Durante la charla sobre “Cronistas en tiempos salvajes”, el autor y periodista Juan Gonzalo Betancourt debatió sobre la labor de los cronistas y la importancia de apreciar otras perspectivas.
El conversatorio abordó distintas visiones sobre la crónica a las que se enfrentan quienes trabajan este género, destacando su exigencia profesional, su valor narrativo y su papel dentro del periodismo actual en el contexto social y cultural colombiano.
La crónica tiene, por un lado, un toque personal, pero también te permite ponerte en los zapatos del otro, vivirlo desde la experiencia del otro. Es un género caliente, vivo, que nos acerca; eso es lo bonito.
También se distingue por su flexibilidad, ya que permite abordar desde reportajes hasta relatos que exploran experiencias y emociones personales. Su principal objetivo es captar la atención del lector, sin perder de vista la responsabilidad de representar fielmente la realidad, tal como lo manifiesta la periodista Ivonne Rodríguez González:
“Yo creo que la crónica es quizás el género periodístico más retador y demandante para un periodista porque implica, primero, un trabajo muy fuerte de reportería en terreno, de conocer muy bien la realidad o de documentar muy bien la realidad que está tratando de narrar o de transmitir y que en esa narrativa no caiga, digamos, en lo que de pronto es muy sencillo o que termina siendo tan personal que no llega a representar muy bien esa realidad.”
El libro, que sirvió como pretexto para hablar sobre este género periodístico y literario, recoge los testimonios de 24 periodistas en la época más dura del narcotráfico en Medellín, desde las salas de redacción de medios reconocidos a nivel regional y nacional.
Informó Juan Carlos Jaimes, UNAB Radio.
