En los últimos años, Bucaramanga se ha destacado por tener una de las tasas de desempleo juvenil más bajas del país, según el DANE. Sin embargo, detrás de esa cifra todavía hay muchas preguntas. ¿Realmente los jóvenes están encontrando empleos estables y bien remunerados? ¿O se trata de trabajos informales o temporales que no garantizan una verdadera estabilidad económica?
Para entender mejor este panorama y analizar cómo están viviendo esta realidad los recién egresados y jóvenes profesionales de la región, conversamos con John Alexis Díaz-Contreras, economista, docente universitario y director de Éxito Estudiantil de la UNAP, quien ha seguido de cerca el comportamiento del mercado laboral juvenil en Bucaramanga.
Profesor John, para empezar, ¿cómo describiría la situación actual del desempleo juvenil en Colombia y qué características la hacen diferente el desempleo en otros grupos de edad?
Bueno, Andrea, primero, muchas gracias por la invitación. Bien, básicamente, digamos, la situación del desempleo juvenil en Colombia es muy diferente a la de otros grupos de edad, eso es bastante claro en los datos. Hoy en día, los jóvenes que se encuentran entre 15 y 28 años enfrentan una situación laboral más difícil que el resto de la población.
De hecho, los jóvenes en este rango de edad tienen un desempleo del 15%, pero el desempleo nacional, o sea, considerando todos los grupos poblacionales, tiene una tasa de 8,6%. Básicamente, las personas entre 15 y 28 años tienen el doble de desempleo de los demás.
Digamos que esta diferencia se puede explicar por muchas razones, pero hay una muy importante y es que muchos de estos jóvenes están llegando al mercado laboral sin experiencia. Y es algo que de pronto, más adelante, lo podemos profundizar, pero digamos que llegar al mercado laboral sin experiencia los coloca en un nivel de vulnerabilidad muy alto, en términos no solamente de encontrar trabajo, sino del tipo de trabajo que pueden encontrar.
Esto, además, también le pone retos a todo el mercado laboral en términos de su estructura, porque debe también de alguna manera adaptarse a captar mejor, a recibir mejor a estos chicos que por cualquier circunstancia no están ingresando al mercado laboral con algún tipo de experiencia. Y más allá de ofrecerles el empleo, es también qué tipo de empleo, cuál es la calidad del empleo que les están ofreciendo.
En los últimos años se ha hablado de una recuperación económica pospandemia, pero ¿esa recuperación realmente se ha reflejado en más oportunidades laborales para los jóvenes?
Bueno, pues fíjate que efectivamente en el área metropolitana Bucaramanga principalmente, de hecho, recientemente tengo una columna sobre eso con los datos del informe de calidad de vida 2025 Bucaramanga metropolitana, cómo vamos. Ahí analizo las diferentes variables de entorno económico y se nota mucho que los municipios del área metropolitana han mejorado su valor agregado, o sea, digamos, como área metropolitana somos más sólidos en materia económica, pero uno de los temas que más todavía hay trabajo por hacer es el del mercado laboral.
Entonces, sí se han creado más empleos, digamos que el área ha ganado fortaleza ahí, pero nuevamente esto no se ha traducido en más y mejores empleos para la población joven.
Entonces, ¿qué opción queda? Cuando los jóvenes empiezan su vida laboral, en muchos casos lo están empezando a hacer por cuenta propia, de alguna manera asumen rol de emprendedores, a veces sin mucho fundamento, a veces en negocios que de pronto, económicamente hablando, no van a generar más empleo o no es un proceso de transformación de valor agregado, sino a veces solamente es una actividad comercial que no implica, digamos, mucha complejidad desde lo económico y eso es muy vulnerable luego a que esta persona, este chico, se pueda quedar sin trabajo nuevamente.
