Voces de Mujer: Desafiando Moldes y Superando Barreras

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Realizado por: Paula Parada y Jorge Céspedes

Si damos un pequeño vistazo al pasado como sociedad, la mujer ha tenido que pasar por diferentes pruebas y luchas para poder ser percibida como una igual. El 8 de marzo de 1908 marcó la historia del trabajo y la lucha sindical en el mundo entero: 129 mujeres murieron en un incendio provocado por su empleador en la fábrica Cotton, en Nueva York, Estados Unidos, luego de una huelga y ocupación de la fábrica. Reclamaban los mismos derechos que sus compañeros varones: mismo sueldo por igual tarea y la reducción de la jornada laboral.

Pero las mujeres no somos solamente resaltadas por el derecho al voto y por la estandarización de salarios, nuestra labor a lo largo de los años ha pasado por muchos campos y ha hecho gran parte de numerosos escenarios, como cuando Marie Curie sentó las bases de la física moderna y ganó dos premios nobel, o cuando Ada Lovelace fue una de las primeras en darle un algoritmo a las primeras computadoras jamás creadas. 

No obstante fuera de esas altas esferas donde se mueven dichas mujeres históricas, hay otras que encontraron la grandeza por sus propios medios y en lugares completamente distintos.

Con ustedes, les presentamos a una mujer ama de casa junto a una mujer independiente.

Shirley Camargo Ramírez, diseñadora gráfica de profesión pero desempeñada como ama de casa es la primera mujer de la que hablaremos.

Ella tiene 46 años y es mamá de dos hijos, un adolescente y una niña, está casada, vive con su esposo y todos juntos en el hogar 

Pero, ¿Fue esa una decisión personal o las circunstancias se fueron presentando?

La decisión, la verdad… No, no la toma uno, la vida se la da. Y es dura, es dura porque pues si uno ha tenido una profesión, cortar con eso para ser mamá, ama de casa… Todos los días son retos. Ser madre es muy difícil, uno cree que ser mamá de un niño pequeño es lo más difícil por las trasnochadas, pero no, ya crecen y son problemas más grandes, pero todos los días son retos diferentes y son difíciles. 

Hay cosas que probablemente sean desafíos rutinarios en la vida de una ama de casa: como mantener el hogar organizado, preparar los alimentos y estar pendiente de los niños, sin embargo para Shirley, el mayor desafío recae en la enseñanza de sus hijos y en una personalidad santandereana que les exige un poco más y le da ese toque único que solo tienen las mamás de aquí.

Los desafíos, más que todo pues ahora que es por el estudio, es enseñarles a que sean juiciosos, que tengan una organización, una planeación en sus horarios y como buena santandereana soy muy seria, muy rígida y pues es algo complejo, todos los días es algo muy difícil, pero sí, por ser buena santandereana, soy muy exigente. Sé que mis hijos pueden dar más de lo que dan, entonces les exijo bastante la verdad, la verdad, si es para descansar, sólo descansan cuando llega la noche. 

Aún con los conflictos y baches que puede traer el camino de ser una madre ama de casa, hay también momentos gratificantes que le llenan de satisfacción a Shirley, especialmente cuando ve que el día termina, su familia está sana y sus hijos van a descansar.

La verdad, es el momento más mágico que usted puede encontrar como mujer y ser ama de casa. Usted, irse a acostar, pararse, porque uno se para treinta mil veces, a ver si cerró la puerta, a ver si cerró el gas, a ver si cerró las ventanas, ver que ya todo lo hizo. Lo mágico es ver su cama y decir, “hice todo bien”. 

Ser una ama de casa en una sociedad que valora más a la mujer con dinero y éxito por encima de todo, puede dar como resultado un sentimiento de exclusión, acompañado de dudas sobre si la labor realizada como ama de casa, podría considerarse un trabajo como cualquier otro. 

