Bienvenidos a todos. Hoy abordaremos un tema crucial para el bolsillo de todos los bumangueses: el costo de vida y la inflación en la ciudad.
Para analizar este panorama, tenemos una invitada de lujo con una formación integral en Economía, Mercados y Comunicación. Nos acompaña hoy Christian Chinchilla, profesional con triple titulación en Administración de Empresas, Ingeniería de Mercados y Comunicación Social.
Y además, nuestro reconocido analista económico de la 1230 AM de Colmundo, Bucaramanga.
Christian Chinchilla, gracias por estar aquí.
CHRISTIAN: A ti, gracias por la invitación.
Sabemos que Bucaramanga se ha mantenido en el foco de la inflación. Queremos entender qué hay detrás de estas cifras.
Según los reportes del DANE, la ciudad ha figurado en el top de variaciones anuales del IPC, incluso en momentos de desaceleración nacional. Este contraste es el centro de nuestra conversación.
Recientemente, Bucaramanga ha sido señalada como una de las ciudades con la inflación más alta del país.
¿Cuál es su diagnóstico sobre las principales causas que están elevando el IPC en la ciudad?
CHRISTIAN: Bucaramanga viene punteando en ese ranking hace varios años. En cierta manera es un misterio, pero podemos verlo por sectores.
En los arriendos, el índice aporta bastante a esa inflación de la ciudad.
También la canasta familiar, como tal: productos, verduras y el costo de los almuerzos, que la gente llama usualmente almuerzos corrientes o corrientazos.
Cuando uno mira eso en específico, entiende que en Bucaramanga hay proyectos de vivienda que se están vendiendo muy bien.
No se sabe siempre el origen de los recursos, pero si hay dinero que rota en el mercado, sea cual sea su origen, eso incide en la inflación.
Recuerden que la inflación es un fenómeno monetario que en el país controla el Banco de la República y tiene que ver con los aumentos o disminuciones de la tasa de interés.
Pero en el caso de Bucaramanga es muy particular.
En el agro pasa lo mismo que en otras ciudades: el agricultor suele sufrir por variaciones en insumos.
Hay una relación inversamente proporcional entre la bajada del dólar y el incremento de ciertos insumos agrícolas, por ejemplo.
Los precios de los insumos varían incluso de la mañana a la tarde, así que el agricultor no tiene costos fijos.
A esto se suman las medidas del gobierno nacional: aumento del salario mínimo, incremento de precios de gasolina y diésel, entre otros.
Santander es un departamento que viene atrasado en infraestructura. Transportar las cosas hasta acá cuesta un poco más que en otros departamentos por esa falta de infraestructura.
Y también influye la intermediación en las centrales de abasto: el agricultor debe lidiar con intermediarios que pagan el producto a lo que bien les parece.
Al desagregar el IPC…
¿Qué rubros específicos están impactando más fuertemente el presupuesto de los hogares bumangueses?
¿Hablamos principalmente de alimentos, arriendo, transporte o hay otros componentes relevantes?
CHRISTIAN: Hay algo de lo que nadie habla y es ese dinero disponible que hay en la ciudad.
Es una opinión muy personal, difícil de medir porque no hay datos oficiales estadísticos.
Pero sabemos que hay lavado de activos que mueve dinero hacia propiedades o negocios. Es una economía que también impulsa el mercado.
Entonces, la inflación como tal refleja que hay mucho dinero disponible para menos servicios.
¿Me hago entender? Hay más capacidad financiera circulando en efectivo que bienes o servicios para adquirir. Y eso genera inflación.
Además de los otros factores que ya mencionamos.
En otras ciudades, por ejemplo, hay alto flujo de ciudadanos extranjeros: hotelería llena en Medellín o Cartagena, lo que también empuja la finca raíz por compras en divisas.
Pero ese no es el caso de Bucaramanga. Aquí vemos un fenómeno diferente.
Uno ve que los medios como Vanguardia Liberal reportan las cifras del IPC y determinan cuántos puntos porcentuales sube cada rubro, pero nunca dicen el por qué.
Es muy difícil dar una cifra concreta al respecto.
Como analista y comunicador social…
¿Cómo traduciría este dato de la alta inflación al día a día de un ciudadano con salario mínimo o ingresos fijos?
¿Cuál es el riesgo de que esta situación deteriore la calidad de vida y el poder adquisitivo en la región?
CHRISTIAN: Cuando regresé a la ciudad hace un par de años, me di cuenta de que la finca raíz opera diferente frente al resto del país en cuanto a arriendos versus valor del inmueble.
Por ejemplo, si compras un inmueble para rentarlo en estratos 3 a 5 (que son mayoría), no genera el mismo ingreso que en otras ciudades.
En ese momento me generó mucha curiosidad el por qué aquí sucedía eso.
Porque inmuebles cuyo arriendo debería costar 4 o 5 millones de pesos se están rentando en 3,5 millones, lo cual no tiene sentido frente al valor total del inmueble.
También, los proyectos de vivienda de interés social se pararon, pero los proyectos para personas de mayor poder adquisitivo se venden por completo.
¿Quién los compra? No siempre se sabe.
Conozco el caso de un edificio cerca de la universidad donde 20 apartamentos pertenecen a una misma persona que trabaja para el gobierno venezolano.
Entonces, hay gente que viene con esos dineros e invierte, pero no se conoce con claridad el origen de los recursos.
Lo otro es que algunos rubros siguen pujando la inflación en Bucaramanga sin que haya causas estrictamente migratorias o turísticas como en otras ciudades.