Lo otro es que cuando no lo hacen por cuenta propia, entonces ingresan muy fácilmente al mercado del empleo informal y eso en el largo plazo puede limitar muchísimo su desarrollo profesional y no ver vinculadas sus competencias profesionales con su ejercicio profesional, digamos, real.
Entonces, digamos que aunque se han presentado algún tipo de vacantes, de hecho, más o menos en el último año hay casi 500 mil empleos más en el área, no todas estas han sido para jóvenes y ahí se necesita, digamos, tener más claro las competencias de formación, temas de estabilidad, como ya te dije, de calidad y que sean empleos que para los chicos, para los jóvenes en su primer empleo les permita luego continuar el desarrollo de competencias y crecer profesionalmente.
Bucaramanga ha sido mencionada recientemente como una de las ciudades con menor desempleo juvenil en el país. ¿A qué factores cree usted que se debe este comportamiento positivo?
Pues sí, como te decía, digamos, estos datos de desempleo juvenil sobre todo son para el nivel nacional, pero claro en el área metropolitana la situación de desempleo inclusive con respecto a nivel nacional es mucho más controlada y estamos en mejores números.
¿Y eso a qué puede verse? Bueno, ya te había dicho que el valor agregado, la generación de producto económico que se está generando en el área metropolitana viene creciendo en los últimos años y ese es producto que nuestra región tiene una historia de un tejido empresarial muy fuerte, o sea, en nuestra región se crean empresas a una tasa mucho más alta que en el resto del país.
Entonces, esa diversidad y esa fortaleza del tejido productivo a nivel regional ayuda a que nuestros jóvenes se inserten más fácilmente en el mercado laboral. Segundo también es que haya estrategias locales de los gobiernos locales para ayudar al empleo joven.
El Instituto Municipal de Empleo y Fomento Empresarial de la Alcaldía de Bucaramanga, por ejemplo, el IMU es, digamos, muy fuerte en eso, en tener estrategias enfocadas en la población joven, en temas de formación, en temas de reducción de la informalidad.
También es que, digamos, el tejido económico en nuestra área metropolitana se caracteriza por una clase media muy fuerte. Entonces, eso ayuda a que las empresas encuentren una demanda adecuada para lo que ofrecen y eso a su vez va creando como una especie de círculo virtuoso de hay gente con capacidad de consumo, yo puedo montar empresa y me van a comprar. Entonces, ahí después voy a generar empleo, en ese empleo seguramente voy a contratar gente joven.
Entonces, hay como una cadena ahí que funciona muy bien por lo pronto y eso nos ubica con una ventaja relativa frente a otras ciudades capitales. O sea, seguramente estamos en niveles muy similares a capitales como Bogotá, Medellín, Barranquilla y seguramente frente a capitales intermedias tenemos una ventaja muy grande en ese sentido.
Sin embargo, muchos jóvenes aseguran que aunque consiguen trabajo, la mayoría son empleos informales o con bajos salarios, tal cual como mencionabas anteriormente.
¿Podría estar ocurriendo que esa baja tasa de desempleo no refleje toda la realidad del mercado laboral juvenil en la ciudad?
Sí, esa es una dificultad que tiene, digamos, el indicador de tasa de desempleo, que básicamente en el DANE se contabiliza que una persona está empleada si contesta sí a la pregunta de si tiene trabajo. Hay otras preguntas que pueden hablarnos de la calidad del empleo, pero en este sentido, si tú contestas que sí, te cuentan como empleado.
¿Qué es lo que sucede? Yo te he dicho que más o menos el 15% de los jóvenes se encuentran desempleados. En nuestra área metropolitana es del 11% aproximadamente. Tenemos una tasa de desempleo mucho menor, pero también es que los jóvenes se están empleando en actividades informales a una tasa muy alta. Casi el 44% de los jóvenes se están empleando en actividades informales.
¿Cuál es la problemática con la actividad informal? Pues uno, pueden ser contratos temporales, o sea, contratos que están atados a ciclos económicos de los sectores. Entonces, tú sabes, en temporadas, de pronto el sector comercial, a mitad de año, a fin de año, contrata a mucha gente, pero estas personas se quedan sin empleo después.
