Afecciones del transporte informal al gremio busetero y las medidas de la dirección de tránsito para contrarrestar este fenómeno

Por: José Salazar, estudiante de Periodismo

El transporte ilegal sigue generando perdidas millonarias al gremio busetero, por esta razón algunas empresas del gremio, se vieron en la obligación de bajar los precios en sus líneas para combatir la crisis que generan los llamados “piratas o colectivos”.

Por causa del transporte ilegal, para el 2019 las pérdidas para el transporte público colectivo ascendían a 34.090 millones de pesos, por tal motivo el gremio de “buseteros”, en particular, tomó la decisión desde sus directivas, de subsidiar 1.000 pesos del pasaje y dejar un precio base a los usuarios de 1.600 pesos, como estrategia temporal, asegura Edwin Fabián Pinzón Gómez, presidente de la Asociación de Transportadores del Servicio Urbano.

Andrés Lara, conductor busetero perteneciente al gremio de transporte público colectivo, aseguró que subsidiar una parte del precio en el pasaje, les brinda la oportunidad de acaparar mayor cantidad de usuarios y de combatir la crisis que están viviendo empresas en el gremio como Unitransa y Transcolombia, quienes más se destacaron por la baja de precios en diferentes líneas como Hamacas, Modelo, Portón, y Carrizal. “Bueno pues, nosotros decidimos bajar los precios, pues para retomar la confianza de los usuarios, y para combatir esta competencia ilegal porque realmente es
ilegal, ellos no pagan impuestos ni permisos ni muchas cosas que a nosotros nos toca. Bajamos los precios para que los demás ciudadanos retomen los servicios públicos legales que de por sí lo son, ya que precisamente nosotros llegamos a muchos lugares de la ciudad y áreas metropolitanas que los piratas no llegan, por así llamarlo, y eso es muy, eso es lo que nos da peso a nosotros, poder llegar a esos lugares a esas zonas que ellos no se atreven a llegar. Las perdidas que el transporte ilegal nos genera es de millones, o sea, millones mensualmente por decirlo así o sea, más claro, y por ende tenemos que combatir esa crisis para no cerrar las líneas de transporte y que se vean muy afectados los usuarios, lógicamente la AMB dijo que estas medidas eran irregulares, pero, lo que ellos buscan más que todo, siempre va a ser el beneficio económico con respecto a la empresa de Metrolínea”.

Y es que según las cifras dadas por el gremio de buseteros, el transporte informal les ha quitado un 70% de carreteras y usuarios, sacando de circulación, más de 200 vehículos vinculados al transporte público, lo que deja solo 700 en operación para las diferentes rutas que se cubren en Bucaramanga y área metropolitana.

Hasta el momento, la dirección de tránsito tiene un registro de 92 “terminalitos”, y través de diversas estrategias, buscan combatir uno de los fenómenos que atacó al transporte público masivo, ya que los aplicativos de transporte fueron otro de los fenómenos. Con la infracción D12, las multas a “colectivos o piratas” representan el 40,92% de las infracciones de tránsito al transporte informal en Bucaramanga.

Jorge Abril, agente de la dirección de tránsito de Bucaramanga, manifestó que las medidas tomadas y gracias al apoyo de distintas entidades de control, buscan persuadir al transporte informal, y evitar la movilización de vehículos que infringen las normas de tránsito o conductores que no cuentan con papeles en regla. “Primero en lo operativo, se ha llevado a cabo actividades conjuntas con la policía nacional, el ejército, con migración Colombia, mirando desde el punto de vista los pilotos de estos vehículos quienes normalmente y en su mayoría son conductores extranjeros…esos conductores no tienen sus licencias legalmente establecidas y logramos establecer que mediante este proceso se inmovilizan sus automotores. La otra estrategia es en el ámbito cultural… para que la ciudadanía nuevamente logre rescatar la importancia de adquirir un servicio público con conductores desde todo punto de vista, formados para tal fin en el ámbito del respeto a las normas de tránsito”.

Aunque esta última afirmación contrasta con la opinión de algunos usuarios, tanto del transporte público como del ilegal, así lo asegura Luis Álvarez, usuario del transporte ilegal colectivo y Karol González, usuaria del sistema público de transporte. “Hay comodidad a la hora de la ruta, sí, llega uno y lo dejan como más cerca hacia donde uno vaya, lo acercan más. Los buses por lo general, van muy lentos muchas paradas, entonces eso siempre retrasa, lo retrasa a uno, y lo otro pues, llenísimos los buses, queda usted acosado y con todo el tema de la pandemia, del covid, en el colectivo pues, no vamos sino cuatro personas y pues por ese lado se protege uno más, y pues los precios también son similares, de pronto el colectivo le cobra un poquito más, pero también va a ser a donde uno vaya mucho más
cómodo, y los vendedores ambulantes que se suben a los buses todas esas cosas molestan, y el comportamiento de estos señores conductores, a veces son muy groseros, te hacen la parada donde se les da la gana. El de la cumbre me vale 1600 y el que tomaba normalmente ahora está en 2500, entonces, aunque el pasaje en bus que cojo en la cumbre me queda más lejos del lugar a donde voy, pues me sale más rentable que pagar todos los días o cada vez que viajo, 2500…. Pues pienso que los gremios muchas veces se quejan de que uno no toma el pasaje, que uno no viaja con ellos, pero no se hacen la pregunta de por qué no, realmente me parece más rentable pagar un pasaje de un colectivo, que vale 3000 pesos en el cual yo voy cómoda y siempre un puesto para mí, que pagar 2500 e ir muchas veces en un bus, en el que realmente no se prestan las condiciones que deberían haber para montarme, por ejemplo, muchas veces va lleno o toca parados, o se suben muchos vendedores ambulantes”.

Lara, conductor del gremio de transporte masivo, también afirmó que las medidas tomadas, buscan evaluar condiciones futuras, para recuperar el porcentaje de usuarios perdidos y la reactivación económica que los ha llevado a sacar de línea distintos vehículos. “Esta baja de precios es temporal, pero si los usuarios comienzan a retomar mucho
más el servicio público, y nos dan más prioridad a nosotros, yo creo que podríamos también mantener los precios fijos, y también tomamos medidas contra algunos conductores que cometían irregularidades para mejorar este servicio”.

Desde la dirección de tránsito de Bucaramanga, se espera el apoyo de 234 nuevos agentes para combatir el transporte ilegal.