Realizado por: Luz Adriana Prada
Bucaramanga al igual que otras regiones del país, ha tenido territorios hostiles en donde la violencia y la pobreza han marcado la vida de sus habitantes.
Hoy, al mencionar la comuna catorce de Bucaramanga, donde su ubican 11 barrios como, Albania, Miraflores y Morrorico, los conceptos de transformación y tejido social resuenan, pues en un territorio azotado por la violencia y la pobreza, la comunidad ha logrado florecer a través de la cultura, el arte y el respeto a la naturaleza.
La vida de Omar Bermúdez, o “el Profe” como lo conocen en el sector, debido a que en los últimos años a desarrollado talleres donde comparte su conocimiento de serigrafía, encarna esta metamorfosis.
“Soy habitante de esta comuna catorce hace treinta y siete años, mi rol en la cooperativa de Turismo Comunitario, soy guía. Pero también hago parte del comité del medio ambiente del barrio Miraflores de la Junta de Acción Comunal, y también soy edil, electo de la comuna catorce”.
Cuando Omar tenia dos años su familia se desplaza de Carcasí a Bucaramanga en busca de un mejor futuro. Llegaron a la cuadra la 19 del barrio Miraflores, donde sus padres compraron un lote al lado de los cerro orientales. Al no tener los recursos suficientes para ir a un centro comercial o disfrutar de un polideportivo o un parque, los cerros orientales se convirtieron en su centro de diversión y distracción.
“Todo lo que busca hacer uno pues era pegado como a la montaña, por eso es normal siempre uno articular con diferentes animales, como niegues, faras, guacharacas y muchísimas aves que hay en el sector también, entonces eso fue prácticamente como mi niñez, estando cerca al bosque”
De niño tuvo cerca la violencia, pero no era consciente de ella. Fue hasta que inició su adolescencia que la experimento, cuando comenzó a pasar el rato con parches de la comuna, y en un intento de ganarse el respeto y dejar a un lado las burlas que le hacían por ser del campo empezó a delinquir.
“A uno pues lo humillaban mucho, entonces usted quería darse a conocer también, si, entonces, desgraciadamente ese era el flagelo y son los flagelo que siguen de pronto destruyendo las comunidades son eso que usted por decir para que usted lo respete tiene que ser bandido y malo para tener un respeto en el barrio para que los demás chinos lo respeten”
Así fue como comenzó a ser parte del parche de la 28, un grupo del barrio de Albania. Aunque Omar era de Miraflores, le gustaba estar en Albania, porque todos sus amigos eran de ahí, pero para volver a su casa, era todo un cuento.
“Cuando había violencia y eso, para yo llegar a la casa era bastante complicado porque me toca mirar de la parte alta que no hubieran por ahí muchachos ni de abajo de la quedrada, ni de Miraflores que estuvieran por ahí mirándolo a uno o de pronto hicieron un tiro o cosas así, entonces mirar a ver si de pronto no estaban o si estaban también pues sacar las armas y también pues, sabe, seguir a enfrentarlos”
En los 37 años que lleva viviendo en la comuna, ha visto y escuchado de al menos 20 muertes violentas en la zona, pero, la primera que vio fue la que más lo marco.
“Cuando yo tenía como catorce años vi el primer muerto como violento, que fue un muchacho que era acaba del barrio, le pegaron un escopetazo y lo mataron delante de nosotros, nos tocó ayudarlos, subirlo al carro y llevarlo al hospital y el chino se murió.”
Dentro de este mundo del malandreo, Omar también empezó a experimentar y utilizar drogas, desde la mas suave a las mas fuerte y tuvo una recaída en estas como nunca antes la había tenido.
“Duré más o menos como cuatro o cinco meses consumiendo bazuco, y me tiré a las calles prácticamente ”
Durante esta recaída, Omar no solo comenzó a vivir en un cambuche que hizo en los cerros orientales, sino también comenzó a desarrollar un comportamiento agresivo y hacer cosas que no debía.
“Personas que me caían mal, lo robaba, Sí, a veces me dejaban la moto con las llaves , me la llevaba por allá a dar vueltas, me subí encima de los carros, la policía allá, Omar, bueno, pólvora, cuando me decían pólvora, dejen joder, váyase aquí vayas allá. Ya la gente me veía por ahí, salía corriendo”
Al ver el estado en el que se encontraba, su familia y amigos idearon un plan para llevarlo a una fundación donde se pudiera rehabilitar. El grupo de la 28 con la excusa de dejarlo volver a parchar en la cancha, lo invitaron a que se quitara las botas y dejara los cerros orientales, luego de pasar un rato con sus amigos, estos le insistieron en que se quedara donde su familia.
“Yo me fui para la casa y allá a un hermano me dio una empanada de arroz chino y me dieron gotas. Ahí en un agua, bueno, la pony Malta me dieron gotas y me quedé dormido y cuando amanecí, pues ya me amanecí allá en la fundación”.
