Recuperación de la crisis financiera de Cuarta Etapa

Por: Valentina Hurtado, estudiante de Periodismo.

El Centro comercial Cabecera Cuarta Etapa de Bucaramanga 10 meses después de su reapertura aún intenta recuperase de la crisis financiera y a comparación del 2019, tiene 64% menos empleados.

Según el gerente de Cabecera Cuarta Etapa, el centro comercial cuenta con pequeñas, medianas y grandes empresas. Sin embargo, la crisis de 2020 no permitió que algunas de las pequeñas y medianas empresas sobrevivieran
financieramente para el 2021 por lo que cerraron sus tiendas o disminuyeron el personal.

Anteriormente el promedio de visitantes al lugar era de 10.000 personas en un día. Después de la reapertura de centros comerciales, en junio de 2020 disminuyó a 300 la cifra y actualmente el promedio es de 4.000 usuarios que ingresan a Cabecera Cuarta Etapa en el día.

Natalia Castiblanco trabajadora y administradora de tienda y cosméticos Cuarta Etapa cuenta que en algunas ocasiones no tienen las mismas ventas que anteriormente y que desde diciembre subió en % de los productos vendidos.  “Hay días que no viene la cantidad de gente, pero pues no es que no venga nadie, porque si viene, lo que fue diciembre y enero si fue casi normal y subió un 70%”.

Para el año 2019 todo el centro comercial contaba con 700 empleados, actualmente laboran 450 personas en Cabecera Cuarta Etapa, convirtiendo el empleo en el factor más afectado por la pandemia. Hernando Durán Gómez gerente del centro comercial Cuarta Etapa asocia la situación actual como una W y espera que el 2021 sea un año de buenas ventas. “Es una W subir un poquito volver a bajar y volver y volver a empezar en serio nuevamente, pero en sí la W definiría claramente lo que estamos viviendo… Tenemos confianza somos optimistas de que vayamos a tener un año 2021 de buen comportamiento no va a ser como podría haber sido si no hubiese sido pandemia, nos enfrentamos a una nueva situación”.

Desde Mercadeo, Cabecera Cuarta etapa trabaja en estrategias para que los ciudadanos vuelvan al centro comercial. Por eso, realizan rifas y sortean regalos a fin de motivar a los consumidores. También cuentan con un estricto protocolo de bioseguridad acompañado por los vigilantes que se encuentran en cada piso y un programa de desinfección de todas las áreas del lugar.