El trazo que cuestiona: Jose Germán Eugenio Rincón
Realizado por: María Alejandra Godoy Torres, Maria Paula Carreño Díaz y Juan Carlos Jaimes Vargas.
Con tan solo 19 años, José Germán Eugenio Rincón ya ha convertido la crítica política en su forma de arte. Originario de Carcasí, un pequeño municipio de la provincia García Rovira, en Santander, sus caricaturas viajan por redes sociales y medios nacionales, retratando con ironía y lucidez a figuras del poder nacional.
Su historia con el dibujo político comenzó por casualidad, cuando tenía apenas 11 años. Una tarde, mientras utilizaba el celular de su padre, encontró una imagen que le despertó intriga: una caricatura de Diego García, un ilustrador bumangués que entonces publicaba en el periódico Vanguardia Liberal. Aquella escena, aparentemente simple, marcó el inicio de su vocación.
“Vi el dibujo de Diego García y me llamó la atención cómo con simples trazos, un dibujo aparentemente sencillo, se lograba identificar como una persona, como un ser humano, pues, y aparte cómo con tan pocos trazos, con ese nivel de síntesis, se lograba diferenciar aparte de que era una persona, pues, qué persona era”.
Desde entonces, empezó a trazar sus propios bocetos. No tenía un rumbo claro, pero sí una curiosidad enorme: quería entender cómo el dibujo podía ser una forma de pensamiento, cómo un gesto o una línea podían decir tanto sin palabras.
En su búsqueda, exploró referentes regionales, nacionales e internacionales. Descubrió que cada caricaturista tenía una voz propia, una manera distinta de mirar el mundo. Aprendió que la crítica gráfica no sólo ridiculiza, sino que también revela, cuestiona y provoca reflexión.
Aunque hoy sus caricaturas destacan por la precisión del trazo y la fuerza expresiva de sus rostros, no siempre fue así. Su familia ha sido testigo de cómo, con el paso de los años, su dedicación y disciplina lo han llevado a perfeccionar cada trazo. Entre quienes más han seguido de cerca su evolución está su hermana, María Helena Eugenio, quien recuerda con cariño los primeros pasos de José Germán en el dibujo.
“Mi hermano es demasiado pulido con los dibujos que hace. Cuando nosotros éramos niños, mi hermano no sabía dibujar humanos, o sea, en el colegio le pedían que hiciera algún dibujo de humanos y siempre me pedía el favor a mí que lo hiciera y sobre todo, sobre todo no era capaz de hacerle la cara a los dibujos”.
A medida que se adentraba en el mundo gráfico, no solo aprendió a dibujar, sino que también profundizó en la historia y la actualidad. Tuvo el honor de conocer a algunos caricaturistas, siendo el más significativo José Alberto Martínez, (mejor conocido como Betto), del periódico El Espectador, quien lo motivó a estudiar arte y a seguir adelante con su proyecto de vida en el mundo mediático. José quería ser su alumno, aprender de su humor fino y su impecable línea gráfica.
Durante la pandemia, el joven tuvo la oportunidad de asistir a algunas de sus clases virtuales sobre caricatura y dibujo, que, después, fueron de gran ayuda e inspiración. Aunque el célebre humorista gráfico falleció el 21 de febrero de 2025, Jose sigue resaltando la grandeza de su primer mentor.
“Uno de los principales motivos que tuve para estudiar arte fue el verlo como docente de la Universidad Javeriana, como que mi sueño a mis 14, 13, 14 años, era estudiar en la Universidad Javeriana Artes y ser alumno de él. Betto me ayudó también mucho para elegir la universidad, para elegir la carrera, me guío mucho. Y le estaré eternamente agradecido por eso”.
En 2020, con 14 años, los padres de Jose le dieron permiso de abrir cuentas en redes sociales y tras publicar en Twitter una imagen del ex Fiscal Francisco Barbosa, donde reemplazó su cabello por una cola de rata, recibió elogios de grandes figuras de la crítica gráfica como el Matador.
Para Luz Rincón, madre de Jose Eugenio, cada paso en la trayectoria de su hijo ha sido motivo de orgullo. Ha acompañado su crecimiento artístico desde los primeros bocetos hasta los reconocimientos actuales, siempre con la misma emoción de madre que ve florecer un talento. Entre todos esos momentos, hay uno que recuerda con especial admiración:
“Todos sus logros me hacen muy felíz, y uno que fue demasiado especial, fue verlo dando una charla de caricatura a Maestrantes de Literatura de la Universidad Nacional a sus 14 años en septiembre de 2020, y lo hizo con un profesionalismo admirable para su corta edad y muy a la altura de su auditorio”
En marzo de 2021, el carcasiano difundió por primera vez sus sátiras en el periódico regional Chicamocha News, un medio de gran popularidad en la provincia. Y para finales de ese año, empezó a divulgar su arte en la Revista Alternativa, creada por el ganador del Nobel de Literatura, Gabriel García Márquez, y el periodista Enrique Santos Calderón.
