Hoy en día, la desinformación se ha convertido en una de las principales amenazas para las
democracias modernas. Esto sucede porque distorsiona la forma en que las personas
perciben la realidad y debilita su confianza en las instituciones. Este problema ya no es algo
aislado, sino un reto constante que debilita la legitimidad democrática y fomenta la
polarización social.
Es decir, la desinformación no solo genera divisiones entre los ciudadanos, sino que también
afecta la credibilidad del sistema político. Su impacto va mucho más allá de las campañas
electorales. También tiene consecuencias en la seguridad ciudadana y en la manera en que
las instituciones responden ante crisis sociales o ambientales.
En el caso de Colombia, esta situación se está viendo de forma preocupante. El registrador
nacional, Hernán Penagos, advirtió recientemente que la desinformación está afectando la
democracia y señaló que su expansión genera narrativas que van en contravía de la
confianza en los procesos electorales y la integridad democrática, sobre todo pensando en
las elecciones de 2026. Ejemplos recientes, como las noticias falsas sobre reformas del
gobierno o las falsas alertas de seguridad, muestran cómo las redes sociales se han
convertido en canales muy efectivos para manipular las emociones y las opiniones de las
personas.
A esto se suma un problema de desconfianza en los medios. Según el instituto Reuters, solo
el 32% de los colombianos confía en las noticias, una cifra que bajó dos puntos frente a 2024.
Con ese porcentaje, Colombia ocupa el puesto 35 entre 48 países evaluados.
Esta caída refleja una mayor vulnerabilidad ante la desinformación y la facilidad con la que
se difunden versiones falsas en medio de un clima político polarizado. Después de ver todo
este panorama, es importante entender qué hay detrás de este fenómeno y cómo
enfrentarlo. Por eso, hoy tengo el gusto de estar con Nathalie Andrea Ramos-Lamo,
actualmente periodista, para conversar sobre este tema que cada vez nos afecta más de
cerca.
Bienvenida, Nathalie. Bueno, mucho gusto. Mi nombre es Nathalie Ramos, yo soy
comunicadora social de la Universidad Autónoma de Bucaramanga con énfasis en
periodismo.
Empíricamente también me he desarrollado como productora de contenidos, productora
especialmente de contenidos sonoros y audiovisuales. Tengo creo que entre 16 y 18 años de
experiencia porque prácticamente empecé a trabajar en esto desde que estaba en la
universidad cuando tenía 18 años y así he sido cinco veces corresponsal de noticias
nacionales para medios como RTBC, el sistema de medios públicos, para el tiempo
televisión, para CMI La Noticia, para Noticias 1 y ahora mismo para Noticias Caracol. Ok,
Nathalie, muchas gracias.
Entonces, si quieres empezamos. ¿Cómo definiría la desinformación en el contexto
mediático colombiano y qué papel considera que cumple dentro de nuestra democracia?
Bueno, pues yo diría que la desinformación tal vez es la razón por la que muchas veces
cuando vamos al diálogo común, al diálogo real, la gente no tiene argumentos para
defenderlos ni para construir digamos que una discusión sino que las discusiones se tornan
personales y siento que en parte esa desinformación es la que ha llevado a que no
solamente en lo político sino en el ejercicio político de los ciudadanos tengamos en este
momento un país completamente viciado por la discusión agresiva, violenta y demás,
porque nos hemos quedado con titulares, incluso la gente solamente lee titulares pero no
lee adentro de la noticia y si lo lee tampoco confronta, tampoco revisa otros medios, se
queda con el consumo de un solo medio que a veces tiene una editorial ya establecida y que
eso hace que tenga una sola mirada sobre el tema cuando pues la mirada deben ser
completamente laterales de los temas, así que el tema de la desinformación si nos ha
llevado a unas costumbres democráticas muy deprobables, entonces empezando por esa
discusión tan agresiva, luego como temas ya de verdad de lo que uno considera que es
democracia que es el voto, entonces votos irresponsables, votos bajos de conciencia y luego
para hablar de otras decisiones como en qué ciudad vivir, qué recibos pago, cómo puedo
estudiar, eso también yo pienso que está en la democracia porque igual estamos decidiendo
y la gente al no leer, al no conocer las cosas que existen pues no tiene con qué información
tomar esas decisiones democráticas. Ok, digamos en medio de ese ecosistema como tan
saturado que ahora tenemos en lo digital, qué tan consciente cree que está la ciudadanía
del impacto real que pueden tener sus decisiones en el país.
