Venta de alegrías y momentos de sabor

Por Emil Hernández
ehernandez764@unab.edu.co
Primer semestre de Medicina

A las afueras de las sedes de la Universidad Autónoma de Bucaramanga se encuentran espacios donde prima la alegría de la gente, la rica comida y la posibilidad de vivir un momento agradable. Estos espacios son propiciados por personas humildes, “vendedores” que ponen al servicio de las personas sus delicias culinarias llenas de sabor y sazón.

 / FOTO EMIL HERNÁNDEZ

Empanadas, arepas, frutas y bebidas son algunas de las comidas que podemos comprar en estos lugares. Son opciones ricas, rápidas y económicas que, a mi parecer, son las características más atractivas de la comida en estos lugares, los precios razonables de estos deliciosos productos.

Desde las 7 de la mañana, se encuentran disponibles para su compra las deliciosas comidas, preparadas por vendedores que nos reciben con buena actitud y amabilidad, que con gran sonrisa se dirigen a todos los que se acercan a comprar.

Aunque no todos llegan a la misma hora para empezar a vender, como es el caso de Karen Aponte y su esposo Julio Pérez, su negocio es el de los “frappés”. Ellos comentaron que su objetivo era darles a los estudiantes de la sede de la Facultad de Ciencias de la Salud de la UNAB y a todas las personas que se encuentran en la clínica Foscal Internacional, una opción refrescante para horas en las que hace tanto calor, por este motivo, su venta comienza a las 12 en punto. Karen es la encargada de preparar las bebidas, mientras que Julio lleva las cuentas del negocio, lo que los hace un buen equipo unidos por el amor que se tienen y las ganas de salir adelante. Tan solo llevan dos meses vendiendo a las afueras de la universidad, pero en tan poco tiempo han logrado captar la atención y el gusto de las personas que por ahí transitan.

Por otro lado, hay vendedores como don Francisco que lleva mucho tiempo vendiendo a las afueras de la universidad. Francisco vende frutas para la casa y para consumir en el momento, como también jugos de estas frutas. Francisco comentaba que llevaba más de dos años vendiendo frutas en su puesto fuera de la UNAB y que era la manera en que le llevaba el sustento a su familia.

Pero no solo a las afueras de la universidad encontramos vendedores tan amables y generosos sino también dentro de la institución. En el “Eat box” tenemos la posibilidad de encontrar buenos alimentos, ya que allí ofrecen una opción rica de buenas comidas o una opción saludable y deliciosa también. Personas como Claudia Hernández, más conocida entre los estudiantes como “Clau” es una mujer tierna, llena de mucha alegría y sabor que siempre atiende de la mejor manera y con una gran sonrisa a todos los estudiantes y profesores de la universidad. Claudia comienza su jornada a las 7 de la mañana, organizando productos nuevos que llegan, fritando empanadas, tomando pedidos de los estudiantes y bailando, sí, bailando, porque dice: “Todo es mejor con música y buena actitud”. Clau comenta que los estudiantes llegan con alegría y buena actitud, que le contagian la mejor de las vibras para poder trabajar de la mejor manera. Clau tiene dos hijos que ha logrado sacar adelante porque es una mujer que nunca se queda varada.

Qué personas más amables, perseverantes, agraciadas y felices son aquellas que venden tantas alegrías y momentos especiales a los afortunados que compran en lugares tan sencillos que encontramos hasta a la vuelta de la esquina.