Las memorias que dejó la vieja Bucaramanga 

Por: María José Parra Cepeda, estudiante de Periodismo.

La antigua Bucaramanga guarda los recuerdos de sus habitantes. 

Los bumangueses de antaño recuerdan el carácter festivo de la cuidad bonita de los años 80 y 90, las caminatas alrededor de los parques y los paseos de “olla” en familia. 

La nostalgia los invade al recordar a Bucaramanga como una cuidad más organizada, con menos urbanización, grandes barrios y antiguas casas que debieron ser conversadas como monumentos por su valor histórico. 

Algunos bumangueses tienen presente momentos específicos de la cuidad. Carlos Morales Suárez, funcionario público, cuenta como el ferrocarril jugaba un papel importante en la bonita. 

“Yo creo que, para nosotros, recordamos mucho el ferrocarril, cosa que se nos fue de la cuidad, algo que se perdió, que añoramos mucho. La apuesta del ferrocarril en el Café Madrid es algo que añoramos de hace muchísimos años, que era lo que nos unía con los demás departamentos en la nación”. 

Para otras personas, Bucaramanga, representa nuevas oportunidades. Edilma Martínez Martínez, licenciada en historia y filosofía, narra como la cuidad ayudó a su familia a salir adelante en el ámbito profesional. 

“En el 71 llegamos aquí, el tema por el que me vine era que en el Valle de San José, para ese momento, no había colegios. Entonces yo pensaba que el resto de mis hermanos se iban a quedar sin estudio. Buscando educación llegamos a Bucaramanga, mis nueve hermanos son profesionales y salimos adelante y por eso quiero mucho a la cuidad bonita”. 

El 22 de diciembre Bucaramanga celebra sus 400 años de fundación y atesora los momentos de las personas que han hecho de la bonita su hogar.