Al estar veinte días en la fundación, en abstinencia total, aunque le hacia falta consumir, vio como llego a la rehabilitación y se dio cuenta de lo que la droga le estaba haciendo.
“Yo miro la foto y, me decían mire Omar como usted estaba, y yo ufff, uy Dios, yo que estaba haciendo porque en ese entonces, pues solo uno quería drogas, sí bazuca, pepas”.
Duro siete mese en rehabilitación, y después de haber entrado contra su deseo, su estadía en este lugar se volvió voluntaria. Comenzó a tener una mayor responsabilidad en la fundación.
“Ya me dieron más confianza, ya practican pues yo salía de allá, empezaba a repartir lo que era la medicina a los muchachos, muchas veces la comida y eso después ya me convertí como en un líder, duré siete meses allá”.
Después de salir de la fundación y trabajar durante un tiempo en Saravena, vuelve a Bucaramanga, va a el lugar que desde su niñez a sido su segundo hogar, los cerros orientales, aunque ya no consumía le gustaba estar allá, rodeado de la naturaleza.
“Yo subía mucha foto de hongos, de naturaleza, de animalitos que veía que hubo siempre y un amigo me dijo: ” mk usted es como el guardabosque de los cerros orientales””.
De ahí, lo comenzaron a llamar el guardabosque de los cerros orientales, que con el tiempo se transformo en un grupo al que le decían los guardianes del bosque y del agua.
Omar siguió visitando los cerros orientales, pues este lugar de alguna manera le daba paz y tranquilidad, pero en 2019 su madre muere y la gente del barrio comenzó a decir que por esta perdida Omar tendría un recaída y volvería a consumir drogas.
“Y resulta que no, porque mi mamá siempre me quiso ver bien, ella siempre me quiso ver si, que estuviera bien, que saliera de la droga, entonces yo lo que hacía era que en honor a ella pues estar bien, estar en lo mío, y seguí hiendo a los cerros orientales”
Con el confinamiento el único lugar al que podía ir y tomar un respiro era a los cerros orientales, en una de esas camitas se dio cuenta que la quebrada que pasa por estos estaba sucia, y con un amigo decidieron hacer una jornada de limpieza, la cual grabaron y publicaron en las redes.
“El video se viraliza, se sale la comuna, llega la UIS cuando llega la UIS, empiezan a llegar Biólogos, botánico, ambientalistas, entre eso llegó Vanguardia Liberal y nos hizo una nota”.
Los senderos de la comuna 14 comenzaron a recibir gente de todas las partes de la ciudad que estaban interesadas en recorrerlos y observar las distintas especies que habitan en este lugar. Dentro de estas personas sobresale Diana Sánchez, una bióloga que además preservar la flora y fauna del lugar, llegó a ayudar a los habitantes del sector.
“Ella se ha convertido como en ese pilar de pronto que nos hacía falta acá en la comuna o alguien que nos organizara, pero que tampoco no nos fuera a explotar”
Siguieron haciendo jornadas de limpieza, de la quebrada sacaron setenta bultos de residuos no biodegradables como plásticos, llantas, muebles y tarros. Al ver que cada vez iban más personas, a Omar se le ocurrió hacer unos sederos que pasaran por una parte de los cerros, para llevar a caminar a las personas y cobrarles el recorrido.
“Entonces le cobrábamos dos mil pesos, traíamos cuarenta, pero están son ochenta, y nosotros todos contentos y muy felices, e inclusive cuando le damos la vuelta terminamos en mi casa y ahí le y ahí le damos en una orquídea, cuando Diana llega y dice: Ay, Omar, la orquídea vale ciento cincuenta y valen doscientos y usted regalándolas por dos mil. Entonces, de ahí ya por decir empezamos como a organizarnos”.
De ahí, la alcaldía llego con el Imebu y los comenzaron a invitar a reuniones y capacitaciones. Logran hacer un diplomado de guianza turística y a partir de esto nace la Cooperativa de Turismo Comunitario Explora BGA, liderada por Diana Sánchez como presidenta y Omar Bermúdez como vicepresidente.
“Nos pudimos legalizar ante la Cámara de Comercio y ante la DIAN y empezamos ese tema ya empresarial que prácticamente pues usted, estar jodiendo en una esquina, mirando a ver de pronto a quien de pronto le podía hacer el mal o consumiendo drogas, a estar Ya siendo empresaria, entonces fue como un tema bastante bastante pesado, pero no imposible”.
