El lanzamiento del álbum del Mundial 2026 ha desatado una fiebre de consumo que ha generado debate entre aficionados. Con un aumento del 40% en el costo de los sobres respecto al torneo anterior, pasando de 3.500 a 5.000 pesos por cada paquete de siete láminas y un gran mercado de reventa, completar la colección se ha vuelto un lujo.
Aunque para muchos llenar este álbum sigue siendo una tradición familiar ligada a la emoción del deporte, otros cuestionan el impacto económico y las estrategias comerciales detrás de su venta masiva. Con 980 láminas repartidas en 112 páginas, un álbum de pasta blanda de 15 mil pesos y cajas de 104 sobres de 520 mil, completar la colección puede representar una inversión mayor al millón de pesos.
Aun así, para muchos fanáticos este es un costo que están dispuestos a asumir debido al valor emocional que representa. Diego Alejandro Pardo, estudiante de Administración de empresas y coleccionista, asegura que llenar estas páginas no solo refleja su pasión por el fútbol, sino también una tradición familiar que le recuerda momentos de su infancia junto a su padre.
“Llenar el álbum del mundial representa como volver a mi infancia, porque a mí me gusta mucho el fútbol y en lo personal llenar el álbum pues era algo como de tradición con mi papá y digamos que el hecho de llenarlo me teletransporta cuando estaba chiquito”.
Sin embargo, la reventa se convirtió en otro fenómeno alrededor de la colección. Láminas especiales como la ficha 00 de Panini, escudos metalizados de selecciones campeonas y figuras como Messi, Cristiano Ronaldo, Mbappé o Haaland ya alcanzan precios que van desde los 20.000 a los 100.000 pesos en plataformas de reventa.
Para entender este fenómeno, el director del programa de Marketing de la Unab, Luis Gerardo Alférez, explica que el éxito del álbum del Mundial está relacionado con el valor emocional y aspiracional que las personas le atribuyen. “Indudablemente importante en el marketing, es valor. Para la gente, esto, el mundial, la camiseta, el álbum, sobre todo representa valor. Es decir, no importa lo que me cobren, yo
lo quiero tener. Si mi cliente identifica valor en mi propuesta, está dispuesto a pagar lo que sea”.
Estas estrategias de mercado convierten al álbum del Mundial en mucho más que una colección: un producto cargado de nostalgia, tradición y emoción, que impulsa el consumo masivo entre los apasionados por el fútbol. Además, con la participación de 48 selecciones, este álbum se convierte en el más grande en la historia.
Informó Maria Paula Carreño, Unab Radio