También en la informalidad encontramos que se pagan salarios mucho más bajos que en la formalidad. Y como lo hablamos hace un momento, el tema de proyección profesional. Es probable que muchos de estos jóvenes se estén ocupando en posiciones para las cuales no estudiaron, y eso se llama su empleo por competencias.
Entonces, no sé, yo puedo haber estudiado cualquier ingeniería, sí, pero seguramente de pronto estoy en una actividad comercial o en el sector, no sé, financiero, de pronto en una actividad de venta de seguros o de atención en una caja o en estos servicios de call center que requieren de otras habilidades.
De pronto yo soy bilingüe, pero soy ingeniero, pero estoy trabajando como ingeniero. Entonces, en ese caso, tú eres empleado, pero estás sub empleado por las competencias que tienes para ejercer profesionalmente. Y eso, en temas de ingresos, puede llevarte a una renta mucho más baja, o sea, a percibir ingresos mucho más bajos.
Entonces, es importante que en las políticas de empleo para los jóvenes no solamente se tenga en cuenta la cantidad de empleo que se genera, sino la calidad y el tipo de empleo que se está generando para ellos.
Desde su experiencia, ¿qué sectores económicos de Bucaramanga están generando más empleo juvenil actualmente? ¿En dónde se está generando más empleo?
Ahí, por nuestra misma capacidad económica a nivel regional, el sector que más empleo genera es el de comercio y servicios. O sea, temas de retail, logística, turismo, lo que te contaba de call center, servicios de atención al cliente que requieren chicos bilingües.
Entonces, ahí es donde más empleo se está generando y son los sectores que más jalonan y que pueden tener una tasa de atracción para el empleo juvenil más alto.
Y, por el contrario, ¿cuáles considera que están siendo más difíciles para ingresar?
En los sectores que más dificultades hay para encontrar empleo para los jóvenes, tenemos aquellos donde se requiere un grado de especialización muy alto de las competencias. O de pronto se requiere, además de tu título profesional, otro tipo de certificación u otra acreditación profesional.
Entonces, por ejemplo, tecnologías de la información, por ejemplo, todo lo que tiene que ver con desarrollo de software, análisis de datos, entrar en ese sector sin experiencia previa es muy complicado.
Entonces, no basta con que seas ingeniero de sistemas, sino que de pronto tienes que tener tu título profesional, alguna certificación en un software en particular y haber desarrollado una carrera en análisis de datos o en desarrollo de software.
Por ejemplo, los profesionales de la salud les pasa mucho eso también. En los servicios de salud no solamente basta con el título profesional, sino seguramente te exigen algún tipo de acreditaciones por temas de calidad también.
En el sector financiero, la consultoría también se requiere de una experiencia previa bastante alta para que puedas tener posibilidad de ingresar en esos sectores. Entonces, el tema también está en que estos últimos sectores donde es más difícil ingresar, también es donde tal vez el pago del primer empleo es más alto.
Entonces, los sectores económicos a los que pueden llegar los jóvenes más fáciles, como te decía antes, son los que donde hay más informalidad y donde es el salario del primer empleo sea más bajo.
Estamos hablando con Yonalexis Díaz Contreras, economista y director de éxito estudiantil de la UNAP sobre el desempleo juvenil en Bucaramanga. Ya conocimos un poco el panorama local y los sectores donde los jóvenes tienen más oportunidades laborales.
A continuación, vamos a hablar de las principales barreras que enfrentan los recién egresados al buscar su primer empleo y de qué tanto influye la falta de experiencia en este proceso.
Uno de los principales retos para los jóvenes suele ser la falta de experiencia, como ya lo habíamos hablado. ¿Qué tanto peso tiene este factor al momento de buscar el primer empleo?
