Bucaramanga tiene retos frente al suministro de agua

Realizado por: Danilo Cárdenas Rodríguez

Bucaramanga experimenta un crecimiento constante; sin embargo, a pesar de contar con suficiente agua en el acueducto, la infraestructura de ciudad no está preparada para satisfacer las demandas de la población en expansión, según datos del Departamento de Planeación Nacional y de Pro Santander

El Departamento de Planeación Nacional sostiene que las ciudades en Colombia pierden un uno por ciento de densidad anual, es decir, cada año hay más en el mismo espacio de terreno. Bucaramanga tiene 619,703 personas en el 2024, según el DANE. El DPN calcula que en 2050 se espera que se agrupe una población de 1,3 millones de habitantes, 96,91% a nivel urbano, lo cual representa un crecimiento anual de 0,4 por ciento. Bucaramanga será una ciudad aglomerada en los siguientes años. Tendrá retos en población, transporte, comercio y servicios para la ciudadanía. 

Un análisis de Pro Santander sobre la cobertura de servicios públicos domiciliaros muestra retos para el área metropolitana y para las empresas prestadoras del servicio. Los bordes urbanos y las áreas de reciente urbanización tienen falencias en la cobertura de agua potable y alcantarillado, igual que las futuras áreas de expansión.

Para la capital de Santander y su área metropolitana, el encargado de prestar el servicio de agua es el Acueducto del Área Metropolitana de Bucaramanga. EL AMB toma las aguas de los ríos Suratá (abastece la planta de Bosconia), Tona (abastece las plantas de La Flora y Morrorico) y Frío (abastece la planta de Floridablanca), con una capacidad de tratamiento de 2.000, 1.400 y 600 litros por segundo respectivamente.

Alejandro Estrada Carbona, ex director del Acueducto de Bucaramanga menciona que el acueducto cuenta con la suficiente cantidad de agua en litros por segundo para las demandas del área metropolitana por 25 años.

“La demanda de agua es de 2.350 LPS y contamos con una oferta confiable de 3.215 LPS, lo cual asegura la expansión a nuevas áreas de los municipios de Girón, Floridablanca y Bucaramanga hasta el año 2050”.

En el área metropolitana hay agua. Existen las suficientes fuentes hídricas para continuar con el abastecimiento a la población; sin embargo, se queda corto en materia de abastecimiento y de organización. El acueducto está haciendo varios esfuerzos para preparar el crecimiento exponencial que está teniendo la ciudad.

La topografía de Bucaramanga es otro desafío. El exdirector Carbona menciona que llevar agua a distintas partes de la meseta de Bucaramanga trae desafíos de planeación por las diferencias en el terreno. 

Las condiciones topográficas, las altas cotas, condiciones de uso de suelo y el alto riesgo por amenaza natural limitan la construcción de las redes hidráulicas que puedan abastecer con agua potable a las viviendas ubicadas allí.

Llegar a estas zonas representa todo un desafío, no solo para el acueducto si no para el gobierno nacional. En su atlas de la aglomeración en Bucaramanga, el Departamento de Planeación Nacional recomienda revisar este crecimiento y planearlo bien, puesto que implica un alto gasto de recursos. No es solamente la construcción de una planta de tratamiento o de tuberías, implica la construcción de vías, centros de monitoreo y sanitarios.

Para este fin, el AMB cuenta con cinco proyectos con una inversión cercana a los 47 mil millones de pesos que permitirá fortalecer la capacidad de suministro de agua a 3.600 suscriptores existentes en el sector norte de Bucaramanga y ampliar la cobertura llevando agua a 10 mil nuevos suscriptores. Se beneficiarán 54 mil habitantes del sector norte. Se proyecta que estas obras concluyan en junio de 2024.

Además de esto, el acueducto cuentas con planes como “De Santurbán a casa” o “El agua al barrio” que consisten en hacer intervenciones en zonas que no están dentro del área prestación de servicios, pero que se encuentran en proceso de ser legalizadas. A la fecha, se han beneficiado más de 6.292 personas y han llegado con conexiones provisionales de agua a zonas que no cuentan con la totalidad de los requisitos para una instalación en condiciones uniforme.

Otro ítem a tener en cuenta es el tratamiento de aguas. Para el indicador que mide calidad del agua Bucaramanga tiene una calificación muy alta. Se ubica por encima de la meta establecida (41 %) en el plan nacional de desarrollo a 2018; sin embargo, esta cifra continúa representando un reto para la ciudad y la aglomeración.

Durante la Primera Cumbre Regional por el Agua en Santander, el gobernador Juvenal Díaz Mateus reveló que el 70% de los municipios en el departamento están vertiendo aguas negras a ríos y quebradas debido a la falta de plantas de tratamiento de aguas residuales. De los 87 municipios en Santander, 48 no tienen instaladas Plantas de Tratamiento de Aguas Residuales (PTAR), y las existentes no operan al 100%.

El tratamiento que se hace para las aguas es muy exigente, puesto que varios ríos en Bucaramanga están contaminados producto de la minería ilegal.  Claudia Gutiérrez, ingeniera civil del Acueducto Metropolitano de Bucaramanga menciona el proceso que se tienen en las PTAR para mantener un control adecuado en los ríos que se encuentran con metales pesados.

“El río Suratá tiene presencia de mercurio, entonces allí hay que hacer un monitoreo permanente, de hecho, en la bocatoma se hacen cada hora muestreo y se mira como viene la calidad de agua y dependiendo de los resultados se mira como es el tratamiento del agua”.

El alcalde de Bucaramanga Jaime Andrés Beltrán destacó en la Cumbre Regional por el Agua que la ciudad no cuenta con una PTAR, lo que resulta en la contaminación del río de Oro. Cerca de 89% de las aguas residuales del área metropolitana de Bucaramanga, se vierten directamente, y sin un adecuado tratamiento al río de Oro.Propuso la posibilidad de implementar PTAR por zonas para resolver el problema de contaminación del agua.

En Colombia la Comisión de Regulación de Agua Potable y Saneamiento Básico CRA, en su última “Estimación del Consumo Básico de Agua Potable” da a conocer cifras, las cuales dependen directamente de la zona climática en el país. En conclusión, se establecieron consumos básicos de 16 m3 para municipios templados y fríos, y 18 m3 para municipios cálidos, esto en el consumo mensual por persona: una demanda mensual que los embalses de Bucaramanga pueden cumplir para toda la población, considerando los aumentos hasta 2050.