Lo invisible en la producción audiovisual

Por Juan Camilo Villamizar
jvillamizar604@unab.edu.co
Estudiante de Música

Cuando observamos alguna película, corto, serie, etc., podemos apreciar la historia que nos está contando, el sentimiento que una producción nos quiere transmitir, la composición de su fotografía e incluso sacar conclusiones de incógnitas que se nos puede plantear. Pero hay algo invisible, algo que el espectador no puede ver y es todo lo que hay detrás de, por ejemplo, un simple cortometraje.

Al final, el éxito puede depender de la organización del equipo de trabajo del director. La claqueta indica visualmente cuál toma, capítulo y episodio se escoge. / FOTO JUAN CAMILO VILLAMIZAR

Cuando nunca se ha trabajado o presenciado la realización de una producción audiovisual, realmente no se puede saber cuánto trabajo significa hacer esto. Claro está, hacer cosas a medias puede resultar fácil, pero hacer producciones de carácter profesional, o al menos universitario, es una labor de mucho empeño, tiempo e inversión.

Desde la idea del guion, pasando por recolectar el presupuesto económico, el lugar, las horas de disponibilidad, resolver problemas a última hora, la reunión de toda la gente, actores, sonidistas, directores, etc., todo esto puede resultar bastante estresante para los implicados en una producción de este estilo.

En este caso, capturaremos el oficio de cada una de las personas que se encuentran involucradas para conocer su importancia y su labor dentro de lo que significa una producción audiovisual.

En primer lugar, tenemos al guionista y al director. El primero es quien se encarga de pensar la historia, los diálogos y el hilo conductor que va a tener la producción; en algunos casos también suele ser el director. Este es quien se encarga de tener las ideas en la cabeza, cómo realizarlas, y ver que todo se esté llevando de la manera en que él o ella crea que sea mejor o más estético. En varias ocasiones, es este mismo quien escoge la propia gente con la que va a trabajar, ya que deben ser personas con las cuales se entienda muy bien por muchos motivos. Primero para tener baja probabilidad de discusiones respecto a como se va a llevar a cabo por ejemplo el arte o la fotografía, y segundo para no tener que explicar tanto, sino que su crew (personal) le entienda cada que este quiere variar o expresar una idea.

En segundo lugar, está el productor, que puede ser uno o más. Se comentan dentro de las producciones que este trabajo suele ser de los más pesados ya que es el encargado de administrar los gastos y buscar soluciones a cualquier evento infortunado que se presente. Por ejemplo, si parte de la escenografía no sirvió y se requiere algo más en ese momento, el productor es quien hace toda la gestión para conseguir lo que se necesite.

También está el sonidista, que es el oficio de capturar el sonido lo mejor posible. Grabar en ciudad suele ser tedioso porque los micrófonos que usa el sonidista suelen ser muy buenos y recoger muy bien el sonido ambiente, entonces cuando pasa una moto ruidosa o una ambulancia, toca repetir la escena.

En otra parte también importante está el director de fotografía y camarógrafo, que es el encargado de capturar la imagen, organizar los planos de la mejor manera, y generar una buena composición visual. Aparte, debe tener herramientas fundamentales que lo ayuden a capturar escenas en movimiento.

Luego tenemos al director de arte. Este se encarga de montar la escenografía y crear un ambiente que se sienta real y no ficticio o muy forzado. Debe tener todos los materiales necesarios para esto y en muchas ocasiones es el encargado del maquillaje de los actores.

Siguiendo con la escenografía, otra persona fundamental es el encargado de la luz. Este oficio es particularmente complicado porque debe hacer que no se vean sombras inadecuadas (como la del director o la sombra de la cámara), ponerlas de una manera que no sature de luz a la cámara, etc. Y por último tenemos a los actores. Estos casi que son la parte más importante ya que son los que le dan vida al proyecto. Deben ser muy bien escogidos por el director ya que ellos son los responsables de hacer que una emoción que se quiera transmitir se sienta auténtica.