Andrea, la falta de experiencia es un factor muy importante para conseguir ese primer empleo. En el mundo, en el mercado laboral, las empresas suelen valorar mucho que, digamos, los residentes graduados, digámoslo así, que los chicos salgan de la universidad con algún tipo de experiencia.
Entonces, acá siempre es la pregunta o casi que a nivel de meme de, bueno, pero si no me dan la oportunidad, ¿cómo tengo experiencia?
Acá el mensaje que le quiero mandar a toda la juventud es que aprovechen cualquier oportunidad de práctica que tengan en sus universidades, bien sea porque sea requisito académico o bien sea porque ellos la consigan por aparte o bien sea cualquier tipo de oportunidad laboral o demostración de experiencia laboral, es bien valorada luego por las empresas.
Porque básicamente, aunque la experiencia no esté asociada, por ejemplo, a tu título profesional, lo que sí estás demostrando es que ya tienes un primer contacto con el mundo empresarial y demuestras habilidades de resiliencia, de trabajo en equipo, de comunicación, de cumplir con unos objetivos, de que entiendes cuál es la dinámica del mundo empresarial, del mundo laboral.
Y eso a veces importa más que si te gradúas con suma cum laude, pero no tienes ningún tipo de experiencia, ni siquiera de práctica profesional, ¿me hago entender?
Entonces, las competencias académicas son muy importantes y mejor promedio siempre es importante, pero esto hay que sumarle que en tu hoja de vida, que en tu experiencia, tienes que resaltar, señalar que has tenido algún tipo de contacto con el mundo laboral, cualquier otro. Entonces, no tener eso para salir a buscar el primer empleo, te pone en una situación de muchísima desventaja.
Además de la experiencia, ¿qué otros obstáculos están enfrentando los recién egresados para vincularse laboralmente en Bucaramanga?
Bueno, además de la experiencia y por el tejido económico y por el tejido empresarial que tenemos en nuestra ciudad, yo creo que hay otras competencias que son muy importantes para los recién graduados y que les puede ayudar a vincularse más rápido en el mercado laboral.
Por ejemplo, en este mundo globalizado, que ya es como una constante, las empresas necesitan cada vez colaboradores, personal, trabajadores con un nivel de inglés decente. O sea, yo creo que hoy en día las empresas premian mucho que los chicos lleguen al mercado laboral con un nivel, no sé, tal vez de B2 como mínimo, porque les va a ayudar no solamente a ellos profesionalmente, sino a ayudar a su empresa a insertarse también en los mercados globales.
También tener unas habilidades informáticas básicas, pero ya no basta con la ofimática de hace unos años de Word, Excel, PowerPoint, sino seguramente es manejo de bases de datos, habilidades de comunicación.
Por ejemplo, esto de generación de contenido me parece que es una habilidad que los chicos hoy en día tienen que tener sí o sí. Saber relacionarse con diferentes personas, habilidades de comunicación tipo servicio con el cliente, ese tipo de habilidades son muy bien vistas en los mercados laborales.
Saber escribir bien una hoja de vida. O sea, tu currículum debe estar escrito de una manera que señale tus habilidades y eso te va a ayudar, digamos, a insertarte mejor.
Yo creo que, bueno, y también hay cosas que son un poquito más estructurales, difíciles de aceptar todavía, pero que existen al final y son las brechas de género y de pronto condiciones sociales.
O sea, hay chicos que salen de la universidad sin una red de contactos sólida que de pronto los ayuda a ubicar más adelante en su primer empleo y ese es uno de los factores primordiales por los cuales la educación superior es importante porque te ayuda a conocer personas que más adelante te pueden tender la mano en el mercado laboral.
Entonces, digamos que los estudiantes entiendan que construir relaciones muy fuertes en la universidad puede ser, digamos, un bono para que en el futuro puedas acceder más fácil al mercado laboral.
