El hurto y la prostitución son los principales problemas del Parque Santander

Por: Daniela Archila Gualdrón, estudiante de Periodismo.

El Parque Santander está ubicado en el centro de Bucaramanga, se caracteriza por ser uno de los más transitados, pero el hurto y desde hace un tiempo la prostitución, ha empezado a ahuyentar a sus visitantes.

Según transeúntes, este lugar es turístico debido a que a sus alrededores se encuentra ubicada la iglesia de La Sagrada Familia y el Club del Comercio, lugares que son visitados diariamente, pero debido a ciertas situaciones, se ha ido dañando.

Yamile Guerrero Duarte, vendedora ambulante, expresa que el principal problema es la prostitución y que el hurto no es un tema que sea de gran controversia, pues desde que tienen un CAI presente, han podido ir reduciendo este tipo de situaciones. “Es que hay mucha trabajadora sexual venezolana, que eso no se veía acá en el Parque Santander y se está viendo. En el parque no atracan, no roban a nadie, porque el sargento está muy pendiente de eso e igualmente
nosotros, nosotros cualquier novedad que veamos o algo así inmediatamente le estamos comunicando al sargento, cada ratico está pasando la moto, que son los que requisan al uno, al otro y así, pero este parque es de uno de los parques más seguro que tiene el centro”.

No todos los vendedores, ni la gente que suele concurrirlo piensan que este sea seguro, pues algunos de ellos se han sentido angustiados y con miedo. Esto ha causado que los turistas se alejen y que este sitio empiece a deteriorarse.

Alirio Velandia, quien juega ajedrez todos los días en el parque, relata que hay bastantes migrantes venezolanos que lo hacen sentir inseguro porque han sido parte de robos y la prostitución ha ido aumentando. “Prostitución, si hay mucha
prostitución, mucha venezolana y se siente uno como inseguro porque pasa mucho venezolano y uno siempre se siente que lo van a atracar a uno, con caras de malos, si, entonces, hay venezolanos que son bien, que son buena gente, amables y todo, aquí vienen a jugar ajedrez, pero hay otros que si jajaja, los ve uno con esa carita de que le quieren hacer daño a uno”.

Vendedores y transeúntes esperan que el Parque Santander pueda volver a ser un lugar seguro y que el CAI y la policía logren controlar estas situaciones, pues al ser turístico, es importante que se mantenga en un buen estado.