Qué hay pa’leer – El tapiz amarillo

Por: Alejandra Rosales, estudiante de Comunicación Social

Hola, mi nombre es Alejandra Rosales y estudio Comunicación Social en la UNAB. Hoy vengo a contarles sobre un libro que he leído llamado “El tapiz amarillo” de Charlotte Perkins Gilman publicado en 1892 en Estados Unidos. La autora nació en 1860 en Connecticut, Estados Unidos y murió en 1935 en California. Fue una socióloga, poeta y novelista que destacó por ser defensora activa de los derechos civiles de las mujeres. Ella publicó varias novelas, además de este libro, como De ellas. Un mundo femenino (1915) y Herald (1915), entre otras. 

La razón por la que conocí este libro fue por un sitio de recomendaciones en internet. Me llamó la atención por cómo describían la trama y por las buenas referencias, lo que me animó a leerlo. Tardé menos de un día en terminarlo sin complicaciones, moviéndome alrededor de mi casa; lo leía en mi cuarto o en la sala, mientras comía o escuchaba música. Me atrapó tanto que me hizo desconectar del mundo por unas horas, y a medida que avanzaba en la lectura, quería saber más.  

Resumiendo, la obra trata de una mujer que está pasando por un momento difícil con su salud mental y es enviada, por recomendaciones de su doctor y esposo, a una casa alejada para descansar hasta que se sienta mejor. Se instala en una habitación donde el tapiz le genera incomodidad y curiosidad, viéndola enfrentarse a sus propios pensamientos: lo que ve y lo que cree ver. 

Algo que me interesó bastante es la forma en la que no le daban importancia a la salud mental, lo que hace ver lo difícil que era vivir en ese entonces debido al contexto histórico y sociocultural en el que se encuentra la historia. No se tomaba en cuenta de forma debida a la mujer, mucho menos a una mujer con un problema psicológico. Otra cosa que quisiera resaltar es la fácil lectura que se hace con este texto; tiene un vocabulario muy fácil de entender y no hay confusiones ni enredos, eso también significa que la trama es concisa y sencilla, no requiere de mucho análisis.

Por esto, le doy un cuatro de cinco estrellas, porque tal vez podría ser más compleja y así dejar pensando al lector, pero su fácil lectura hace que sea una buena obra para pasar el rato. Yo recomiendo leerlo si se quiere algo sencillo y que no requiera de mucho pensar, también para conocer cómo era la situación de una persona, sobre todo una mujer, con problemas psicológicos en una época en la que no se creía en ello.