Edson Velandia: un artista alternativo en un país tradicional

Por: Daniela Buitrago, estudiante de Periodismo

A pocos kilómetros de Piedecuesta, Santander, en medio de la naturaleza, sus bellos paisajes, el canto de las aves, la compañía de sus perros y el cacaraqueo de las gallinas, acompañan en su hogar a Edson Augusto Velandia Corredor, un compositor, músico y guitarrista bumangués. 

El campo siempre ha sido su mejor lugar para vivir, para disfrutar de los lujos naturales, caminar por las praderas, darse un baño en las quebradas, desconectarse del mundo exterior y vivir una vida rural en medio de su gente, es lo que por muchos años Edson ha preferido.

“Ese trajín tan fuerte, tan pesado, tan bravo  de las ciudades, ese caos pues que cada vez es más caótico. Tanto trancón, tanta bulla, hace a uno pensar en vivir un poco más en silencio”.  

Velandia es un hombre de pocas palabras, reservado, distante, frío y rudo. Algo diferente a como se ve en sus videos musicales, carismático, relajado, amable y locuaz. A pesar de ser una figura pública, no le gustan las preguntas, no le
gustan las entrevistas y prefiere ocultarse detrás de una pantalla.

La moda y la música para Edson no tienen límites. Tiene un estilo muy propio, sin seguir estándares ni patrones de moda.

“No sabría como definirme, no está definido, los días cambian”.

Su estilo es muy artesanal, sencillo, relajado, colorido y alternativo. Suele mantener su cabello largo, suelto y despeinado.

Este piedecuestano desde el 2017 le viene apostando a la integración artística y cultural para demostrar ante la sociedad el talento que se asoma en este municipio. “El Festival de la Tigra”, así llamo a este evento colorido, alternativo y lleno de diversidad, que cada año reúne a artista locales, nacionales e internacionales con el fin de crear colectivos de artistas, contribuir a los talentos locales y reclamar espacios de integración que por algún motivo han quedado en el olvido.

El canto y los shows no solo definen a este festival, como era de esperarse, sobre la mesa no puede faltar ese tema del que tanto debate Edson y del que muchos prefieren no opinar, la política. Ser colombiano para Velandia es un papel que se toma muy enserio. Siempre esta detrás de la justicia y la verdad para su país.

“Uno como músico, como cantautor, como narrador también tiene que dar cuenta de lo que está pasando, de lo que está sucediendo, pues ese es mi oficio. Entonces cuando lo callas, lo ocultas. La gente lo que entiende es que
eso no existe.” 

La música y el humor llegaron a Edson Augusto gracias a su padre Germán Velandia, un músico  pero no de esos que estudian en una universidad para ser profesionales, sino de esos que estudian en la “guarapería” como lo menciona
el mismo Edson. También fue comediante por varios años en Sábados Felices. De ahí el humor con el que su hijo compone las canciones y produce sus videos.

“Crecimos viéndolo a él haciendo humor, creando libretos, yendo a la televisión a concursar, ganando, haciéndolo bien. Siendo siempre un tipo laborioso en su arte”.

Las canciones de Edson Velandia son muy fáciles de identificar. Ese folclor campesino que las caracterizan han hecho que tengan un estilo único y particular. Para este artista la vida y la música no deben caminar como en una línea recta, siempre hay que desviarse y experimentar con nuevas ideas y oportunidades que se presenten en el camino.

“Lo que tiene la “rasqa” pues es que no se enmarca en un género en específico, sino que es una experimentación de todo, ahí cabe todo. Evito a toda costa pues que tenga una sola línea, la idea es no cerrar las posibilidades, estar abierto a muchas otras opciones sin enmarcarse en ninguna. Es una exploración muy personal como hacen los pintores, los poetas, que escriben o que pintan desde su sensación. No necesariamente desde un género.”

Las canciones que Velandia Corredor compone son directas, rebeldes, descomedidas y con distintos ritmos y cadencias. En su voz vive la herencia familiar del humor, su vida rural, sus convicciones políticas y sus narrativas como sacadas de un cuento. No le teme a  ser diferente en un país conservador y tradicional.

Cuando llega la hora de componer para Edson, quedarse callado no es una opción. Lo que tiene que decir, lo dice sin tapujos, sin anestesia y sin filtros. Velandia es un fiel creyente de que la verdad siempre debe ir por delante de cualquier cosa. Siempre busca que sus canciones retumben en los oyentes para dejar un mensaje contundente.

“Yo hago canciones y las hago a partir de lo que veo, lo que observo. Observo muchas cosas, observo la naturaleza, observo a mis hijos, observo todo. En ese todo pues están los problemas políticos, están ahí, los estoy viendo, pues
también de eso hablan mis canciones, porque hacen parte de ese contexto en el que estamos. No hablar de eso pues es de alguna manera dar un testimonio falso de la realidad, decir que eso no está pasando, como parecer que no
sucede”.

La política ha sido un tema en el que Edson decidió introducirse mediante el arte. A través de los años su voz ha tomado reconocimiento, situación que ha aprovechado para denunciar los atropellos de los poderosos y lanzar verdades mediante el humor.

“Su Madre Patria es una canción que la hice a partir de la idea de que yo quería demostrar en una canción que los que están gobernando hoy en día son los mismo que llegaron aquí hace 500 años. Son la misma clase de personas, la misma estirpe, la misma raza, la misma élite”.

Edson Augusto Velandia Corredor actualmente es compositor, músico y guitarrista, además de ser  profesor de música, de elaborar guiones para teatro y dirigir los videoclips de algunos grupos musicales, entre ellos Batucada Guaricha. Ha hecho cerca de veinte discos y bandas sonoras para más de diez películas.

Edson Augusto no solo vive acompañado de la naturaleza y sus animales, también vive con sus dos hijos, Luciano Agua y Nayra Guadalupe, y por supuesto con su esposa Adriana Lizcano, quién además de ser su pareja comparte un mismo gusto con Edson, la música.

Hace 13 años Edson Velandia conoció el amor en medio del arte y de la música. La que un día fue su compañera de barrio, hoy en día se convirtió en su compañera de vida.

“Ambos somos del barrio, del mismo barrio de Cabecera, en Piedecuesta. Sus padres y mis padres son conocidos de toda la vida, pero no fuimos conocidos de pequeños, no fuimos tan amigos. Ya grandes nos encontramos otra vez en
la Casa Cultural Cusiguain, que es el lugar donde se encuentra mucha gente que le interesa el arte. Nos conocimos ahí y empezamos a salir, a conocernos y a trabajar juntos”. 

Para Edson Velandia su estilo de vida no está definido. Se dedica a vivir el presente, a observar lo que pasa a su alrededor y a dejar una lección con sus canciones. Está demostrado que este trovador de la calle puede hacer canciones al acto más simple.