El objetivo de esta cooperativa es promover el turismo comunitario y brindar experiencias auténticas a los visitantes, al mismo tiempo que genera oportunidades económicas para los vecinos del sector
Las actividades de la cooperativa en un inicio se centraban en recorridos por los senderos naturales, donde se identificaba la flora y fauna local. Sin embargo, al ver que los visitantes regresaban al barrio después de los recorridos, a Omar se le ocurrió la idea de crear un mural, al frente de la cancha de Albania, parte baja y pintar rayuelas al final del trayecto.
“No solo saltaban los niños y los niños jóvenes adultos hasta los abuelitos les daba por saltar. Entonces dijimos vamos a hacer otra hagamos otras por acá y hagamos otras por acá, ya la gente muy profe hágame una al frente de mi casa y coloque el nombre de los niños, yo le tiro la liga, entonces lo que fuimos fue creando fue una ruta.”
La comuna catorce era un lienzo en blanco, que estaba puesto para llenarlo de color con pequeños toques de cultura y tejido social. Poco a poco comenzaron a llegar diferentes colectivo y a desarrollarse diferentes actividades como el festival del grafitti . A partir de esto Explora creó una ruta urbana que mostraba los murales y grafitis de la zona, complementándola con presentaciones en vivo de cumbias.
“Ahí seguimos trabajando, hoy en día pues ya tenemos sesenta y dos murales acá en Albania y Miraflores parte baja y dieciocho arriba en Miraflores, con todo el tema y pues hemos llegado con los murales y con arte y cultura hemos llegado a sitios donde prácticamente era imposible llegar. Entonces, ya lo que estamos haciendo es una reconstrucción de tejido social”
A petición de la comunidad, en el 2023 Omar se lazo para ser el edil de la comuna catorce, no recibió apoyo por parte de ningún político, fueron los habitantes de la comuna 14 quienes de apoco le colaboraba con tarjetas o afiches para que pudiera hacer campaña.
“Mire, trajimos a todos los candidatos a caminar, nosotros hacemos turismo, somos un grupo de jóvenes, entre jóvenes y adultos que hacemos turismo, estamos haciendo un cambio, conozca el proceso, A todos los candidatos los traemos a caminar fuera del consejo, fuera de lo que fuera, ellos vinieron, miraron el proceso en la comuna catorce, y a nadie les recibimos plata”
Y aunque de alguna manera el dinero puede llegar a solventar algunas necesidades, Omar es consiente que esta labor social en su mayoría se paga con algo que va mas allá de este, ya que muchas veces no es remunerada con algo económico sino simbólico.
“Como hace falta lo económico para muchas cosas, para estar uno bien y para que las personas que lo rodean o también estén bien, pero, también para mí la mayor riqueza es todo en subir a la gente con la comunidad bien, que todo el mundo que Omar venga, mire ahí, venga a esto, venga esto puedo parchar con usted, venga tomes una cerveza yo por decir acá cuando quiero tomar yo salgo así doy una vuelta y tenga plata no la plata yo llego borracho a la casa. Entonces son cositas así y también por decir que así hablándolo así ya hay gente que me dice ñero ya almorzó ya comió, ya esto, se va a comer algo, entonces a veces no necesito ni de plata para ser feliz”
Quien lo escuchara diría que man tan loco, porque no necesita la plata para ser feliz, pero, pues él no se considera un loco por eso, sino por las aventuras y la transformación que ha vivido en su proceso.
“Porque un loco era de pronto el que nadie creía, pero el loco cambio para hacer las cosas bien. Un loco soñador”
El que en algún momento fue la oveja negra de su familia, hoy es el edil de la comuna catorce, ejemplo de resiliencia y esfuerzo para los para lo habitantes de la zona.
“Un mensaje que le doy de pronto a muchos muchachos, a muchos jóvenes que nunca pierdan la fe, y nunca dejen de soñar y que nunca está todo perdido, porque yo estuve en el momento oscuro donde nadie creía más, donde era un gamín, un chirrite hablándolo así al llegar a ser una figura para la comuna catorce, un Eddie o una figura pública, por todo este tema, como por lo social, por todo lo que se ha hecho”
Se puede entender la transformación y metamorfosis de Omar, con la manera en la que se gano el respeto de su comunidad, pues aquel muchacho que alguna vez creyó que involucrarse en actividades delictivas le atribuirían respeto y autoridad, se sorprendería la saber que su comuna lo admira y respetan por ayudar a los demás y generar oportunidades que mejoren la calidad de vida de todos.
“Yo pensaba que pronto empuñando un arma era que se iba a lograr el respeto cuando era empuñando de pronto una brocha o un pincel” El proceso que se lleva en la comuna 14 es un referente de turismo comunitario y ecológico con el que se hace una reconstrucción de tejido social. En el lugar en donde existían fronteras invisibles, hoy hay tangaras, grafitis y murales, por lo que se entiende que con el arte, la cultura y el respeto a la naturaleza se puede salir adelante, como lo demuestra el proceso de Omar Bermúdez, alias “el profe”.