No, creo que hay una dimensión absoluta, la gente no tiene ni idea de todo lo que va, a
dónde puede parar cualquier acción que tengamos en lo digital, porque no se conoce
realmente lo convergente que es lo digital ni la magnitud y por supuesto pues mucho menos
el impacto, entonces como además uno empieza a interactuar con lo digital especialmente
con las redes que son bastante personales, entonces uno piensa que uno allí puede, uno
está confiado en que puede opinar lo que sea sin tener un poquito de, sin medirse un poco y
esto no es censura, sino sin tener la conciencia de que sea positivo, violento, constructivo,
formativo, cultural, de servicio, lo que sea que yo diga pues va a tener una difusión inmensa
y por ende pues un impacto muchísimo mayor. Bueno, digamos cómo vive usted desde la
redacción por ejemplo de Noticias Caracol, bueno desde su ejercicio diario, la exigencia de
informar con rapidez sin caer de pronto en un sesgo. Es una tarea muy difícil, pero pienso
que hay que jugar con varias herramientas que uno logra construir con el paso de los años y
de algo de experiencia, entonces lo primero es que nunca debes confiar en lo que dicen los
otros medios, sino buscar la forma de obtener la información directamente desde las
fuentes, sean institucionales, sean autoridades, sea un jefe de prensa, los datos, las cifras,
verificarlas tú, ser dueño de esa propia información de alguna manera y no copiarla de
cualquier otro medio, ya se puede hacer, es posible hacerlo en el día a día, en la agilidad de
tener una nota en menos de 3 horas es posible porque yo lo hago todos los días, soy una
periodista que construye sus notas con cifras y datos propios que es intensa, que llama, que
busca, que los encuentra como dé lugar, pero para mí ese es el poder, el poder es las cifras
que yo tengo, la información que yo tengo y que la confirme y la reconfirme.
Cuando hablamos de los sesgos también es importante uno revisar, cuando yo tengo un
contenido uno piensa y con qué levo se lo voy a construir y ahí yo voy desapareciendo un
poco la posibilidad de caer en un sesgo bastante limitado, entonces uno piensa, no pues
esto vamos a ponerlo con un analista, me hablen los afectados y me habla la autoridad,
siempre se construye la nota mínimo con 3 fuentes en 3 horas, pero es una cosa que
siempre intento hacer, si los desplazamientos no me ayudan a la tercera fuente le pido que
me envíe un video, pero yo intento que la nota tenga una pluralidad de voces también para
que cuando la gente vea la nota diga yo tengo aquí tres miradas diferentes o pueden ser
que dos sean complementarias o una así diste, pero lo importante es que en esa pluralidad
la gente puede tener incluso una cuarta, una quinta, una sexta idea y con esas pequeñas
herramientas sencillas es que intento no caer en el sesgo diario a pesar de la inmediatez con
la que hay que trabajar en este tema puntual que es la corresponsabilidad para televisión.
