¿A qué sabe Bucaramanga?

Realizado por: Alejandra Gámez y Sofía Hernández, estudiantes de Periodismo.

¿A qué sabe Bucaramanga?

El mute. Y otra es lo que es la rellena, lo que llaman la picada. La fritanga. Lo percibo propio de Bucaramanga.

Bucaramanga me sabe a empanadas, a comida típica de Santander, a fritanga de morcilla, longaniza, papa amarilla, papa criolla.

A caldo con arepa.

Bucaramanga me sabe a oblea.

En general empanadas de yuca.”

El mute.”

“Aquí en Bucaramanga el mute.”

“La carne asada, los asados, el cabro.”

Los pinchos, los chuzos.”

El mute, la pepitoria, la hormiga culona.”

Un recuerdo viene envuelto en este conjunto de sabores propios de Bucaramanga que permite a los habitantes apropiarse de una identidad expuesta en cada platillo.

Ana Gabriela Calderón y Juan Sebastián Beltrán, estudiantes de gastronomía de la Universidad Autónoma de Bucaramanga, comparten esta identidad recordando la ciudad a través de la hamburguesa y algunas especias:

“La hamburguesa. Hay bastantes restaurantes y pues es lo que la hace más famosa. Y la hamburguesa es muy llamativa acá, de pronto la comida típica también, pero elijo la hamburguesa”.

“Me sabe mucho a tártara y piña. Y la comida más representativa es la hamburguesa porque Bucaramanga es como la capital de la hamburguesa. Es muy representativo de Bucaramanga la tártara y la piña”.

La comida rápida es un conjunto de manjares que describen a Bucaramanga según Sara Suárez y Valentina Castrillón, estudiantes universitarias que vienen de fuera de la ciudad:

“Las papas locas. Porque siento que todo el mundo que viene acá dice como “quiero probar las papas locas” y todo el mundo siempre, por ejemplo, yo que soy foránea, todo el mundo me pregunta ¿ya probó las papas locas? Eso es lo más representativo de acá”.

“Hamburguesa. Yo no soy de acá, y es algo que uno siempre escucha a nivel nacional: Bucaramanga, ciudad de la hamburguesa”.

Los postres y sabores dulces también hacen parte de esta identidad colectiva.

Laura Meza y Ernesto Santos, estudiantes universitarios, reconocen a Bucaramanga con un sabor dulce:

“Yo creo que la comida más representativa de la ciudad es el arequipe. Más que todo Bucaramanga y Floridablanca son ciudades muy dulces entonces es como el sabor que más me recuerda a Bucaramanga”.

“Se llaman herpos. Me saben a Bucaramanga porque mi papá solía comprarlos en tiendas de dulces de Florida entonces me recuerda mucho a Bucaramanga. Y se ven bastante en la terminal y los ve también incluso en los supermercados y saben buenísimo, son lo mejor que he probado”.

La llegada de nuevos sabores y la pérdida de relevancia de otros ha llevado a que Bucaramanga sea reconocida con otros gustos.

Sin embargo, aún hay personas que recuerdan la ciudad por sus platos típicos como Andrés Martínez, Leydi Pedraza, Rubén Darío Claro y Mónica Santos Rey que reconocen a la capital santandereana por esos sabores clásicos:

“Cabro, hamburguesa, hormigas. Cabro por la tradición que conlleva los pueblos que la conforman y las hormigas. Yo creo que es una combinación que podemos llegar a hacer entre lo que es el cabro, la hamburguesa y la hormiga”.

“La arepa. Porque es nuestra tradición y es de maíz pelado”.

“El sabor de Bucaramanga para mi es el mute. Cerrar los ojos e imaginarme un plato en frente hirviendo, viendo como sale ese humo de la carne desmechada, el pollo o de la menudencia que lleva el plato, ese maíz que tanto nos representa. La arepa amarilla, la arepa de maíz. Es imposible pensar que el mute no hace parte de nuestra gastronomía”.

“Bucaramanga es el mute. Que lo aprendieron a hacer las mamás con la receta de las abuelas y es una mezcla de varios compuestos y carnes y sabe muy delicioso”.

Renato Kleeberg, chef, opina que la verdadera identidad de Bucaramanga está en sus platos típicos y deben rescatarse:

“Quieren volver a la ciudad una ciudad reconocida como hamburguesera. Muchos empresarios están hablando de eso, como la ciudad hamburguesera y eso no genera identidad porque no estamos hablando de un producto de raíces santandereanas. Sin embargo, hay otro grupo de empresarios que si están tratando de crearle identidad a la ciudad rescatando técnicas, rescatando productos, rescatando recetas”.

Con el paso de los años la comida representativa de Bucaramanga ha ido adaptándose a los cambios sociales que ha tenido la ciudad y ha forjado una identidad que será siempre cambiante.