El tatuaje: una manera íntima de expresar el arte

por Diego Alejandro Ávila Caballero
davila286@unab.edu.co
Tercer semestre de Gastronomía y alta cocina

Hablar de tatuajes es hablar de estereotipos que a lo largo de los años se han difundido en nuestra sociedad. Prejuicios del tipo “drogadicto”, “vándalo”, “delincuente” y cientos de adjetivos que atacan a aquellas personas que día a día deciden plasmar con tinta una pieza de arte en sus cuerpos. Y ni hablar de quienes deciden dedicarse a esto, deben soportar la constante crítica de quienes se hacen llamar “buenos humanos” y rechazan a todo aquello que se sale de sus esquemas.

/ FOTO DIEGO A. ÁVILA C.

Esta es la vida de los millones de artistas que no son respetados y que durante mucho tiempo fueron objeto de burla, desprecio e incluso el repudio colectivo. Y como era de esperar, en el área metropolitana no iba a ser diferente. Dentro de estos artistas está Roy Guerrero, un joven de 20 años quien hasta hace poco más de un año decidió aventurarse en el mundo de hacer arte en la piel de los demás, y quien hace poco fue galardonado como el mejor de la categoría “Blackwork” en la reciente convención de tatuajes de Bucaramanga, llamada “Expo Tattoo”.

Ahora, entrando más a profundidad en este arte encontramos distintos subgéneros o estilos, los cuales dependen de muchos factores, entre ellos la técnica utilizada, las tintas, agujas, el diseño y la más importante, la intención que tiene el mismo artista para la pieza en cuestión. Este tema además es subjetivo, puesto que, a pesar de que hay bases en los estilos por utilizar (lo cual puede ser una buena guía si se es nuevo en este mundo), cada tatuador tiene su propia esencia y personalidad que puede llevarlo a combinar los mismos y crear así una nueva forma de tatuar.

Dentro de los más conocidos encontramos el “Blackwork” que se caracteriza por el uso exclusivo del negro en toda la pieza, jugando con el tono de piel del lienzo para crear las distintas iluminaciones y sombras que le van a dar vida al tatuaje. Otro estilo bastante popular es el “Realismo” que como su nombre indica, trata de en un espacio reducido, con el uso de distintas técnicas, colores, y agujas, recrear una imagen que se asemeje lo más posible a lo que capta el ojo humano; cabe resaltar que esta es una de las técnicas más complicadas de aprender debido a la minuciosidad de los detalles, y que, un mínimo error o descuido puede complicar la pieza o peor aún, arruinar la piel del lienzo.

Por último, quiero destacar el cómo nacen estos nuevos artistas, quienes muchas veces están motivados por gente externa, y cómo muchos son totalmente empíricos. Formados a punta de dibujar en libretas, y “rayar” en pieles de cerdo, siendo estas las que más se acercan a la textura de la piel humana. En fin, a pesar de todos los estereotipos que con el tiempo se han creado en torno a este oficio, es de reconocer que primero, no es fácil y lo más importante, que llevar tinta en la piel no te hace ningún delincuente, te hace auténtico y seguramente feliz. Y teniendo eso en cuenta, entonces, ¿la opinión de los demás importa?, todos sabemos la respuesta.