Entrevista José Germán Toloza Hernández

José Germán Toloza Hernández, pintor, docente y curador; amante de la poesía, la fotografía y la escultura. Nació el 23 de marzo de 1962. Desde niño, siempre quiso ser alguien especial, buscando una forma de ser tenido en cuenta e importante en el ámbito artístico. Su pasatiempo favorito era hacer figuras de arcilla en un aljibe al que iba a tomar agua y recolectar frutas del monte. 
 
“Creo que hay algo mágico en la pintura. Yo la veo como un milagro de entender que la pintura puede representar no solo el mundo o aspectos de la vida, sino también ensoñaciones, emociones, ocurrencias y una parte mágica del
mundo sobre todo. Las cosas merecen una oportunidad de ser reinterpretadas y la pintura nos permite esa magia”.
Toloza, escogió esta profesión ya que en todo ve belleza, desde un árbol, el cielo o una persona; pintar le genera un placer creativo.
 
 “Yo escogí ser artista porque me daba un lugar especial en el mundo, me sentía útil y sentía que podía aportar a partir de la belleza. Siempre me ha parecido un privilegio poder leer el mundo de otra manera. Escogí crear antes que destruir, aportar, poder dar algo a las personas, escogí poder acariciar las cosas del mundo con el asombro y admiración”. El amor, la valentía y la confianza que su madre María Antonia Hernández le ofreció a lo largo de su vida, fue lo que lo llevó a mantenerse motivado para ser pintor. 
 
“Siempre me hizo sentir especial, me gustaba que me cogiera de la mano. Es importantísimo el amor de una madre para que alguien sea creativo y para que alguien aspire a conocer el mundo y a dar algo de sí, me parece que es
fundamental”. A Germán le agradan las personas transparentes, que no fingen ser quienes no son, los que se preocupan por su alegría, porque esté bien. Resalta también la delicadeza de las mujeres al momento de valorar a las personas y buscan una sonrisa o un buen momento con él. Por el contrario, no tolera las personas que mienten y son
descuidadas.

Maestro en Bellas Artes de la Universidad Nacional de Colombia, realizó una Maestría en Bellas Artes en Chelsea College of Art and Design en Londres, Inglaterra; también, cursa el Doctorado en arte, producción e investigación en la Universidad Politécnica de Valencia, España. Estos cambios constantes de cultura, lo llevaron a tener gustos variados tanto en la música, como en la gastronomía. Le gusta desde el buen rock de los 60 como: Pink Floyd, Rolling Stones; música clásica de: Shubert, Beethoven; hasta: Natalia Lafourcade y Lila Downs. En cuanto a la gastronomía, le gusta desde la comida típica santandereana, hasta la paella, quesos y  jamón serrano. Pero asegura que su comida favorita es la de mar.
 
Los artistas impresionistas Claude Monet y Paul Vaughan fueron quienes más marcaron e influyeron en su formación, Germán aprendió e imitó la manera en que ellos plasmaron la belleza de los paisajes y la iluminación de las mismas.
Se enamoró también de los bodegones españoles, por cómo iluminaban los objetos amarillos y  los cepias. Esto le dio el sustento, para pagar sus estudios y vivir en Bogotá.

Después de la universidad, las obras que él elaboraba, se basaron tanto en la figura humana como el paisaje, en una conversación entre los cuerpos y las plantas. En algunas obras habló del conflicto armado en Colombia, utilizando la figura humana y a veces solamente el paisaje, precisamente por la ausencia de la figura humana en el paisaje, para hablar de la imposibilidad de utilizar los espacios rurales. Con estas obras, tuvo la oportunidad de formar parte de exposiciones como: Salones Nacionales, Salones Regionales y exposiciones en el Banco de la República. Actualmente se encuentra trabajando la figura humana femenina, ya que de eso trata su doctorado en España; realiza obras como cuerpos seductores, desnudos o semidesnudos, tratando de hacer visibles esos estereotipos que se manejan sobre la
mujer cotidianamente. 