Y hay cosas, como te digo, estructurales de nuestro mercado que ya requieren de otro tipo de políticas, pero empezar a cerrar las brechas de género entre hombres y mujeres en temas de mercado laboral, pues eso también se hace indispensable.
Aunque nuestra ciudad va bien en ese sentido, los últimos datos de empleo marcan que ya hay más desempleo en hombres que en mujeres, por primera vez en la historia. Antes, siempre las mujeres estaban más desempleadas que los hombres y ahorita la situación se está invirtiendo, pero es importante seguir trabajando en esa dirección.
En su opinión, ¿la formación universitaria actual responde realmente a las necesidades del mercado laboral local o todavía hay una desconexión entre lo que se enseña y lo que se demanda?
Excelente pregunta. Desde las universidades cada vez más se afina el proceso de creación de carreras que respondan a las necesidades locales. Entonces, hay un avance muy importante en las universidades en ese sentido.
Sin embargo, aún se siente como una pequeña desconexión entre lo que saben hacer los estudiantes universitarios y lo que se demanda luego en el mundo laboral.
Yo creo que personalmente creo que pasa más bien es por componentes de formación para el empleo. O sea, además de preparar a los estudiantes con competencias académicas sólidas, es importante prepararlos para afrontar la búsqueda de ese primer empleo.
Entonces, como te decía anteriormente, prepararlos con buen nivel de inglés, prepararlos con buenas competencias de comunicación, ofrecerles prácticas para que puedan tener esa experiencia, eso es fundamental.
También tenemos que prepararlos para que esa desconexión comience a cerrarse o a eliminarse definitivamente en algo que puede parecer sencillo y como medio cliché, pero no todo el mundo logra desarrollar la competencia de aprender a aprender.
O sea, de mantenerse continuamente aprendiendo cosas nuevas, de mantener la necesidad, la curiosidad, el hambre por querer conocer más de algo y no necesariamente de algo que conlleve un título profesional, a entender, o un título de maestría, doctorado, aprender algo, cualquier cosa.
Eso es muy importante, que los chicos se adapten cada vez más fácilmente a los cambios que ocurren, cada vez más rápido y mantenerse, como te digo, en esa actualización permanente.
Yo creo que en las universidades podemos de pronto fortalecer los programas de prácticas obligatorios, o por lo menos si no son obligatorios, que tengan la posibilidad, o que den la oportunidad que cualquier estudiante pueda acceder a las prácticas, así en sus carreras no existen.
Fortalecer también los programas de certificaciones, de insignias digitales. Tú sabes, hoy por LinkedIn, pues es muy importante ver qué certificación se tiene o no, qué tipo de habilidad se ha desarrollado. Y así, de esa manera, yo creo que podemos ir cerrando poco a poco esa brecha, como para ponerlo en unos términos de lo que se necesita realmente es lo que se está enseñando. Para cerrar esa brecha, yo creo que puede ser por ese camino.
Profesor, muchos jóvenes recién graduados sienten frustración porque a pesar de estudiar una carrera universitaria no logran conseguir empleo en su área, lo que estábamos hablando ahorita del subempleado. Entonces, ¿qué consecuencias sociales y emocionales puede tener este panorama?
Esa pregunta también me gusta mucho porque claramente, digamos, aquí pasamos un poco al terreno de la salud mental y demás, o sea, lo que puede suceder es que no solamente el estudiante, las familias han puesto muchas expectativas en su formación universitaria y seguramente tener esa sensación de, llamémosla, desalineación entre lo que yo pensé que iba a pasar y lo que me está pasando, pues puede tener unas consecuencias, como te decía, en salud mental bastante importantes.
Se pueden sentir, no sé, se puede sentir frustración, pérdida de la confianza, ansiedad, estrés, o sea, ese tipo de sensaciones que a nadie le gusta experimentar, pero que también creo que las instituciones de educación superior han aprendido a acompañar al estudiante en esos procesos.
