Grafiti: ¿arte o vandalismo?

Para muchos es una monstruosidad, pero para otros una obra maestra. ¿Qué sería de las calles sin la estridente presencia de los grafitis? Si no fuera por su fuerte incidencia en nuestra cotidianeidad usted no estaría aquí leyendo esto.

Por María Camila Tapias Bedoya
mtapias691@unab.edu.co

Cualquier persona que acostumbre a disfrutar de una buena caminata por la ciudad se habrá topado con acciones poéticas, denuncias o auténticas obras maestras en los grandes lienzos que pueden ofrecer las calles. Los grafitis a menudo son interpretados con cierto desencanto por gran parte de la sociedad, sin embargo, con el pasar de los años los y las artistas han luchado resignificar y renovado lugares a través de este movimiento para integrarlo de una forma plena a la sociedad.

Grafiti de la Minga popular en el mercadillo. / FOTO MARÍA CAMILA TAPIAS B.

Como puede ver los grafitis ya no son solo garabatos, pero tampoco aspiran a cambiar el mundo, simplemente buscan cambiar la apariencia de un lugar e incitar a la reflexión, romper con las normas y hacer un llamado de atención frente a la situación presente. Una sociedad con un pasado excepcionalmente oscuro ha comenzado a ceder a las nuevas formas de cultura, ¿Quiere conocer cuáles? pues escuche el podcast Grafiti: ¿arte o vandalismo?

El grafiti es el tatuaje de nuestras ciudades. / FOTO MARÍA CAMILA TAPIAS B.

Si quiere conocer más acerca de los orígenes de este movimiento, no se pierda la infografía Nacimiento del grafiti o mire el video De la mente a la pared: grafiti en la comunicación.