Guerra de hamburguesas: Una competencia sin ganadores

Realizado por: Alejandra Gámez y Sofía Hernández, estudiantes de Periodismo.

La llegada de McDonald’s a Bucaramanga ha causado un impacto positivo para comercios locales como Libardog.

Según un estudio realizado por la Cámara de Comercio en el área metropolitana de Bucaramanga, entre los años 2017 y 2019 el sector gastronómico con mayor crecimiento fue el de las comidas rápidas a pesar del aumento en la competencia.

La presencia de una multinacional como McDonald’s dinamizó a un mayor grado la industria gastronómica sin quitar mercado a los comercios locales y los motivó a innovar en la experiencia que ofrecen estos negocios bumangueses.

Adolfo Segura, profesional en ingeniería de mercados, asegura que la llegada de una multinacional como McDonald’s generó un impacto positivo en los consumidores y vendedores de comidas rápidas.

“Hay un impacto positivo desde el punto de vista del consumidor, el que siempre existan más competidores es un impacto positivo porque tú tienes la posibilidad de escoger. Desde el punto de vista de la competencia hay un impacto positivo porque te reta, pero sin duda alguna, hay un tema del dolor al cambio que te invita a hacer una oferta de producto diferente, a sacrificar márgenes de utilidad, hacer combinaciones o combos de productos para ser más atractivos”.

McDonald´s es una empresa multinacional de comida rápida enfocada en la venta de hamburguesas que cuenta con más de 2.200 restaurantes en Latinoamérica.

Durante el año 2006 la empresa realizó un análisis para probar el gusto de los habitantes de Bucaramanga en hamburguesas y tuvo un resultado negativo pues los ciudadanos preferían esta comida acompañada de salsas y variedad de ingredientes. Finalmente se estableció en Bucaramanga en 2008 teniendo como primer producto exitoso el helado McFlurry.

Este estudio causó que la franquicia tuviera que adaptarse a brindar atención al cliente por 24 horas, vender diversos productos e innovar en la experiencia del consumidor al asistir al establecimiento. Así se ha mantenido en Bucaramanga hasta ahora.

Los productos que ofrece McDonald’s tienen un valor que varía entre los $17.000 y $31.000. Una hamburguesa en combo con papas fritas y gaseosa sale por $30.000.

En contraste con esta franquicia, en Bucaramanga hay una amplia oferta de comercios locales que venden productos de comida rápida como Libardog.

Libardog es un comercio que comenzó como un carrito de perros en 1985 y actualmente es un restaurante que ofrece productos como hamburguesas, papas, salchipapas, perros calientes y pinchos.

Tiene una única sede ubicada en la carrera 27ª con calle 45ª.

Los productos de Libardog tienen precios que varían entre $10.000 y $27.000. Las hamburguesas en combo con papa y gaseosa tienen un precio que varían de $21.000 y $24.500.

Si una persona quiere consumir un combo de hamburguesa en Libardog se ahorra un 18% que equivale a $5.500 del precio de un combo en McDonald’s.

Los visitantes de este restaurante consumen, principalmente, hamburguesas y porciones de papas que vienen acompañadas de diversas proteínas, salsas y queso.

Luis Libardo Suta Mogollón, dueño y fundador de Libardog, comparte que ganó en conocimiento y las ventas no decayeron con el arribo de McDonald´s

“Para mí fue muy ganador que estas personas vinieran acá porque eso es como cuando en el fútbol, uno viene a jugar con un equipo famoso. Y a mí me parece que es bueno porque la gente tiene la oportunidad de comparar y también por la organización que tienen, uno les copia mucho en cuestión de marketing. ¡Qué rico que Bucaramanga tenga más opciones!”.

En el caso de McDonald’s en la sede del parque San Pío, durante un día entre semana de 4:00 a 5:00 de la tarde suelen ingresar entre 25 y 30 personas con edades que varían de los 10 hasta los 50 años.

En Libardog, durante un día entre semana de 8:00 a 9:00 de la noche asisten 30 a 35 personas con edades que varían entre los 20 y 50 años.

Emilse Toledo y Hugo Eduardo Guerrero son dos ciudadanos que creen que el comercio local debería ser más promovido y apoyado en Bucaramanga.

“Pues realmente es un tema bastante crítico en muchos aspectos. Hay para todos los gustos, hay gente que sí le gusta como tal ese tipo de cadenas multinacionales, pero también está causando un impacto a los negocios locales. Como consumidora sería muy bueno que en vez de impulsar algo de afuera, apoyar lo nuestro”.

“No estoy de acuerdo con ese tipo de marcas de multinacionales, yo creo que se debe fomentar el comercio local, la producción local y así incentivar la economía de los jóvenes empresarios”.

En contraste, personas como Alvaro Barba y Luis Mogollón  prefieren consumir en McDonald’s debido a la experiencia que ofrecen y las instalaciones con las que cuentan.

“A mí me gusta ir a McDonald’s porque se siente el ambiente laboral gringo donde siempre me ha gustado ir. La manufactura del local, de todo, como tienen organizado todo. A pesar de que por tanto que cuesta, sea muy poquita la comida, es deliciosa, vale la pena. Y el ambiente, me encanta el ambiente, las instalaciones son geniales”.

“A mí me gusta ir a McDonald’s porque es un lugar casual. No se necesita estar en un evento, un cumpleaños, una boda, es un lugar al que uno puede ir en cualquier momento. Tampoco importa la hora del día: puede ir en la mañana, en la tarde, en la noche”.

McDonald’s cuenta con una aplicación propia y un convenio con aplicaciones de envío como Rappi y Ifood que se quedan con el 25% del precio total del producto.

Libardog, por su parte, cuenta con servicio a domicilio contratado directamente por el establecimiento y no tienen convenio con estas aplicaciones de envío.