Rugby femenino: un ‘tackle’ a los prejuicios

Realizado por: Brayan Castellanos, estudiante de Periodismo.

Las jugadoras de rugby tienen que enfrentarse contra los estereotipos que envuelven a un deporte poco conocido en Bucaramanga.  

El ‘rugby seven’ es la modalidad de juego más practicada en la ciudad, en el cual participan dos equipos de siete integrantes, que durante 14 minutos tienen como objetivo llevar un balón ovalado hasta detrás de la línea que supone el final del campo o pasarlo a través de entre dos postes.

Los puntos para ganar un partido se obtienen a partir de: el ‘try’ es anotado cuando un jugador apoya el balón detrás de la línea de meta, ofrece 5 puntos; ‘conversión’ se da cuando después de marcar un try el mismo equipo puede intentar lograr dos puntos más pateando la pelota entre los postes; y el ‘drop goal’ consiste en que un jugador suelta el balón para que este rebote levemente en el suelo e inmediatamente lo golpea con un pie, de igual manera otorga 3 puntos al equipo que lo realice. 

Uno de los movimientos más conocidos es el tackle, que causa el 58% de las lesiones en las jugadoras cuando lo ejecutan, consiste en derribar al equipo oponente para tener la pelota.   

Según datos de la organización de rugby Sanzar, en este deporte se producen 69 lesiones cada mil horas de juego, superando a otros deportes de contacto como el fútbol y el hockey sobre hielo. 

Entre las zonas más comunes en que las jugadoras se lastiman: el 20% afectan la cara y cabeza, el 5% al tórax, el 25% a los miembros superiores, el 4% los inferiores y el 8% la espalda.

A pesar del estigma de las personas que califican el deporte como riesgoso para ser practicado por mujeres; para Danna Durán, jugadora de rugby desde hace siete años, esta disciplina no implica ningún riesgo si se práctica con una buena técnica. 

“En el deporte nos enseñan a cómo protegernos y cómo reaccionar al contacto para que no sea dañino para la otra persona. Muchas veces cuando uno se lesiona no es directamente por el contacto, sino por una mala técnica de la jugadora”. 

A1parte de una correcta ejecución de los movimientos durante el juego, es necesario portar elementos que protejan al cuerpo. La indumentaria de prevención que se usa en el rugby comprende de: protector bucal; una camiseta elástica con protecciones para hombros y cuello, y a veces también para el esternón, costillas o riñones; un casco blando, destinado a reducir el efecto de los golpes en las orejas, y rodilleras. 

Mildred Jaimes, miembro de la selección colombiana de rugby femenino, afirma que esta disciplina, al igual que otros deportes, es apto para cualquier género, y sirve como una forma de liberar sentimientos. 

“El rugby no es un deporte violento para las mujeres. Como en el caso del fútbol, existe masculino y femenino, hay para todos los géneros. Aunque las personas lo miren así, riesgoso, porque es medianamente brusco; no es así. Es una manera de desahogar los sentimientos dentro de la cancha”: 

Actualmente en Bucaramanga hay cinco escuelas deportivas de rugby que cuentan con una categoría femenina: Escuderos, Guanes, Club Universitario de Santander, Águilas y Alianza Francesa; estas dos últimas tienen el reconocimiento de la Liga Santandereana de Rugby.