Le preguntan a uno ¿qué profesión tiene? Usted coloque “soy madre, soy ama de casa”, entonces ellos como que… No que ¿qué profesión? Es que eso es una profesión. Entonces, bueno, se me olvida que estudié diseño gráfico, entonces coloco “dibujante y diseñadora gráfica”, pero mi profesión ahorita es ser mamá. Y hay que estudiar, pero, el peor no, el trabajo más duro es quedarse uno en la casa porque no, no le dan el valor que es. 

Para Shirley ser ama de casa no se trata sencillamente de sentarse a existir y esperar a que comiencen las noticias para servir el almuerzo. Ella considera que el trabajo de ama de casa no es suficiente, es por eso que en sus horas libres y cuando tiene productos que entregar, saca a relucir su profesión de diseñadora y dibujante. Haciendo eso ella consigue dos cosas, la primera es una economía más fuerte para el hogar, y la segunda es ejercer su independencia por medio de la carrera en que se formó.

Hoy en día, el papel como ama de casa ha cambiado total. Más que todo en la parte del dinero. Ya hoy como mujer nos toca aportar, sea como sea en la casa, no solo aportar en que usted cuida hijos, que usted cocina, que usted hace, no a usted ya le toca aportar plata como sea, así sea haciendo pan, ponqués, pasteles. En eso hemos cambiado porque ya nos exigen cincuenta-cincuenta, así estemos en la casa. Antes las mamis que se quedaban o amas de casa, pues su profesión era de verdad ama de casa y el hombre llegaba y proveía de todo, pero no, hoy en día sí nos exige tanto la sociedad y los costos. Mi marido nos aporta, pero a mí como mujer me toca también, tanto mis cosas personales, como mi labor como diseñadora y cosas de los niños también, si tienen lúdicas, eso sí va por mi cuenta. 

Finalmente Shirley considera que la misión de amas de casa es una mucho más compleja que estar todo el día en el hogar, ella tiene que ser doctora cuando se lastiman sus hijos o su esposo, debe ser chef desde que se despierta su familia hasta que se acuesta, tiene que ser profesora para enseñar y corregir a sus hijos, psicóloga cuando necesitan un consejo entre muchas otras cosas que requieren de una madre cabeza de hogar.

Deberían como sociedad ser más agradecidos con las que estamos acá, porque somos los que damos todo a unos niños que van a salir a una sociedad a trabajar, a ser buenos hombres, a ser buenas mujeres, a tener una profesión, a ir a unos colegios… 

La mujer independiente que vamos a contrastar con Shirley Camargo se llama Ana Isabel Camargo, tiene 55 años, es una abogada litigante especializada en procesos de familia, egresada de la Universidad Autónoma de Bucaramanga con más de 25 años de experiencia, tiene un hijo y sostiene el hogar por su propia cuenta… ah y el nombre no es solo casualidad, ella y Shirley son hermanas.

Del mismo modo cómo respondió su hermana, una de las cosas que más rescata Ana Isabel es la unión que existe con sus hermanos, los momentos de compartir con ellos, contrastando con su independencia, y su polo a tierra en los momentos más duros.

Sin embargo con el nacimiento de su hijo Alvaro, Ana Isabel cambió su vida y sus responsabilidades aumentaron exponencialmente además de ejercer el litigio, y eso para ella es lo que define a una mujer independiente.

Independencia es muchas responsabilidades frente a todos los retos que a uno se le presentan. El reto de establecerse uno. El reto de poder cumplir las metas uno y todo lo que esto genera, las responsabilidades económicas, el reto de pensar lo que uno debe ir adquiriendo, de lo que uno debe hacer. Todo eso implica una responsabilidad, la otra responsabilidad es sacar los hijos adelante en el caso mío de Álvaro. 

La decisión de ser independiente casi nunca es una elección sencilla, el decidir seguir adelante solo con la fuerza de voluntad es complicado, sobre todo cuando se es abogada y se tiene que abrir paso en espacios dominados por hombres, pero Ana Isabel tiene algo que supera cualquier incertidumbre, el recuerdo de su mamá que le enseñó a ser fuerte, trabajar por formarse en el estudio y lo que la caracteriza a ella, su personalidad decidida e indeleble. 