“La revista alternativa es ya a nivel nacional, impresa también, de la Casa Editorial El Tiempo, y en donde desempeñé trabajo como caricaturista por 2, 3 años más o menos”.
Jose Germán no solo ha perfeccionado su trazo, sino también la forma en que construye cada idea. Detrás de sus caricaturas no hay improvisación, sino una mezcla de observación constante y juego mental. Cada noticia, conversación o imagen cotidiana puede convertirse en el punto de partida de una nueva crítica. Su mirada, siempre atenta al detalle, transforma lo común en material para el humor y la reflexión.
“Usualmente la idea, pues el juego de palabras o todo esto, el recurso humorístico que se use para hacerlas es algo que le puede llegar a uno en cualquier momento, entonces como el truco ahí está en recién le llegue a uno anotarlo. Llegan varias ideas y estar constantemente, pues, anotando, rayando en un papel. Y basándose, pues, en esto, continuar a desarrollarlo, ya se hace un boceto previo como para el tema de composición del tema gráfico cómo se va a ver. Luego procedo ya a digitalizarlo y ya, pues, por último se publica”.
Su creatividad ha permitido que su talento vaya más allá de las barreras regionales. El 25 de mayo de 2023, su obra titulada “Francia en África” fue publicada en El Espectador. A pesar de recibir varios comentarios negativos de extremistas de izquierda y derecha, el joven es consciente de que esto es parte de su ocupación, tiene puntos de vista claros y sabe que su meta principal es efectuar un cambio en el pensamiento de la sociedad por medio del arte.
“A largo plazo también me gustaría, como el ideal que tenía desde que comencé a hacer caricatura política, ¿no?, que es pienso a día de hoy el mismo, sigue siendo el mismo, que es que mi trabajo tenga un impacto en la opinión pública, que de cierta manera pueda ayudar a desentrañar las estructuras de poder con humor, con por medio de la sátira, el arte y sobre todo a fomentar el pensamiento crítico en la sociedad, en la sociedad colombiana”.
En 2022, José Germán se graduó del Colegio Oficial Nuestra Señora del Rosario, en Málaga (Santander), y poco después emprendió rumbo a Bogotá. Un año más tarde ingresó a la Universidad de los Andes, donde cursa el programa de Artes y actualmente se encuentra en sexto semestre. Allí mismo decidió complementar su formación con una doble titulación en Ciencia Política, una elección que le ha permitido analizar el panorama político con una mirada más profunda.
Durante su primer año en los Andes, conoció a Alejandro Villanueva, un periodista y activista de Bucaramanga, quien es parte de los creadores del medio independiente Desigual. En este espacio le dieron la oportunidad de colaborar con sus caricaturas e ilustraciones.
Estudiar en una de las universidades más prestigiosas del país también le ha abierto puertas y conexiones que han impulsado su carrera artística. En septiembre de 2024, fue el encargado de diseñar la portada de los fanzines del documental “Kekar, la resistencia de la caricatura en Colombia”, una producción que rinde homenaje al caricaturista y cronista César Almeida Remolina, nacido hace 68 años en Capitanejo, el pueblo vecino al de José. También, ilustró la portada del reportaje “Batallón Colombia: Héroes de Corea” de Jorge Barón Producciones.
Su paso por la universidad no solo ha marcado un crecimiento personal, sino también una evolución evidente en su obra. El contacto con nuevos lenguajes, técnicas y perspectivas le ha permitido ampliar su mirada sobre el arte y sobre el país que retrata en sus caricaturas. Esa formación académica, tanto en lo artístico como en lo político, ha sido clave en su proceso creativo y en la madurez de su pensamiento.
“Estudiar artes en la parte técnica me ha ayudado mucho, sobre todo en mejorar la gráfica, en la parte de lo plástico, artes plásticas, pintura, dibujo, escultura. Son mundos que tenía como muy por encimita, lo que había hecho. Y en el estudio, pues en la universidad, los he profundizado mucho más, he aprendido mucho y ha sido algo enriquecedor. Así como también de la parte de ciencias políticas, me ha ayudado mucho para fortalecer mis conocimientos sobre la raíz de las cosas, por qué se dan las cosas como se dan en Colombia, conocer un poco más de historia de Colombia, de la teoría”.
En los últimos meses, ha realizado obras por encargo en distintos formatos y materiales, explorando la pintura acrílica, el óleo y la escultura en pequeña escala.
Desde su formación en la Universidad de los Andes, José ha descubierto que su trabajo no solo se limita a la crítica. Los estudios en arte y ciencia política le han permitido mirar su oficio desde una nueva perspectiva: comprender el arte como un lenguaje que une lo personal y lo social. Hoy, su obra también es un puente entre afectos y memorias. Como artista plástico, ha aprendido que cada retrato que entrega tiene un peso emocional que trasciende la técnica y se nutre del sentimiento que imprime en cada trazo.
