La vida detrás de nuestras prendas

Por Kenner Steven Arias Martínez
karias752@unab.edu.co
Estudiante de Música

La confección es uno de los trabajos que a lo largo de la historia humana siempre ha existido y siempre existirá, es una de esas cosas que se va innovando, pero nunca se nos acabará. La vida detrás de las personas que nos visten día a día haciendo prendas, elaborando, planeando y produciendo estas ideas es de admirar completamente.

Amor y felicidad de las personas por este oficio. / FOTO KENNER STEVEN ARIAS

El confeccionar prendas siempre ha sido uno de los oficios en los cuales uno lo escoge para toda la vida, podríamos llamarlo incluso un arte ya que este requiere de mucho esfuerzo, conocimiento y sobre todo práctica para lograr tener un gran resultado en la prenda que se esté haciendo. Una vez logrado esto tener el reconocimiento de las personas confiando en tus habilidades. Siempre tienes que apuntar a mejorar tu trabajo para poder entregar un gran producto bonito y duradero.

Una de las cosas difíciles al momento de interiorizarse en este mundo de la confección es el aprender a manejar diversas máquinas, esto porque cada parte de las prendas tiene diferente construcción y a su vez a lo largo de la historia ha ido mejorando la tecnología para disminuir el tiempo de confección. Por dar algunos ejemplos están la plana, dos agujas, fileta, cerradora de codo, presilladora, entre otras.

Entrando en profundidad existen tres puntos que podemos encontrar o clasificar al momento de confeccionar. El primero de estos es cortar y clasificar la tela por partes de la prenda, ejemplo: en un pantalón tenemos delanteros, traseros, bolsillos, relojera entre otras. En este punto ya se debe saber que tanta tela se va a usar para sacar una producción grande o pequeña. El segundo punto es comenzar a armar la prenda parte por parte comenzando en unir o coser siempre estratégicamente para hacerlo en menor tiempo posible, no olvidar alguna cosa ya que en producciones muy grandes como 1000 pantalones si algo quedara mal sería tiempo perdido.

Al final la prenda queda confeccionada para el último paso el cual sería procesar la prenda si esta lo requiere y agregarle accesorios como botones, taches, logo de la marca, planchado, despeluzado y empacado listo para su entrega. Este oficio requiere de mucho amor y constancia si es bien sabido que las cosas no siempre van a salir como tú las quieres tienes que tener una muy buena actitud en lo que haces para que eso se vea reflejado en la prenda. Es una decisión que se toma para toda la vida ya que día tras día estarás haciendo tu parte, pero lo interesante de esto es que siempre llega algo nuevo. Tarde o temprano la moda cambia y esto presenta retos que las personas de este oficio afrontarán a la vez que lograrán darnos lo mejor de su trabajo.