Yo creo que por la misma forma mía de ser libre. O sea, yo sé, y me entiendo y me creo una persona como no, no por llamarlo autosuficiente, pero en la misma medida que se me fue presentando a mí la vida, entendí que yo podía con esa responsabilidad que tengo de ser independiente en todo sentido. Financieramente, en el trabajo, no tengo la dependencia, sino es de Ana Isabel Camargo. 

La combinación de un carácter fuerte y una crianza basada en el estudio y el esfuerzo propio, dio como resultado una mujer decidida y capaz de todo, sin embargo ese desarrollo no ocurrió de la noche a la mañana y ella es consciente de ello, recalcando el arduo trabajo y los años que ha sido litigante y aún al sol de hoy sigue remando y batallando en las calles y juzgados, demostrando su bagaje y capacidades profesionales. 

No obstante el camino no siempre es un cenagal plagado de tragedia, también hay momentos de realización y triunfo que tiene mucho que ver con su forma de ser, trabajar para disfrutar, así que se mantiene enfocada con las metas claras…

Enfocada, porque pienso que todavía tengo muchas cosas pendientes que hacer, que me falta cumplir muchas cosas y como mucha fe, y mucha fe en Dios de que todo lo puedo hacer. Pienso que es eso y que me faltan hacer muchas cosas, muchos viajes por cumplir todavía, viajes y como… tener calidad de vida. 

A pesar de ser echada pa’ delante y fuerte ante la desafiante vida, no cae en la imprecisión de creer no necesitar a nadie. Dentro de esas personas importantes, ella las cuenta con una sola mano, y recalca la participación de su hermana Shirley en la crianza de su hijo. 

Definitivamente uno no puede lograr las cosas solo y tiene uno que apoyarse en los demás, pero lo mejor es que lo que se haga, se haga bien y de manera honesta. Pero sí necesita uno de los demás. Los amigos que he tenido ahí como de apoyo y que han creído en mí para poder desarrollar mi trabajo muy pocos. Tengo tres amigos, y lo otro, el apoyo que he tenido de mi hermana y de mis hermanos y en especial de Shirley ayudándome con Álvaro. 

Las circunstancias han llevado a las mujeres a un segundo plano un poco más alejado del campo laboral y entre muchas comillas, el éxito que tanto se codicia en la sociedad. Su hermana Shirley es el ejemplo de una ama de casa por elección y no por descarte. Según el DANE menos del 50% de la población económicamente activa son mujeres a pesar de que en colombia el 51,8% está conformado  mujeres 

Para Ana Isabel, hay una manera clara y concisa de conseguir todo lo que una mujer podría desear sin depender de nadie

Pienso yo que es desde que uno quiera el poder desarrollarse en cualquier ámbito, la voluntad definitivamente la voluntad y el carácter, no, porque no quedarse en el camino ni cansarse rápido…

Bien dice por ahí que la práctica hace al maestro, o que la disciplina vence al talento, pero para Ana Isabel, no son simples refranes, son mantras que se ha repetido cada día para lograr llegar lejos. Es por eso que este 8 de marzo le envía este mensaje de resiliencia a todas las mujeres que están buscando abrirse paso por sus cuentas.

Para esta época, que era muy diferente a la de 20 o 30 años atrás, pienso yo que esa era la constancia en el desarrollo de las cosas, porque yo veo que ahora la juventud se cansa muy rápido de lo que empiezan a hacer, pero si no hay constancia, uno no logra nada. Que ahora la juventud… O sea, se plantea como propósitos a corto plazo. No visualizan el futuro Y así fue que nos criaron a nosotros de visualizar el futuro, o sea pensar que la herencia que recibimos de nuestros papás, o por lo menos en mi caso era el estudio y definitivamente es lo que me ha ayudado a mi para salir adelante. 

Gracias por escuchar este especial en honor al Día de la Mujer. Esperamos que hayan encontrado inspiración y reflexión en las historias compartidas. Recuerden que cada día es una oportunidad para celebrar y apoyar a las mujeres en sus luchas y triunfos.