“He tenido varias experiencias significativas al entregar personalmente una obra, pero hay dos que recuerdo con especial cariño. La primera fue el año pasado cuando le regalé para la navidad a mi abuela un retrato de sus padres; ella lo recibió con una emoción muy genuina que terminó llorando y pues no de tristeza, sino tambien de alegria”
SONIDO DE PASO DE PÁGINA PARA LA SEGUNDA EXPERIENCIA
La otra experiencia fue por comisión durante un homenaje a los veteranos de la guerra de Corea. Jose pintó el retrato al óleo de uno de los soldados fallecidos y lo entregó a su hija, quien lo recibió conmovida. “Ese momento a mi me marcó mucho porque me recordó que el arte no se trata solo de la técnica o de hacer algo bien hecho que es al menos personalmente, en lo que empeñó mucho el tiempo que le gastó a esto, sino pues también de tocar a las personas, de mover algo más adentro”
Estos encuentros le han permitido redescubrir el sentido de su oficio. Cuando el puede entregar directamente la obra a la persona retratada, el aura de la pieza se amplía; la obra adquiere vida propia por la historia compartida de cada encuentro. Este es el peso de su proceso creativo.
“Pienso que nada se compara con ver la reacción sincera de alguien que se emociona con el trabajo de uno, esta gratitud, esta alegría para mi, por lo menos pesan más que cualquier pago”
Recientemente, la película “Un poeta”, dirigida por Simón Mesa Soto, lo llevó a una nueva reflexión sobre el arte y la vida. La producción se convirtió en una de esas obras que marcan un antes y un después en su mirada. José la vio no solo como espectador, sino como alguien que se reconocía en la historia.
Le impactó el retrato honesto, casi irónico, de lo que significa intentar vivir del arte: la incertidumbre, la precariedad y las contradicciones. Para él, la cinta logra moverse con equilibrio entre la sátira y el homenaje, entre la admiración por la figura del artista y la advertencia sobre los peligros de idealizarla.
“Creo que la película también es como una advertencia sobre lo de no dejarse consumir por la nostalgia ni por la idea romántica del sufrimiento. Siento que es una historia como que muestra tanto lo bello como lo doloroso de dedicarse al arte”
La historia del protagonista, Oscar Restrepo, lo llevó a cuestionarse sobre su propio camino como creador. En esa mezcla de melancolía y lucidez encontró un espejo, una reflexión sobre lo que implica seguir insistiendo en el arte incluso cuando no hay certezas.
Inspirado por esa experiencia, decidió pintar un retrato al óleo del poeta, una pieza pequeña de 12 por 15 centímetros, en la que plasmó más que un rostro: una emoción, un reconocimiento silencioso a quienes siguen creando pese a la dificultad. “Pintar este retrato, ese retrato del poeta, siento que fue también como una reflexión sobre mi mismo, como sobre lo que significa seguir insistiendo en el arte”
José pudo entregarle personalmente el retrato a Ubeimar Ríos, actor que interpretó al protagonista. “Fue un momento muy bonito que pude entregárselo, conversar con él un rato y pues me alegró mucho”. Ese encuentro, sencillo pero profundo, le confirmó que su trabajo no termina cuando deja el pincel, sino cuando la obra logra tocar a otro ser humano.
Tras ver la película, con esa curiosidad, Jose visitó la Casa de Poesía Silva, en Bogotá, y se acercó a la obra de Jose Asunción Silva. Ese encuentro con la poesía, le permitió conectarse con otra dimensión del arte: la palabra como trazo y la emoción como materia prima. Desde entonces su trabajo pictórico se ha impregnado de esa sensibilidad literaria y el sentido de hacer arte.
Hoy, Jose German sigue explorando los límites entre la caricatura,la pintura y la emoción. Cada obra, cada retrato, cada línea es un intento por mantener vivo el vínculo entre el arte y la humanidad. Su búsqueda va más allá de la denuncia o la crítica: busca conmover, generar pensamiento y dejar huella.
“Cuando alguien ve una obra mía, me gustaría que sintiera algo lo que sea, pero que no sea algo que pase de largo que se tenga un momento que le despierte alguna emoción quizá una risa, una reflexión con el tema de las caricaturas”
A sus 19 años, él habla de su futuro con la misma claridad con la que traza sus caricaturas. Sabe que su camino apenas comienza y que aún quedan muchos trazos por definir, pero también tiene claro el propósito que guía su obra: unir el arte y la política como lenguajes complementarios. Con una visión crítica y un compromiso profundo con la sociedad, proyecta su carrera más allá de los límites del papel.
“Espero continuar con mi carrera de artes, también con la de ciencias políticas y lograr terminarla, lograr graduarme bien, continuar acá con mis estudios y profundizar, seguir profundizando esta relación entre el arte y la política, además estaré interesado también quizá en proyectos editoriales independientes o plataformas digitales que pues permiten como un enfoque más libre y experimental, por decirlo así, de la caricatura política.”
Informó María Alejandra Godoy, Juan Carlos Jaimes y Maria Paula Carreño, Unab Radio.