Bueno también enfocado como a todo el tiempo que usted lleva trabajando y en su labor,
¿ha notado un cambio como en la forma en que los ciudadanos se informan y confían en los
medios tradicionales? Sí claro, yo creo que ahora tenemos mucho más poder que antes
porque como la gente se sienta por horas al celular y consume por horas estos contenidos y
los considera ley entonces sí ha cambiado la forma de consumo y la forma en cómo ellos nos
ven, muchas veces dicen es que los medios siempre hablan mal, es que los medios son los
que tergiversan pero finalmente ellos se casan con la opinión o las editoriales contrarias, les
encanta por ejemplo consumir medios como semana, de completa, de ultraderecha, en lo
que les importa es un titular de show, de espectáculo, que sea taquillero pero que no
cuente nada, una nota informativa que te repite los mismos datos en cuatro párrafos o tres
párrafos y lo consumen todo el tiempo y lo comparten cuando le están dando duro a la
oposición, para hablar del caso puntual ahorita de este gobierno actual y todas las
oposiciones que tienen, todos los movimientos de oposición, pasaba también con Noticias
1, entonces sin importar que igual es un noticiero de mucho prestigio, era un noticiero que
siempre hablaba en contra de Uribe y la gente era feliz replicando ese tema de Noticias 1,
pero cuando ya Noticias 1 hizo cosas de Petro, ya entonces no compartíamos, entonces si
hay un cambio en el consumo y la ligereza pienso que de esa forma de consumo es lo que ha
hecho que la gente si se apropie un poco más de estos contenidos. Con eso que estamos
hablando que ahora muchas veces la desinformación se camufla mucho en esos titulares
llamativos o en videos virales y todo eso, ¿qué señales puede de pronto la ciudadanía
aprender o identificar para reconocer una noticia falsa? Bueno yo pensaría que entre lo de
noticia falsa y lo de desinformación, la noticia falsa pues así como lo dice su misma
composición semántica pues es la noticia que no es cierta, pero la desinformación para mí
es que no está clara, no está clara completamente la información, entonces para el caso de
cuando la información no está clara y que incluso de pronto hay un sesgo del medio de
comunicación, yo creo que una de las alertas que puede tener presente el lector, la
audiencia o el televidente es considerar yo que pienso el tema, yo Nathalie Ramos como
ciudadana de todos los días, cuando un amigo me pide un consejo o cuando estoy tomando
una decisión yo bajo mis principios éticos, morales, mi forma de sentir y mi pensamiento
crítico yo tomo una postura, entonces si yo veo que es un video, si la publicación es un video
revelador pero que tiene violencia implícita, que no va con mi forma de ser, que no va con
mis principios y demás yo creo que hasta ahí, yo por ejemplo nunca vi publicaron un video
pornográfico hace muy poco y todo el mundo tenía que ver con ese video, yo dije pues a mí
eso no me gusta, no lo voy a ver y era la noticia en esos días, la noticia del show y del
espectáculo, me parece que eso es una alerta, para las noticias falsas lo importante es la
verificación, pero será que esto es cierto, hay que seguir googleando y revisar que otro
medio lo publicó y que tipo de medio lo publicó, porque si lo googleamos y me parece una
infobae pues esto no es una fuente copiable, hay que mirar un medio como El Espectador,
Noticias Caracol, Semana, RCN, cualquier otro medio que uno sabe que tiene una
responsabilidad, al menos sobre la noticia falsa tienen una responsabilidad.