“A través de la historia hemos cultivado de una forma patriarcal muchas conductas y comportamientos que damos por normales respecto al cuerpo de la mujer y la mujer en general. Como por ejemplo, las chicas águilas, cómo se dio
tan aceptado disfrutar de estas figuras femeninas, sin darnos cuenta de estos usos que se les están dando para la venta de una cerveza y colocándolas a nivel de una mercancía”.
 
Para Germán, lo más importante en la interpretación del espectador es generar identificación y sobre todo, una oportunidad de goce estético en la reflexión. 
 
“No solo desde los conceptos tradicionales de la belleza. También desde la fealdad, abyecto y absurdo. En el mundo en el que vivimos se tienen todas estas posibilidades y en todas hay asombro, pequeñas historias propias”.
 
Toloza Hernández ha sido profesor de asignaturas en campos como: Dibujo, Pintura del Paisaje, Pintura del Objeto, Pintura de figura humana, Historia del arte moderno y contemporáneo y Escultura experimental en la Universidad Industrial de Bucaramanga, por la que está luchando para dar una buena formación a los jóvenes que quieren proyectarse como artistas plásticos, formando profesionales integrales con una capacidad de proyectarse y entender las nuevas tendencias. 

“Desde diferentes disciplinas, las expresiones tradicionales como la pintura, dibujo, escultura, el grabado; pero también desde los nuevos medios haciendo arte con las nuevas tecnologías. No solo la imagen digital y su fotografía, sino
también, el video, perfomance que es arte con el cuerpo y el arte comunitario”.

Los nuevos artistas deben tener ganas y amor por el arte, ser expresivos, ambiciosos y ser mejores humanos, aportando a la sociedad una nueva visión y comprensión de las cosas.

“Sea buena persona, sincero y tenga empatía por la comunidad. Eso lo lleva a uno a sentir y a vivir la angustia de otros. Es importante establecer ese puente de relación con la comunidad y el entorno. Nos duele el paisaje, el planeta, lo
ecológico, la historia y lo político”. 
  
El aspecto simbólico y poético es muy importante para ser mejores personas y tener una mejor civilización. El arte enseña a ser sensibles respecto a las otras personas, del paisaje y la importancia de disfrutar la estética, disfrutar el universo y lo que ofrece. Por medio del arte se comparten experiencias, ofrece una identidad y entendimiento en la diversidad de culturas. 
 
“En el arte aprendemos de la otredad, que es reconocer la diferencia en el otro y respetarlo, somos diferentes, nos expresamos diferentes y que todo es digno; esto nos enseña. Podemos decir tantas cosas. El arte permite divertirnos
también. No tiene que ser solamente para pensar y hacer grandes reflexiones; un niño ante una representación de Picasso puede divertirse y parecer chistoso una cabeza cubista”.
 
Fue ganador de la Beca del Consejo Británico para Estudios de postgrado, Londres, Inglaterra en 1992 y de la Beca del Bicentenario de la Gobernación de Santander en el 2010, primer premio en el salón Regional de Artistas en el 2003, premio Salón Nacional de pintura Domingo Moreno Otero en 1998, primer puesto “Salón Nuevos Valores”, Premio Nacional de Colcultura en 1996, El Premio Iberoamericano de pintura LICA “Encuentro entre dos mundos”, Comisión del Quinto Centenario, San José de Costa Rica en 1991. También con experiencias curatoriales con la Alianza Francesa de Bucaramanga, el Ministerio de Cultura de Colombia y el Banco de la República.

Ha realizado decenas de exposiciones internacionales en el Reino Unido y Holanda. A nivel local, en Bogotá, Medellín, Cartagena y Bucaramanga.
 
Germán hace parte de una familia numerosa, su padre Flaminio Toloza y su madre Maria Antonia Hernandez ya fallecieron; tiene 6 hermanos y 5 hermanas. Es el segundo mayor de la familia y es el que mejor se relaciona con todos. También, busca integrarlos por medio de desayunos o almuerzo familiares los días domingos. José desea plasmar arte hasta el final de sus días, sin perder la creatividad que lo caracteriza y la capacidad de asombro por las cosas del mundo. Siente que todo tiene belleza y todo llama a ser expresado.