estados Unidos aprendí que no se deben apresurar las cosas y no luchar contra lo que simplemente no es. Me negaron los papeles sin tener ninguna razón, porque las personas que me sirvieron de fiadores —una amiga, otra amiga y mi hermana— nunca han estado en Datacrédito, siempre han estado súper bien.

Josse:
Y justo esa noche, hablando con su familia, su hermana le dijo la frase que quizás lo cambió todo.

Jaime Andrés:
Mi hermana me dijo: “Andrés, ¿por qué no continuamos con el arroz con leche?”

Orador 4 (hermana):
Lo vi frustrado a mi hermano y le dije: “Andrés, ¿por qué no continuamos con el emprendimiento del arroz con leche? Ya tenemos la receta de mi papá y es un producto innovador en Bucaramanga. Volvamos a eso”.

Josse:
Y él respondió.

Jaime Andrés:
Yo le dije: “Claro, hermana. Sí, bueno, no lo había pensado, pero claro: tenemos el fabricante, que es mi papá. Tenemos ya el conocimiento. Fuimos los primeros acá en Bucaramanga que hicimos del arroz con leche un producto nuevo, un producto innovador”.

Josse:
Y lo recuerda con detalle.

Jaime Andrés:
Fuimos nosotros los primeros que le incorporamos los toppings al arroz con leche. Al principio la gente decía: “No, pero el arroz con leche con Crispi y con salsa de chicle… con salsa de melocotón… eso no va a pegar”, y pegó muchísimo.

Josse:
Así que comenzaron a buscar local por toda Bucaramanga, y fue entonces cuando pasó ese momento que él cuenta casi como si hubiera sido una señal.

Jaime Andrés:
Íbamos subiendo por la calle 45, íbamos en el carro, y mi papá volteó a mirar y me dijo: “Mire, hijo, ahí dice ‘Se vende’”.

Josse:
Él miró alrededor.

Jaime Andrés:
Miré el Homecenter, miré el Oxxo, miré la bomba y dije: “Listo, ese es”.

Josse:
Llamaron al dueño, se reunieron al día siguiente y lo compraron.

Jaime Andrés:
En el mes de junio comenzamos a hacer las adecuaciones del local.

Josse:
Jaime ya sabía lo importante que era la ubicación. También invirtió en publicidad.

Jaime Andrés:
Les hice una inversión inicial y, desde el primer día que se abrieron las puertas de Margarita Arroz con Leche al público, hemos tenido venta.

Josse:
La fecha exacta de apertura.

Jaime Andrés:
Desde el 16 de junio, que fue el primer día de apertura, hemos tenido siempre venta.

Josse:
Desde entonces la gente no ha dejado de llegar.

Jaime Andrés:
En estos momentos estamos muy contentos porque cada fin de semana, que es cuando más hay movimiento, viene gente nueva y vuelve la gente que nos compró.

Josse:
Y ahora vienen nuevos pasos.

Jaime Andrés:
A partir del 15 de noviembre iniciamos con un nuevo producto, que es la oblea.

Josse:
Jaime sabe lo que ha vivido para llegar hasta donde está.

Jaime Andrés:
15 años de independencia. De todo lo que he aprendido en cuanto al emprendimiento, en cuanto al negocio, en cuanto a empresa. Este es un resumen de subidas y bajadas en lo empresarial, en el emprendimiento. Es como un pequeño resumen de la historia que al día de hoy estamos… O me siento muy orgulloso de estar creando esta marca aquí en Santander.

Josse:
Y también sabe lo que quiere lograr.

Jaime Andrés:
Queremos ser la primera empresa aquí en Bucaramanga y, después, a nivel nacional e internacional, que busque que un postre —específicamente un arroz con leche— en vez de hacerle daño a las personas, les ayude en su salud, teniendo y consumiendo un producto bajo en azúcar, sin conservantes, sin colorantes, natural y delicioso.

Josse:
Al final deja un mensaje que sale de su corazón.

Jaime Andrés:
Le quiero decir a las personas que cuando tengan un sueño, alguna idea, emprendimiento, lo hagan. Lo luchen, que sí se puede. No necesariamente siempre es con dinero. Darles como ejemplo a muchos jóvenes o personas que hacer emprendimiento es difícil porque siempre van a haber obstáculos, siempre van a haber caídas, pérdidas por montones, pero siempre va a haber la luz.
Quiero darles como ejemplo que sí se puede, que por más cosas negativas que hayan pasado, sucesos personales en la vida, malas decisiones, cosas del pasado, siempre se va a poder salir adelante. No necesariamente con dinero, sino simplemente con quererlo hacer, con tener disciplina, con amar lo que se hace y salir adelante con esas ganas, esa lucha de querer construir algo y podérselo brindar a las personas.

Josse:
Y cierra así.

Jaime Andrés:
Acá está mi historia, mi ejemplo de emprendimiento.

Josse:
Y así termina esta historia, la de un emprendedor que cayó, se levantó y volvió a empezar hasta encontrar su camino. Jaime Andrés Guate Rincón sigue adelante con su familia, con su marca y con la misma fuerza de siempre. Esta es, simplemente, la historia de cómo se construye un sueño.

Realizado por:
Luna Katerine Garzón
Valentina Sierra
Josse Luis Gómez