Incendios en Santander no impactan el suministro de agua en Bucaramanga

Realizado por: Sara Sofía Morales

Tras los incendios forestales ocurridos en Santander, entre enero y febrero, creció la preocupación de los habitantes frente a la seguridad de las fuentes de agua que abastecen a Bucaramanga y su área metropolitana.

Aunque dejaron secuelas en la vegetación y en la calidad del aire, según Claudia Inés Gutiérrez, ingeniera civil del Acueducto Metropolitano de Bucaramanga (AMB), estos incendios no representaron daños graves para el suministro de agua.

“El agua de Bucaramanga y su área metropolitana no se vio mayormente afectada por el incendio porque, afortunadamente, el páramo es un ecosistema muy resiliente y con las lluvias que sucedieron después del evento se ha logrado recuperar gran parte de lo que se afectó”.

Los municipios que conforman el área metropolitana de Bucaramanga se abastecen de tres fuentes: el río Suratá, el río Tona y el río Frío. Estos tres ríos, según el AMB, tienen una capacidad de tratamiento de 2.000, 1.400 y 600 litros por segundo respectivamente. 

La ingeniera civil Claudia Gutiérrez afirmó que dado que el sistema está interconectado es posible compensar una fuente con otra.

“Si un caudal en una fuente se cae por un período de estiaje, podemos suplir esa demanda de esa población con otra fuente. Entonces, es por eso que, digamos que nosotros, la probabilidad de que haya escasez es menor”.

A marzo de 2024 el acueducto cuenta con 337.000 suscriptores. De acuerdo con información del AMB, la demanda de agua es de 2.350 litros por segundo, mientras que la oferta mínima confiable es de 3.300 litros por segundo, lo cual respalda la expansión de los municipios de Bucaramanga, Floridablanca y Girón.

En opinión de Silvia Cristina Reyes, líder del proceso de conservación y gestión ambiental del Acueducto Metropolitano de Bucaramanga, el abastecimiento de este recurso es óptimo y aunque no ha sido necesario expandir el caudal, se están explorando nuevas fuentes que provean agua suficiente si crece la población.

“El acueducto ha optimizado tanto sus procesos que, hace ya más de 10 años, ha crecido la demanda y hemos seguido proporcionando con el mismo caudal que estamos captando. Se están buscando nuevas fuentes, nuevas alternativas para poder tener en cuenta a futuro el crecimiento de la población, cómo los vamos a atender y cómo vamos a poder garantizar el acceso al agua, pero también contamos, por ejemplo, con el embalse de Bucaramanga, que es un seguro para nosotros”.

Bucaramanga cuenta con un embalse que almacena 17 millones de metros cúbicos de agua para suministrar en caso de emergencia o escasez. Según el AMB, esta represa asegura el abastecimiento de agua potable hasta el año 2050.