Los alfileres de la moda

Si eres de esos que les gusta ir más allá de lo que les cuentan y te interesa el tema de la moda y su evolución, este espacio es para ti.

Por Isabella Delgado Amaya
idelgado166@unab.edu.co

Solemos pensar que la moda solo debe ser de interés para los diseñadores y modelos, pero en realidad esta hace parte de nuestro diario vivir, no solo constituye las prendas y accesorios que portamos, sino que se convierte en un estilo de vida, en un medio para expresar nuestra personalidad y nuestros gustos.

No es solo las tendencias que surgen constantemente, es una extensión del ser que siempre tiene algo por comunicar.

Las prendas que elegimos cada día son un consenso entre lo que la sociedad quiere que portemos, el estilo de vida que llevamos y nuestros gustos individuales.

Las prendas de mezclilla o denim son las que más consumen litros de agua durante su fabricación. / FOTO ISABELLA DELGADO AMAYA

Seguir una moda no es una decisión que se toma totalmente consciente, es algo que según The Luxonomist en el diario El Mundo, hace parte de nuestra naturaleza como seres sociales, nos influenciamos mutuamente y venimos formados para que la opinión del otro nos importe.

La moda pasó de ser un distintivo de clases, ocupaciones, género, creencias y capacidad económica a ser un fenómeno que ayuda a cada uno a identificarse y participar socialmente, crear la imagen que queremos que los demás tengan de nosotros mismos.

Todas estas características están respaldando lo bueno y útil que es este fenómeno, pero detrás de un buen vestir y una tendencia a seguir, hay consecuencias graves. Desde que se comenzó con la fabricación de prendas a nivel de industria se dio pie al lado oscuro de la moda.

Lee aquí sobre el impacto ambiental de la moda en el mundo y en Colombia.

Para conocer más de la evolución y actualidad de esta industria escucha este podcast.

El objetivo de este análisis no es convertirse en críticos empedernidos y dejar de consumir, ya que como vimos anteriormente la moda hace parte de nuestra cotidianidad. Lo que sí podemos hacer es:

  1. Comenzar a cuestionar e investigar las condiciones de diseño, fabricación y venta de las marcas que normalmente consumimos.
  2. Buscar marcas sostenibles en nuestro país.
  3. Evitar apoyar la moda rápida y pensar no solo en nuestra economía sino también en el medio ambiente.
  4. Extender el ciclo de uso de las prendas que compramos.
  5. Si es posible preferir la compra local y lenta en vez de grandes marcas.
  6. No tirar la ropa que ya no usamos y que está en buen estado, sino regalarla o en dado caso venderla.
  7. Ser creativo y buscar otras formas de usar la ropa que ya no utilizamos.

Para conocer sobre la moda sostenible haz clic aquí. Solo hace falta motivación para ser parte del cambio. Di sí a lo sostenible.