Bueno, digamos también en este tiempo que se acerca en el que estamos de elecciones,
donde vemos las elecciones de jóvenes y también la universidad, la elección de los consejos
académicos y todo esto, que tan fuerte es como la influencia que puede tener la
desinformación en la opinión pública. No, pues muchísimo, muchísimo porque yo creería
que es clave, la información es fundamental para que las personas tomen buenas
decisiones, buenas decisiones no es que voten por mí, sino que su decisión esté basada en
los argumentos, a mí me gusta este señor porque piensa como yo, por ejemplo hace unos
días escuchaba una entrevista a María Fernanda Cabal y hablaba sobre todas las políticas de
inmigración, que haría ella con los migrantes en Colombia y explicaba muy bien sus
argumentos, tanto que a mí me llegó a convencer, ¿por qué lo digo convencer? Pues porque
tengo una mirada, un sentido humanitario diferente al de ella, con unos argumentos
distintos, ella hablaba muy bien de las fronteras, de por qué había que proteger los
derechos de los colombianos o los de afuera, algunos mecanismos para restringir ese acceso
de personas y no la criminalidad venezolana. Entonces cuando yo escucho los argumentos
de cualquiera de los candidatos y estoy de acuerdo con alguno de ellos y tomo mi decisión,
es una buena decisión, porque estoy de acuerdo con sus propuestas, sean o no sean las del
gusto de la otra persona, entonces sí es importante que disminuya la desinformación
cuando se avecinan este tipo de elecciones y esto es una responsabilidad completamente
autónoma del votante, porque si bien es cierto, campañas es lo que hace toda esta gente,
mostrando que proponen, cuáles son sus planes de gobierno y toda la publicidad política
que les permiten, pero la gente no tiene mucha idea de esto, simplemente si representa una
voz de un movimiento político hay una empatía, hay un gancho, pero no saben a ciencia
cierta cuáles son las propuestas que traen y qué viabilidad tienen esas propuestas también,
porque todos siempre hablan de cero impuestos, no voy a poner impuestos y resulta que
esa no es la organización del Estado, así no funciona el Estado, el Estado funciona con
impuestos, en un momento en el que estamos después de una recesión económica por la
pandemia pues es imposible decir que no va a haber impuestos, entonces también como
estudio yo esas propuestas como ciudadano, como las investigo, de pronto las confronto
con otros temas a ver qué puede pasar.
Bueno y como estábamos también diciendo, pues la desinformación también lleva mucho a
que en el diario vivir pues nos damos cuenta que las personas desconfían mucho como de
ese sistema por así decirlo del país y pues como tal de la institucionalidad, ¿qué cree que
lleva a tantas personas de compartir información sin verificar su origen? Nunca ha sido tal
vez la prioridad de la gente esa forma de consumo, nunca ha sido prioridad de las personas
leer y considerar que puede ser falso o que no es la única verdad o la verdad absoluta,
considero que le dieron un papel tan grande a los medios de comunicación que contrariar
esto no es posible, también considero que ahora la gente, claro como en redes sociales, tú
vives del performance, tú vives del avatar, de lo que muestras de tu personalidad, ah pues
yo soy un consumidor de noticias, sea la que sea, pero pues consumir noticias me hace algo
intelectual, algo interesante, soy informado, sin saber si es cierto o es falso y que hay una
pereza, hay una pereza por construirme como ciudadano y entonces pues eso me lleva a no
tener esos hábitos de corroborar que lo que me dicen, lo que me está contando ese medio
es verdad. Bueno ahora más también enfocado a su opinión, ¿las plataformas digitales están
haciendo lo suficiente para controlar esa propagación de desinformación? No y me llama
mucho la atención que en cambio en otras experiencias de periodismo en otros países hay
medios dedicados especialmente al fake news, hay medios especialmente dedicados a la
desinformación, ya en España por ejemplo se ven mucho esos medios de comunicación y
son muy exitosos de gente joven como ustedes que está dedicada a detectar la noticia falsa
del día y eso es el rating que les da es impresionante y les dicen lo que no les contaron de tal
cosa, pero es que es de verdad lo que no nos contaron, ellos por allá rebuscan los datos
desconocidos sobre algún tema y lo hacen muy bien, aquí no existe eso, yo no conozco un
solo medio que esté dedicado a los fake news en Colombia, diría que la silla vacía con su
detector de mentiras, bueno cabe entre las posibilidades pero igual está dedicado solo a los
políticos y no, pues aquí hay noticias de todo tipo que merecen esa reverificación y que esa
propuesta interesante también en medio de todas las posibilidades de medios que hay
ahorita, un medio que reverifica sería muy bueno. En cuanto a su ejercicio y eso, en lo que
usted ha observado como tal, digamos en cierta desinformación usted cree que hay
patrones que son como en esas por ejemplo noticias cortas que salen que de pronto no dan
el titular pero no dan como el contexto, no dan las cosas como tú dices contrastándolo con
diversas fuentes, como hay una estructura, hay patrones que se repiten en estas
situaciones? Si, si es muy frecuente ver notas con tres datos, con un titular escandaloso y
solo tiene tres datos y tres datos en los que repiten lo del lead en el desarrollo de la nota y
repiten el titular en el desarrollo de la nota y tú terminas de leer y dices pero donde está la
información, cuál es la noticia, uno como lector termina de leer y dice aquí no hubo nada,
aquí no pasó nada, aquí habían tres datos y me los rellenaron como cuando uno hace un
quiz y no saben y empiezan a hablarle a una carreta así tal cual, ya y eso pasa, esa semana
era de mis afectos pero se salió de mis afectos por eso, sobre todo eso me parecía muy
irresponsable que te captaban con un titular buenísimo pero de contenido cero, cero y
nada.
