Artesanías y quién está detrás de ellas

Por Franchesca Zambrano Quintero
fzambrano374@unab.edu.co
Estudiante de Psicología

Las artesanías son objetos de valor, no por su costo sino por su significado. Estas son elaboradas normalmente a mano, con métodos tradicionales o ancestrales que otorgan el alto valor simbólico, puesto que se representan las culturas de las regiones de donde surgieron dichas piezas.

Oscar Javier Amaya en su estand de feria donde vende los atrapasueños. / FOTO FRANCHESCA ZAMBRANO Q.

Quise indagar un poco más sobre el tema de las artesanías dirigiéndome a diferentes lugares en donde los vendían y así conversar con quienes las realizaban. Mi primer encuentro fue con Valentina Fonseca de “Nuestra tierra art” en el C. C. Caracolí. Aquí encontré diferentes tipos de artesanías, entre ellos: mochilas Wayuu, bolsos, llaveros, tallados en madera, collares y manillas; fue interesante saber que algunas de estas artesanías son realizadas por quienes conforman la empresa y otras lo son por madres cabezas de hogar de Güepsa en Santander. Estas artesanías suelen ser compradas por turistas quienes buscan recuerdos típicos/artesanales de Colombia.

En una segunda instancia me encontré con la señora Milena Álvarez, quien se encontraba en un puesto a la orilla de una acera. Al preguntar sobre cómo inició en el mundo de las artesanías me comentó que lleva aproximadamente 20 años realizándolas, aprendió por diversos medios el cómo hacerlas, por familiares, de internet y de cursos pagos como tejer y entrelazar gorros, bolsos y manillas. Se adentró a realizar artesanías principalmente por fines económicos y aunque mencionó que el realizar algunas cosas no es tan fácil, afirma que es una experiencia enriquecedora en donde puede ejercitar su concentración y su pensamiento.

Por último, me encontré con Oscar Javier Amaya en un estand de las ferias en Floridablanca. Oscar también hace artesanías, en algún momento elaboró algunas de las que ya he mencionado, sin embargo, en la actualidad fabrica atrapasueños. Empezó a hacerlos en 2015, quien con pequeños pasos aprendió técnicas en un viaje a Venezuela. Desde años recientes se ha dedicado de lleno a las artesanías, específicamente a los atrapasueños, dado que perdió su trabajo en el comercio y decidió incursionar en otras áreas. Oscar afirma tener gran clientela que exige y compra sus productos, además de estar viviendo experiencias espirituales a consecuencia de las personas que ha logrado conocer en el trayecto.

En definitiva, es necesario tener presente en el momento de comprar una artesanía la premisa de: “El producto que compro tiene una historia”, en efecto la tiene. Tiene una historia cultural y a su vez, una historia peculiar y subjetiva de la persona que la elaboró, los motivos que la llevaron a hacerla, el esfuerzo y la pasión que se generó en el proceso. Vale la pena detenerse un instante y conocer el trasfondo que hay detrás de las artesanías que compramos y así descubriremos rostros e historias interesantes.