Los reflejos de la belleza

Por Yennifer Yaneth Noriega Rodríguez
ynoriega331@unab.edu.co
Segundo semestre de Psicología

“Desde pequeña siempre supe que quería trabajar como estilista”, dice Mariela Castro, mejor conocida por sus clientes como Mary. Desde niña le encanta jugar con las muñecas y darles un estilo único, así fue como Mary llego a convertiste en lo que es hoy en día.

Es apasionada por su trabajo, ser estilista es de las cosas que más le brindan felicidad. Es inevitable no darse cuenta de su entrega y motivación en cada instante. Aunque es un trabajo que requiere mantenerse de pie por largas jornadas, Mary no se cansa porque disfruta poder ejercer su profesión.

 / FOTO YENNIFER Y. NORIEGA

Cortar el cabello no es una labor fácil, se debe tener en cuenta que hay diversos tipos de cabellos, gustos personales de la clientela y miles de cortes por elegir. De modo que se exige gran concentración y buena comunicación entre los clientes y las trabajadoras, para que todos queden satisfechos con el trabajo realizado.

Mujeres, hombres, niños y niñas llegan con entusiasmo a este salón de belleza para acceder a sus diversos servicios. Sus clientes afirman que no importa el lugar en donde se encuentre el salón de belleza, siempre irán a buscarla donde sea por la calidad de servicio que se ofrece. Se denota lo valioso que puede ser la extensa experiencia de Mary, quien está en un constante proceso de aprendizaje (cursos, capacitaciones y demás) para estar siempre al día de las técnicas más modernas.

Como todo negocio, Mary ha brindado oportunidades laborales a mujeres que quieren crecer profesionalmente dentro del ámbito de profesionales de belleza. Más que verlas como sus trabajadoras o compañeras de trabajo, Mary afirma: “Somos un equipo de trabajo con una excelente relación”. Sin duda alguna, se puede observar la buena cohesión de trabajo y respeto mutuo.

Adriana Jaimes, quien ya lleva trabajando 4 años al lado de Mary, relata que ha sido una experiencia gratificante. Sobre todo, resalta que Mary ha sido una gran maestra, por lo que ha podido aprender diversas técnicas en belleza y crecer como profesional en esta área.

Según Adriana, el valor agregado de este establecimiento es “la experiencia y el servicio que se ofrece”, asegurando que son trabajadoras con mucha capacitación en el área, pero primordialmente su objetivo es que el cliente sea feliz, que se conviertan en clientela regular debido al buen servicio brindado y que estos pasen la voz a demás conocidos a que se acerquen a este salón de belleza en vez de ir a otros.

En este lugar encontrarás a la venta algunos de los mejores productos disponibles del mercado para el cuidado y tratamiento de tu cabello. Los productos son variados acorde con los diferentes tipos de cabello. Así como también que ofrece excelentes precios accesibles para los clientes.

En Mary Castro Peluquería, se ofrecen servicios como colorimetría, peluquería, peinados, tratamientos para fortalecer la fibra capilar –sobre todo un enfoque de mantener sano el cabello de los clientes— manicure, pedicure y depilación.

Para Mary, la mejor experiencia que ha tenido a lo largo de toda su carrera es sin duda alguna ser colorista, quien siempre se asegura de utilizar los mejores productos para un cabello más saludable. Mary tiene una extensa experiencia en el ámbito de la belleza, más de 30 años en total, así como los 12 años que lleva en su salón propio. Mary Castro Peluquería se ubica en la carrera 32 # 40-36 en Bucaramanga.