Personajes con Historia – Heriberto Flórez ‘Desarrollando sueños encarcelados’

Realizado por: Mariana Parra, estudiante de periodismo.

Desarrollando sueños encarcelados

“Una persona que está bajo el efecto de una sustancia es porque está enamorado de la sustancia. Ama las sustancias no se quiere desprender de ella si ella le hace daño”. 

23 años de trabajo terapéutico, un ejercicio de desintoxicación efectivo, que ha ayudado a los reclusos de la cárcel modelo de Bucaramanga a cambiar su estilo de vida y redimirse a una vida lejos de la adicción. 

Heriberto Florez Moreno, dragoneante del Instituto Nacional Penitenciario y Carcelario, licenciado en educación física, recreación y deportes, creó el programa ‘Nuevos Horizontes’ que le cambiaría la vida a muchos jóvenes.  

“Cuando se tiene un programa terapéutico es importante pensar en el buen uso del tiempo y pues ahí la terapia ocupacional es fundamental. Pero buscamos que los jóvenes, en cuanto a la terapia ocupacional, hicieran algo que fuera llamativo, por eso es del 2005, empezamos la tarea de constituir un canal de televisión donde los jóvenes tuvieran la oportunidad de conocer cómo se desarrolla todo un proceso de audiovisuales”.

Un medio audiovisual que daría un giro de 180 grados a la vida de los reclusos

Cinco años más adelante, el programa nuevos horizontes, daría un giro inesperado. Todo nació con la idea de ocupar la mente de los reclusos, ya que así los alejaban un poco de la angustia que les generaba estar encerrados, la dependencia emocional a las drogas y sobre todo, estar lejos de sus familiares, esto con el fin de mantenerlos en constante actividad para librar esa ansiedad de consumir drogas. La iniciativa fue crear un programa audiovisual, en el que se grabaran los eventos, se contarán historias y se tuviera un acercamiento de los privados hacia el mundo exterior. 

El ego, los delirios de bandidos y las rivalidades entre celdas, eran algunos de los problemas alojados en la cárcel, que de una u otra forma hicieron este proceso un poco más difícil y demorado. Los jóvenes se negaban a doblegar su arrogancia y dejar a un lado la dependencia a las drogas con el fin de desintoxicarse a ellos mismos. 

“Existen muchos retos dentro  del trabajo que se hace para el proceso de desintoxicación de los privados de la libertad, porque pues a ellos hay que empezar por desmoronar esos apegos, sobre todo el delito,  que ellos en en esa situación de bandido se crean un ego, lo ven como como un un estatus y así estén en la cárcel. Entonces debo donar esos pensamientos? No es sencillo si.

Son muchos los jóvenes que requieren del proceso que se da en nuevos horizontes, porque a la cárcel llega la gran mayoría de las personas que han cometido un delito, lo hicieron estando bajo el efecto de una sustancia, pero ha llegado muchos enfermos por la adición de consumo de sustancias y si llegan o sea mal, y tratar de de convencerlos y decirles que mire que es la oportunidad, pues al principio fue supremamente difícil porque muchos no querían todo”.

A estos retos de actitud, se le suma la gestión que se tuvo que hacer en un inicio para implementar este canal en la cárcel, para esa época era algo poco común y que arriesgaba la seguridad de la cárcel, dejar que los recursos utilizaran tecnología. A esto se suma, la falta de apoyo por parte del estado. Los entes del gobierno han sido apáticos al tema. Para un medio audiovisual, es indispensable el uso de cámaras, computadores, equipos de sonido y demás elementos que son indispensables para la producción de un video. Aunque fue difícil y de mucho esfuerzo, hoy en día Heriberto afirma que cuentan con los equipos necesarios.

“Hay que decirlo las entidades gubernamentales son muy esquivas, no han apoyado y digamos para la adquisición de equipos o arreglos locativos del penal y cosas así. O sea el gobierno ha sido muy esquivo en ese campo y entonces aunque hemos solicitado  a decir tú sabes, pero ha sido difícil sí unas que otras personas de buen corazón, nos han apoyado y hemos hecho algunas actividades para poder adquirir los equipos que se han requerido”.

La participación en el programa es libre, pero la participación en el Canal Aire, tiene unos requisitos: llevar más de un año en el programa terapéutico nuevos horizontes, estar limpio de cualquier consumo o dependencia de droga, ser un residente brillante en la conducta de convivencia con los demás compañeros y lo más importante es el espíritu por querer aprender. 

“Actualmente hay 14 jóvenes en el canal, este es un área que es muy llamativa. A ellos les gusta muchísimo y quieren estar siempre sentados en el computador. La sala tiene aire acondicionado, entonces a ellos les fascina estar en este espacio”.   