Sin embargo, si es, digamos, hay que estar preparados como para esos momentos, todos los que pasamos por la universidad, cuando estamos cercanos al momento de graduación, tenemos esa sensación de ¿qué voy a hacer luego? ¿qué va a pasar después? Entonces, hoy en día, las universidades están cada vez más preparadas para acompañar al estudiante en ese tránsito de ser un estudiante, a graduado, a profesional y a empleado.
Incluso, si esas políticas no logran como funcionar bien, pues estamos hablando de que se generan fenómenos sociales como, por ejemplo, los de migración. Muchos chicos que deciden más bien, dado que acá no lo logré, pues decido migrar.
Entonces, es muy importante que volvemos al punto de la calidad del empleo juvenil. O sea, no basta con que el estudiante, perdón, de que el graduado consiga empleo, sino que sea un empleo de muy buena calidad para que al final de cuentas, también ese valor que consiguió educándose en la universidad, su valor agregado y su producción se quede acá en la región y no se tenga que ir a otro lado.
Entonces, digamos que esos temas sociales emocionales también son muy pertinentes en la conversación. Y ojalá también las instituciones entendamos que es un factor importante a la hora de hablar del empleo juvenil.
Finalmente, ya para terminar esta entrevista, ¿qué mensaje o recomendación le daría a los jóvenes profesionales que hoy están enfrentando el desempleo o la incertidumbre de su primer trabajo?
A los estudiantes, a los jóvenes que están como en esa situación de empezar a buscar su primer trabajo, primero quiero darles un sentido de realidad y tal vez no esperen a que ese primer empleo sea el empleo perfecto.
Ese primer empleo tienen que considerárselo como la plataforma de aprendizaje que les va a permitir luego escalar, saltar a una situación profesional mucho mejor.
Sin embargo, sí pueden empezar a preparar su portafolio para ir al mercado laboral desde ya. Entonces, lo que te he dicho, aprovechen cualquier oportunidad de trabajo si quieren articularla con los estudios, pero también aprovechen las prácticas profesionales, realicen proyectos, participen de cualquier proyecto que la universidad o su carrera les pueda ofrecer, porque eso les ayuda a construir y a evolucionar como profesionales, no solamente en los conocimientos que te dan en tu carrera, sino en tu desempeño profesional.
Si pueden, hagan voluntariado, si tienen la posibilidad de hacer movilidad nacional o internacional, háganlo. O sea, cualquier cosa que consideren que les ayude en su formación profesional, tomen la oportunidad de hacerlo, porque eso les va a hacer crecer su portafolio de presentación a la hora de salir a ese mercado laboral.
También tienen que activar el networking, o sea, también lo he dicho anteriormente, construyan una red de contactos que les permita crecer luego profesionalmente. Ese es uno de los valores agregados más importantes de pasar por la universidad.
Y participen de manera activa de las ferias de empleo, de pronto de los grupos de graduados de la universidad, empiecen a asistir a las conferencias, empiecen a asistir a los eventos que organizan las facultades con los aliados empresariales, porque ahí se van a empezar a entender cómo funciona el mercado laboral asociado a su profesión.
Y por último, que mantengan siempre la actitud, la curiosidad, las ganas de tener un aprendizaje continuo. O sea, aprender no solamente está asociado a un título profesional, sino que, digamos, es una actitud casi que frente a la vida y frente al desarrollo profesional, de estar todo el tiempo en actualización permanente, entendiendo que estamos en mundos que cambian cada vez más rápido y que cualquier oportunidad que se presente hay que aprovecharla.
A lo largo de esta entrevista, el economista John Alexis Díaz Contreras explicó cómo, pese a que Bucaramanga presenta una de las tasas de desempleo juvenil más bajas del país, muchos jóvenes siguen enfrentando dificultades para acceder a trabajos estables y bien remunerados. La falta de experiencia y la brecha entre lo que enseñan las universidades…
