Hecho por Jorge Andrés Céspedes
Bajo nuestros pies, miles de millones de capas de roca y lava son las que le dan forma y sostienen… sin exageraciones, a literalmente todo el planeta. Independientemente del tipo de creencia que se tenga, o cuál teoría de la creación del universo resuena con cada quién… La realidad irrefutable es que somos una roca gigantesca que flota por el espacio sin ningún rumbo en específico… ah pero esa roca a la cual llamamos tierra, también tiene otras rocas más pequeñas en su superficie, que por personas como de la que les hablaré a continuación: el cemento existe, la industria de la construcción sigue avanzando, la joyería se mantiene y demás beneficios que dejan los ingenieros encargados de la minería.
Luis Fernando Ducón Araque, oriundo de la ciudad de Bucaramanga, con 59 años de edad, es un ingeniero de minas que en su momento trabajó en la extracción de múltiples minerales, principalmente de oro y caliza, además de ser un consultor. Siendo proveedor de grandes empresas como cementos Boyacá,
Con una infancia en el barrio San Alonso de la ciudad de Bucaramanga, Luis Fernando creció rodeado de sus amigos de la cuadra con los cuales jugaba fútbol, pero su parte urbana en el centro de la ciudad se contrastaba con su parte rural que sus padres le aportaron cuando era joven.
“Esa era la finca de mis padres que era en el kilometro 12 vía Cúcuta, una finca lechera, y ahí se fue uno compenetrando con la vida de la agricultura y los animales”
Conforme crecía y se formaba en el instituto Caldas, Luis Fernando tenía que decidir por una carrera profesional que catapultara sus intereses y le permitiera vivir de ello. Por su cercanía a la naturaleza y los animales gracias a sus padres que tenían una finca en el kilómetro 12 vía Cúcuta, pensó en la medicina veterinaria, de hecho él recuerda que desde sus 13 años ya ayudaba a su padre con las cuestiones del campo y el transporte, puesto que su papá, Alfonso Ducón, fue uno de los socios fundadores de la cooperativa santandereana de transporte, Copetran sin embargo hubo alguien que para ese entonces… tocaba temas de carbón y minería, asunto que le interesó por encima de cualquier cosa a Luis Fernando.
“Yo me empecé a interesas en las cuestiones de la minería por una conferencias que se hicieron con Luis Carlos Galán Sarmiento sobre temas de carbón, esa conferencias se hicieron en la Salle en el año 80- 81. Yo ya iba en decimo, para once, entonces me causaron curiosidad esa conferencias sobre el futuro del carbón en Colombia, y ahí me nació la chispa para ir enfocándome en lo que yo quería“.
Esas conferencias se quedarían profundamente con Luis Fernando Ducón, pues un par de años más tarde estaría cursando la carrera de ingeniería de minas en la universidad pedagógica y tecnológica de colombia, en su sede de Sogamoso, Boyacá.
Luego de obtener el título profesional, volvió a Bucaramanga para representar a algunas empresas pequeñas de minería, entre esos trabajos se encontraba el carbón. Extraído del páramo del almorzadero.
Luego de unos años ejerciendo su profesión en Bucaramanga, toma la decisión de volver a Sogamoso Boyacá, a comenzar sus propios proyectos en las canteras de caliza presentes en todo este departamento.
“Donde me volví proveedor de las cementeras, cementos Boyacá en su momento, lo que es hoy en día cementos Holcim, cementos Samper, cementos andinos, yo era proveedor de materia prima, entonces ejercí mi profesión como empresa”.
La caliza es una roca sedimentaria compuesta principalmente de carbonato de calcio . Se forma a partir de la acumulación de sedimentos marinos y de agua dulce, generalmente compuestos por esqueletos de organismos marinos como corales, conchas y algas.
Sus usos son variados y van desde la construcción hasta la industria química. Distribuyendo a importantes empresas, ganando cada vez más experiencia y respeto en el mundo de la minería, llegó a ser muy exitoso y parecía que las cosas iban de maravilla todo eso ocurrió desde el 90. Sin embargo para el año 2000, la guerrilla y el terrorismo en Colombia estaban llegando a puntos donde las personas no podían ni siquiera salir de la ciudad por miedo a toparse con las FARC fuera de las urbes.
“La situación que vivió el país fue muy oscura porque cerraban vías, estaban secuestradas las ciudades, no se podía salir de Bucaramanga porque en Rionegro hacían pesca, secuestraban gente aleatoriamente, entonces fue algo muy difícil. Fue la famosa paz de Pastrana donde no se vio nada y si lo que se hizo fue empeorar, Cundinamarca vivió una situación muy oscura, Sogamoso… prácticamente el país retrocedió una barbaridad y no se pudo seguir trabajando por eso”.
Luis Fernando encontraría un alivio económico en el transporte y unos años después regresaría a la industria para quedarse, sin embargo para ese entonces, en ese periodo previo a la seguridad democrática de Alvaro Uribe Velez, lo vió como la única salida en esa crisis. El retorno de Luis Fernando a la minería se daría en el año 2002, amparado por las nuevas políticas contra los grupos insurgentes, pudo retomar con su carrera profesional pero ahora dejando atrás proyectos personales y enfocándose en trabajar con multinacionales.