Una idea que surgió de manera espontánea y tuvo rápida aprobación

Desde que Heriberto se graduó en su licenciatura de educación física, siempre tuvo la iniciativa de poner un granito de arena en la sociedad, y por medio de su trabajo, ayudar de alguna forma a personas. La oportunidad de trabajar en la cárcel, lo indujo a planear estrategias de ayuda para todos los reclusos, que por alguna razón terminaban en la cárcel y llegaban perdidos en el mundo de la droga. Un mundo del cual solo quienes tienen mucha fuerza de voluntad salen, y requiere de mucha ayuda y sacrificios de personas externas, porque para el drogadicto, es muy difícil salir sin algún tipo de apoyo.  

“A finales del 99 y principios del 2000. Pues empecé a manejar el área de Deportes, empecé pues a crear programas de atención deportiva en cada una de las comunidades del penal, pero al único lugar que no se podían sacar los internos. Y a la cancha eran los que estaban en los calabozos y ahí pues empecé a hacer como un acercamiento, porque estos jóvenes, pues eran muy indisciplinados, tenían problemas entre ellos mismos. Las celdas estaban separadas, pero eran celdas donde ellos no se querían y entonces el de una celda que quería pelear con el de la otra y así sucesivamente. Ya empezamos con hacer un trabajo de llevarles algunos juegos como parqués, ajedrez, cositas así.Y empezamos a ser como un trabajo, acercamiento y diálogo, pues nunca imaginé pensar por el momento de crear una comunidad terapéutica en ese instante”.

Rápidamente aquel trabajo que desde un inicio, se planteó como una distracción física y mental para los internos, se fue desarrollando un programa para el desapego de las drogas y el crecimiento personal de los reclusos como una segunda oportunidad. El único obstáculo eran las directivas del penal, estarían de acuerdo con la idea del programa? o por el contrario, cancelarían todo el trabajo que se venía realizando con los juegos didácticos? 

“Y ahí empezamos a darle la oportunidad de diseñar un proyecto y se diseñó el proyecto terapéutico, el cual se pasó a las autoridades del inpec. Y lo autorizaron, el 15 de julio del 2000, pues se inauguró el programa terapéutico y de ahí empezamos a funcionar como nuevos horizontes”. 

Tantos años del programa remontan a una historia inigualable de servicio y entrega, que a diferencia de los programas de desintoxicación regulares, no calmaban droga con droga, si no que en todos sus aspectos, mantenían libre a los internos de cualquier tipo de fármaco. 

“Hoy ya casi son 23 años de trabajo y le hemos servido a muchos jóvenes que han tenido problemas con el uso y el abuso de sustancias, ayudándolos a desintoxicar a través de una metodología de mentes libres, donde sólo para desintoxicarse se requiere ejercicio físico, tomar mucha agua y un acompañamiento psicológico, espiritual, emocional”.

Pero ausente totalmente de incluir en el tratamiento cualquier fármaco, cualquier sustancia barbitúrica, brebaje o algo para bajar los índices de ansiedad de consumo. Entonces se hace un trabajo netamente de drogas”.

Más allá de una imposición, es una decisión 

A este punto de la historia, cualquiera pensaría que los reclusos son obligados a participar del programa y de tomar la ayuda terapéutica como regla base de la cárcel. Pero es todo lo contrario. Anteriormente se mencionaba que el ego y los delirios de bandido que rondaban las personalidades de los internos, los cohíben de hacer parte del programa. Sin embargo, eso fue solo uno de los problemas de los inicios. Hoy en día no hay necesidad de hacer una convocatoria al programa, ellos llegan por sí mismos. 

“Hoy, no tenemos que hacer campaña para decirle a los chicos que vengan al programa terapéutico, porque ellos ven a sus compañeros muy bien vestidos, siempre haciendo ejercicio, compañeros que están en el patio, pues muy maltratados con deterioro físico, con crisis de depresión, rasgos suicidas y todo esto. Entonces cuando los llevamos a la comunidad, al poco tiempo se ve la transformación gigante en ellos y entonces simplemente quienes lo vieron en el patio llevado y maltratado al ver que el residente presenta hoy una nueva figura física y un nuevo comportamiento, esto estimula que los otros digan, no, yo también me quiero dar la oportunidad y son muchas las personas que quieren ir al programa, entonces el reto es desintoxicarlo”.

“El ejemplo, sea bueno o malo, tiene una poderosa influencia” decía George Washington, y está más que confirmado con el relato anterior. Aunque el programa no es la solución para cancelar de una vez por todas el consumo de drogas y la reivindicación de la salud mental y física de los internos, es un camino acertado que hoy en día ha ayudado a más de 500 reclusos. Dos décadas de servicio y de una bonita labor que se realiza dentro de la Cárcel Modelo en Bucaramanga. El programa audiovisual Canal Aires, que tiene página en Facebook y en youtube, contiene más de 800 videos que muestran el resultado de la constancia, disciplina y el ejemplo de que las segundas oportunidades, sí existen.