Pasándonos a lo que son las instituciones democráticas, usted considera que estas están
preparadas para contener la influencia, digamos en tiempos de campaña de la
desinformación digital? Claro, hay algo con las instituciones en general y es que son
bastante centralizadas en la generación de la información, entonces cuando sobre todo para
estos temas electorales las instituciones funcionan en Bogotá, entonces de aquí a que la
información llegue a los pequeños territorios pasa mucho tiempo y pasa por muchas manos,
que pueden hacer que la información llegue a media, o sea la mitad de la información llegue
y llegue muy tarde también para cualquier cosa que necesite el elector, entonces sí
considero que hace falta que las instituciones dejen de centralizar la información, que
entiendan que hay una forma diferente, que las audiencias tienen unas necesidades
distintas para estas jornadas electorales, sobre todo teniendo presente que ante todo ese
volumen de desinformación lo institucional le resta un gran espacio a lo desinformativo,
pero si no lo tenemos pues más complejo todavía. Finalmente, qué riesgos ve para el futuro
democrático en Colombia si la desinformación sigue creciendo en los espacios públicos?
Que en el peor de los casos terminemos eligiendo una persona que no tenga ninguna
información sobre lo público, ningún conocimiento de la organización del estado, ningún
conocimiento sobre decisiones administrativas y que sea simplemente una figura
completamente pública y me refiero a una figura digital, a una figura que solamente es un
consumo viral, es un consumo de redes, es un consumo digital pero que a la larga no tiene
las bases para ser un gobernante, siempre decimos es que este hombre no podría ser
presidente, el que tenemos es un economista y la gente dice no pudo hacerlo, el anterior
creo que Iván Duque me parece que también era economista, no tengo claro cuál era la
profesión de Iván Duque pero en el peor de los casos que termináramos con un presidente
que no tenga el conocimiento suficiente para administrar un país pero que haya sido un
buen influencer político y terminamos eligiendo a un gran influencer que no tiene capacidad
para tomar decisiones y llevar las riendas de un país. Muchas gracias Nathalie por su tiempo
y por compartir sus conocimientos en esta entrevista, su experiencia como periodista y
productora ayuda a entender desde dentro los desafíos que enfrenta la democracia
colombiana frente a la desinformación, queda claro y a través de su testimonio que el
periodismo de calidad requiere más que rapidez, también ética, verificación y la pluralidad
de las voces, incluso cuando el entorno digital presiona por inmediatez y viralidad, sus
palabras nos invitan a repensar el papel que tenemos como ciudadanos y como medios
frente al consumo de la información, hoy en medio de tantos titulares llamativos y redes
que multiplican rumores es fundamental recuperar la curiosidad y el espíritu crítico que
cada uno llevamos por dentro, así podemos tomar decisiones más informadas y conscientes
no solo al momento de votar sino en el día a día, entendiendo que cada acción digital tiene
un impacto en la democracia en la que vivimos, la defensa de la verdad y la formación de
criterio propio se convierten en herramientas indispensables para enfrentar la
desinformación en la sociedad, tu llamada a verificar, contrastar y construir opinión con
argumentos no solo fortalece el periodismo sino también la participación democrática,
gracias por recordar que detrás de cada noticia y cada decisión informativa hay una
responsabilidad compartida, la de cuidar y construir una democracia más consciente y
comprometida para todos.