“En el año 2002 pudimos volver, ya no me integré en las canteras de caliza sino me enfoqué más trabajando como consultor con la agencia nacional minera en su momento, después con la CAS, y aquí en Santander hacer programas de minería a nivel departamental, y con todo ese trabajo de consultoría que realicé en la agencia nacional de minera, se me dio la oportunidad de trabajar en la GrayStar con los túneles de exploración. Empecé a mezclar los trabajos de consultoría y minería, nuevamente”.
Desde su retornó hasta el 2012 luis fernando se desempeñó como consultor en trabajos de todo tipo, minería de oro en antioquia, y manteniendo muy buenas relaciones con empresas extranjeras tanto de brasil como de canadá a las cuales representó en estas tierras y con las cuales comerció.
Fue en este 2012 que Luis Fernando con la edad de 47 años, daría por concluida su participación en la minería y aprovecharía los conocimientos en suelos, que cambiaría la extracción de tierras, ahora a la siembra en ella.
“Tenemos un hotel agroturístico en Aratoca que se llama San Felipe, donde sembramos café, hotelería y turismo. Estuve unos años vinculado al arroz pero ya me retiré de Yopal, Casanare. Y ahora estoy exclusivamente en Santander”.
Casi 30 años dedicados a la minería dejaron en Luis Fernando una huella de agradecimiento enorme, y ahora disfruta de ello.
Ahora mismo su vida ha regresado a sus orígenes, y desde que le puso un alto a la minería, el transporte y la siembra han sido sus nuevas pasiones y con lo que trabaja hasta este momento.
Su vida desde que era pequeño se ha ido reformando hasta su adultez, de hecho por como es Luis Fernando, se podría decir que él siempre ha sido el mismo, disfruta del fútbol no jugándolo como hacía antes, pero si consumiendo las ligas por la televisión y leyendo las noticias en el periódico sobre deportes, del mismo modo como sus padres tenían una finca con animales y huertos, Luis Fernando tiene múltiples plantaciones bajo su responsabilidad pero la que más se concentra es la del café en su propia hacienda que también funciona como hotel agroturístico en el municipio de Aratoca.
Finalmente se encuentra tranquilo y centra sus esfuerzos en las personas que van llegando, procurando que los jóvenes tomen el papel responsable.
“Que lo que hagan lo ganan de corazón, que les nazca hacer lo que están haciendo…”
El sector minero y agrícola siempre han sido tema de debate, que si por sus consecuencias en el medio ambiente y su falta de políticas del cuidado a la naturaleza. Sin embargo es un gremio que muy difícilmente podrá ser erradicado o cambiado en el corto plazo, las calles por las que se camina todos los días son gracias a los procesos de extracción, Los cimientos de hormigón de tu casa están hechos con arena, grava y cal procedente de piedra caliza . Los ladrillos de chimenea están hechos de minerales arcillosos. El vidrio de las ventanas está hecho de arena de cuarzo, mientras que las paredes interiores están hechas de láminas de paneles de yeso hechas principalmente de yeso mineral, en los celulares con el silicio y el coltán, en las barandas del puente hechas de aluminio, en los vehículos que transitamos diariamente, funcionan gracias a la energía que da otro mineral que viene de la tierra.
Aunque parezca impensable el sector es consciente del daño y retribuye a la naturaleza con programas de protección, El sector minero impulsa programas para la conservación del agua, la reforestación y mejorar la calidad del aire. También lidera distintos programas de economía circular, energías limpias, eficiencia energética y reducción de emisiones
En el 2022 según la Encuesta de Desarrollo Sostenible, Asociación Colombiana de Minería el sector minero invirtió casi 700 millones de dólares de la inversión ambiental se destina a programas de cuidado del aire, el agua y la reforestación 74%, de igual manera el sector minero donde llega, tiende a beneficiar a las comunidades cercanas en retribución a los recursos adquiridos (El caso más destacable en este contexto es el de Guajira, donde la minería ha representado entre 30% y 50% del PIB departamental en la última década. La Guajira sufrió una profunda transformación económica a partir de los años ochenta. Mientras en 1975 el comercio representaba 58% del PIB departamental y la actividad minera apenas contribuía con un 2%, dos décadas después, en 2005, esta última pasó a constituir 51% 6 del PIB y el sector comercio quedó relegado a un 5.3%. ) ,
334 mil millones de dólares fueron invertidos en programas de emprendimiento, salud, vivienda y educación para el año 2022, casi un millón de personas fueron beneficiadas de estos servicios y 11.280 becas educativas fueron otorgadas.
Las compras de bienes y servicios de la asociación colombiana de minería en el pleno año de la pandemia 2020 fueron tan solo de 6,9 billones de dólares, para el 2022 ascendió a 18, 3 billones de dólares, un fuerte indicativo de que la minería está en su auge, y todas estas oportunidades y ventajas que nos brinda la extracción de materiales, es gracias a los ingenieros de minas y los profesionales como Luis Fernando que se interesan por lo que hay en la tierra y ahora a sus 59 años le devuelve su parte prestada sembrando café y transportando mercancía por todo el país.
