Primíparos, pero cultos – Eutanasia

Por: Luna Rodríguez, Santiago Bedoya, Karen Cáceres, Estudiantes UNAB.

“Hoy, solo te quedaste dormida, porque seguirás sembrando rosas y geranios en otros jardines de extrañas dimensiones. Y caminarás muy suave para no despertar los tiempos de la noche. Y hablarás muy quedo para que puedan jubilarse los lamentos. Y habrá en los cielos una sonrisa blanca, la de los justos y los buenos. Y no habrá olvido porque en las horas se enredaron los recuerdos. Se quedaron sin huellas los caminos y sin faros las naves en los puertos. Hoy una canción huyó de una guitarra y se fugó la voz de una campana. Hoy escapó el perfume de una flor y se quedó sin rocío la mañana. Hoy se fue el color de las cartillas de primaria y sin sentido se quedaron las plegarias. Hoy un gorrión abandonó su nido y nos quedamos sin su canto y sin sus alas”. Extraxto del texto Perdón, Graciela, de Julio César Londoño.

¿Por qué debe ser un derecho el acceso a la eutanasia? “La ponencia de la eutanasia no es obligatoria sino que deja abierta una posibilidad para las personas que lo desean”, dice Julio César Londoño.

Las personas con enfermedades terminales pueden tomar la decisión propia para parar su sufrimiento y agonía, acortando su dolorosa espera. Esto lo puede hacer el paciente sin verse obligado él, su familia o la institución de salud donde se realiza el tratamiento.

Primíparos, pero cultos, es un podcast en el que los estudiantes de primer semestre de la UNAB comparten la lectura de los ensayos del libro “El cerebro y la rosa”, del escritor colombiano Julio César Londoño. Se habla de ciencia, arte, religión y humanidades para que, como dice Londoño, la democracia deje de ser solo una bonita palabra.