Plaza La Concordia, patrimonio con más de 80 años de historia

Camila Andrea Jiménez Ríos
cjimenez679@unab.edu.co
Quinto semestre de Administración de Empresas

Hace 81 años nos encontrábamos con un terreno vacío en la calle 51 con 20 y con miles de sueños de más de un bumangués que esperaba poder abrir su puesto de mercado en lo que hoy sería la plaza de La Concordia; pero… ¿Cómo surgen las plazas de mercado en Colombia?

 / FOTO CAMILA ANDREA JIMÉNEZ

En la época de la Colonia estos mercados ofertaban productos pertenecientes a los españoles y era el lugar de abastecimiento de las clases menos favorecidas. En 1846 se instaló la estatua de Simón Bolívar en la plaza que hoy lleva el mismo nombre y, desde ese momento, las plazas empezaron a ubicarse allí.

La plaza de La Concordia fue  fundada en 1941 y abierta al público en ese mismo año en noviembre, llena de colores y campesinos en busca de  sustento diario a través de su fruta, verdura, carnes e inclusive ropa y joyas, todo en pequeños puestos amontonados; más de uno de ellos madruga todos los días a las 2:30 para dirigirse a la Central de Abastos y provisionar su puesto de trabajo con artículos de buena calidad y a un mejor precio, después de este arduo proceso se dirigen a la plaza para organizar todo, picar la fruta, colgar la carne, hacer picados de verduras y al final de todo atender a todos los bumangueses que allí ingresan. Para poder hacer todo esto cada uno de ellos intenta acostarse temprano preparándose para la jornada laboral que usualmente suele ser de 6 a 10 horas.

No ha sido fácil para muchos llegar a obtener su puesto en la plaza y mantenerse allí. Lilian, que lleva en su puesto de verduras más de 50 años, cuenta cómo ha sido su experiencia trabajando en ese lugar y se le salen las lágrimas al recordar el principio de todo, el luchar por conseguir su puesto de trabajo, las noches en vela, las madrugadas frías, pero todo esto para ella ha valido la pena, ha podido hacer feliz a miles de clientes con sus productos y su esfuerzo diario.

También está Martín, un señor de 50 años que tiene su puesto de carnes en la plaza y denota una sonrisa al poder hacer lo que más ama: tener el mejor “marranero” de La Concordia, orgulloso de lo que ha logrado, de servir a los demás con sus carnes y de haber luchado también por llegar allí. Las plazas no solamente son lugares que albergan millones de sueños de gente campesina o de no muy buenos recursos sino también son tejidos sociales, son la identidad de una ciudad, de un pueblo porque se ven todo tipo de productos, víveres básicos y artesanías, además de esto proveen abastecimiento alimentario a todos los habitantes. Recordemos que en Bucaramanga contamos con cinco plazas públicas: Guarín, San Francisco, La Concordia, ‘Alberto Rueda’ del barrio Kennedy y la Plaza Central, que nos ayudan diariamente a tener un plato de comida en nuestra mesa.