Ciudad Memoria – Cementerio Central

Por: Brianna Villamizar, estudiante de Comunicación Social

El Cementerio Católico Arquidiocesano ubicado en la calle 45 #12-08, en Bucaramanga, Santander es el cementerio más antiguo y tradicional de la ciudad. 

La idea de creación del Cementerio Central se dio en la primera mitad del siglo XVII, pero se iniciaron construcciones solo hasta el año 1790, en el siglo siguiente. Sin embargo, para 1853 este era accesible solo para las personas pertenecientes a la clase alta. Fue en 1857 que el uso de este lugar se incrementó debido a la prohibición de enterramientos de cadáveres en lugares no reconocidos oficialmente como cementerios. 

Actualmente su estructura tiene características arquitectónicas de tipo neoclásico. 

La fachada de este cementerio es la capilla Cristo Redentor que tiene en la parte superior externa escrito el nombre: “El Cementerio Católico Arquidiocesano”. Al ingresar a este lugar se visualiza un sendero que lleva a diversos sitios, como la ubicación en la que se encuentran determinadas tumbas, a las capillas, mausoleos, el Osario Almas Benditas, el Calvario o al punto de información. Independientemente del lugar al que se quiera ir, siempre hay un factor en común: las bóvedas ordenadas verticalmente en filas, una sobre otra y una al lado de otra y las flores, generalmente marchitas. En cada espacio, la religión católica también es demarcada simbólicamente, de forma frecuente, puesto que, estatuas de personajes que representan esta religión como la Virgen María, Jesucristo y los apóstoles, se pueden observar a lo largo y ancho del camposanto. El ambiente de este lugar es pacífico, silencioso e incluso inspira melancolía. Casi, el único ruido que frecuenta en él es el sonido del agua que fluye en las distintas fuentes. 

Edmundo Gavassa Villamizar, periodista e historiador, destaca la relevancia histórica que en alguna época tuvo el Cementerio Católico Arquidiocesano, debido a la tradición histórica que lo caracteriza. Sin embargo, demarca, la significación de este lugar se ha desvanecido conforme los años han sugerido e implementado el aumento del número de cementerios en la región.

“Actualmente no es importante, Fue muy importante porque era el único cementerio que había, pero actualmente no es importante”. 

“Perdió trascendencia porque vino el cementerio la colina, este fue el segundo y luego vino la cremación, entonces ha cambiado mucho el sistema”.

El cementerio es, además, un espacio de oración abierto a quienes deseen ir a visitar y honrar a seres queridos fallecidos y sepultados allí. Entre los servicios que este lugar ofrece, están: la inhumación, cremación, exhumación, osarios, cenizarios, misas exequiales y laboratorios de tanatopraxia. Pero, aunque se ofrecen distintos servicios, todos tienen la misma finalidad, adaptarse a la necesidad de cada doliente.