En Ulibro 2025, la ilustración se consolida como un lenguaje narrativo propio que va mucho
más allá de acompañar al texto. Bajo el lema “Vidas Narradas”, la feria destaca que contar
historias no es únicamente cuestión de palabras, sino también de imágenes que
enriquecen, despiertan emociones y transforman la manera en que los lectores se acercan
a la literatura.
Hoy, la novela gráfica y los libros ilustrados no son solo una tendencia, sino también una
respuesta a las nuevas formas de leer. Un ejemplo clásico es El Principito, escrito e
ilustrado por Antoine de Saint-Exupéry en 1943. Sus acuarelas originales no funcionan
como simples adornos, sino como narraciones visuales que complementan el texto y
transmiten simbolismo y emoción, cualidades que lo mantienen como uno de los libros
ilustrados más leídos del mundo.
Para Jesús Leal, estudiante de Comunicación Social, los libros ilustrados representan una
manera distinta de acercarse a la lectura: “Son un medio que permite conectar de manera
más profunda con las historias, porque la imagen amplifica lo que las palabras quieren
transmitir”.
“Me agradan muchísimo más los libros ilustrados que solo los que presentan textos, porque
me permite utilizar aún más mi imaginación. Si el mismo texto me proporciona imágenes de
referencia, yo puedo sentir que son basadas en lo que tiene el autor en su mente”,
La preferencia de los lectores encuentra eco en el mercado editorial. Rocibel Pardo,
representante de Ediciones Lepardo, confirma que los libros ilustrados, especialmente los
dirigidos a la infancia, son de los más vendidos:
“Los libros que más se venden son los infantiles y depende de la edad. Si son niños
pequeñitos, los preferidos son los ilustrados o en pop-up que tienen movimiento. Y si son
para niños más grandes, se inclinan por historias con más lectura”.
Estos formatos no solo cumplen una función estética, también cumplen un papel
pedagógico y emocional. Los especialistas señalan que facilitan el aprendizaje, ayudan a
desarrollar la imaginación y generan una mayor conexión emocional con el contenido. Por
eso, cada vez más editoriales apuestan por integrar la ilustración como parte fundamental
de sus publicaciones.
Con estas voces, Ulibro 2025 muestra que la ilustración ya no se percibe como un recurso
secundario: es un protagonista en la literatura contemporánea. Su fuerza está en la
capacidad de narrar desde la imagen, complementar la palabra escrita y abrir nuevas
maneras de contar y vivir historias.
Informó Michelle Martínez, Unab Radio
