Qué hay pa’ leer – Cien años de soledad

Mi nombre es Isabella Quijano y actualmente soy estudiante de segundo semestre del programa de Comunicación social de la UNAB y hoy quiero contarles mi experiencia leyendo uno de los libros más reconocidos en el mundo, el cuál se titula: Cien años de soledad.

Esta es una obra que fue escrita a lo largo de dieciocho meses, entre 1965 y 1967, además fue publicada por primera vez el 5 de junio del mismo año, por la editorial Sudamericana de Buenos Aires. En la actualidad, aún existen editoriales que publican este extenso libro, una de ellas es la editorial Penguin Random House, que publicó su última edición en enero del 2021 y fue la que yo leí. Esta edición cuenta con quinientas-cuatro páginas y veinte capítulos no titulados en los cuales se narran los sucesos vividos por los Buendía y algunos de sus descendientes, quienes fueron los fundadores del pueblo de Macondo. 

 Este pueblo ficticio del cual se habla en la historia, representa a la cultura de la región Caribe colombiana, la de Aracataca, el pueblo natal de Gabriel García Márquez, el autor de este escrito, quien  nació el 6 de marzo de 1927, y falleció el 17 de abril del 2014 en ciudad de México. Él escribió alrededor de 37 cuentos y 11 novelas, empezando por “La hojarasca” la cual fue publicada en 1955, precisamente, doce años antes de que saliera “Cien años de soledad”, la obra que lo llevaría a ganar el premio nobel en 1982 y que además, llegaría a las manos de jóvenes lectores como yo, 39 años más tarde.

En mi caso, este libro fue un regalo de navidad que mi papá me hizo hace un par de años, pero que no quise leer hasta este preciso momento, porque, aunque pienso que es un libro bastante original, que debería ser leído por todo colombiano, con el fin de conocer un poco más acerca de los sucesos históricos que marcaron el siglo XX en el país, como por ejemplo la violencia bipartidista, también considero que no está diseñado para lectores de todas las edades, pues tiende a volverse un poco tedioso y también puede llegar a ser muy confuso en algunas ocasiones; en primer lugar, porque la mayoría de los integrantes de la familia tienen el mismo nombre y porque entre ellos ocurren situaciones que son mal vistas en la sociedad y que son difíciles de ver hoy en día. Personalmente, recomiendo releer cada vez que sea necesario y hacerlo siempre acompañado del árbol genealógico de la familia, para no perderse en la trama de la historia y poder disfrutar la lectura.