Lo que la gente debe entender sobre la inflación es que es otra manera en que las políticas de gobierno nos hacen más pobres a todos.
Alguien que gana el salario mínimo siente que cada vez su sueldo le alcanza para menos bienes y servicios, sin importar si hay incrementos anuales.
El gobierno de Gustavo Petro ha hecho los incrementos más altos del salario mínimo, pero eso también contribuye a la inflación.
El empresario también sufre, porque los márgenes no son tan altos.
Si no ajusta sus precios, deja de ser rentable y puede desaparecer del mercado.
Yo doy un ejemplo muy claro: unas salchichas que yo compraba hace dos años costaban 9 mil pesos y hoy cuestan 25 mil pesos.
El ciudadano dice: “ya no me alcanzó sino para esto”, comparado con lo que compraba hace meses o hace un año.
Eso es la inflación. Y esas dinámicas nos hacen a todos más pobres, especialmente a quienes tienen ingresos fijos.
Otra pregunta clave:
¿Cuáles son las tres estrategias de finanzas personales más efectivas para protegerse de la inflación?
¿Hablamos de compras en plaza, inversión, renegociación de deudas?
CHRISTIAN: Yo aprendí hace muchos años de un libro una frase muy poderosa: entre más deba, más pobre es.
No importa si ganas 50 millones al mes y gastas 60: eres más pobre que quien gana 5 y gasta 3.
Consejo número uno: no te gastes más de lo que ganas. Parece obvio, pero la gente no lo aplica.
Segundo, crear el hábito de comprar con descuento. Eso no es motivo de vergüenza, es inteligencia financiera.
Yo no merco en grandes cadenas de supermercados, sino donde esté más barato.
La plaza aporta de manera más directa al productor. Pero también recomiendo: cuide, ahorre e invierta, sobre todo invertir por encima de la inflación, al menos al 10% anual, si es posible.
Ojo con quién y en dónde, para no caer en estafas. Estudien, pregunten, asesórense.
El país recibe más de 11 mil millones de dólares al año en divisas familiares.
Aquí hay gente que no tiene empleo formal, pero puede pagar sus cosas porque recibe remesas. Es otro fenómeno monetario que también influye.
El ahorro ya no es suficiente. Si guardas 10 millones de pesos hoy, en un año esos 10 millones pueden ser 7 o 6,5. Estás perdiendo poder adquisitivo dejando el dinero guardado.
Entre los consejos esenciales: no endeudarse sin necesidad, comparar precios, buscar mercados más baratos, aprovechar descuentos e invertir una porción fija de los ingresos sagradamente, todos los meses.
Pensando en nuestros oyentes, ¿qué áreas del gasto deberían priorizar o ajustar para minimizar el impacto en su economía familiar?
CHRISTIAN: Lo que ya mencioné: distribuir ingresos con lógica.
Una estructura muy básica: 30% para gastos ineludibles (alimentación, arriendo, transporte), otro 30% para necesidades elementales, y un 30% para guardar o invertir.
Eso se puede hacer sin importar cuánto se gane, si hay organización.
Si estás mercando a 12 cuotas con tarjeta de crédito, está mal. Quiere decir que el flujo de dinero no es suficiente para mercar en efectivo.
He visto gente mercando a 12 cuotas en “chuzos”. Eso no tiene sentido financiero, pero lo hacen por necesidad. Por eso vuelvo a la inversión inteligente y evitar compras innecesarias.
Desde la óptica empresarial y su formación en administración…
¿Cómo deberían las pymes y negocios locales adaptar sus modelos de costos y precios para seguir siendo competitivos sin trasladar toda la carga al consumidor?
CHRISTIAN: Lo veo imposible bajo las condiciones actuales.
La única forma en que la empresa podría asumir un aumento salarial por una reforma laboral sin subir precios sería que el gobierno redujera cargas tributarias e impuestos, y ese no es el país que vivimos.
Las pymes (que representan más del 97% de las empresas en Colombia, con un promedio de 10 empleados) no tienen otra opción que ajustar sus precios.
Si no lo hacen, se quiebran o aumenta la informalidad laboral.
En países como Singapur, con impuestos del 10%, o en Medio Oriente con impuestos de 0 a 10%, cualquier reforma laboral es manejable porque hay margen o colchón.
Pero en Colombia, no.
Sin seguridad en el campo, sin infraestructura vial, sin tecnificación agrícola y con altas cargas tributarias, es inevitable el traslado del costo a los precios finales. Eso también puede generar más inflación.
En cuanto a proyecciones…
¿Cuál es su estimación para el costo de vida en Bucaramanga en los próximos 6 a 12 meses?
¿Podemos esperar alivio?
CHRISTIAN: No. Yo creo que se mantiene compleja.
El Banco de la República ha sido responsable con el manejo de tasas, pese a presiones del gobierno para bajarlas y endeudarse más barato.
Pero Bucaramanga es atípica.
Pienso que seguirá entre las tres primeras ciudades con mayor inflación del país, sin duda. Lleva así dos años y no veo cambios que puedan revertir eso en el corto plazo.
Cristian, muchísimas gracias por este análisis tan detallado y por ayudarnos a comprender este complejo escenario económico.
Sus conocimientos han sido muy valiosos para nuestros oyentes.
CHRISTIAN: Gracias a ustedes. Saludos a los compañeros, a los alumnos. Es bueno que sigan haciendo esto. Cuenten conmigo en lo que pueda ayudar, con mucho gusto.
Así cerramos nuestro espacio de análisis económico de hoy.
LUNA: Informó Luna Garzón, UNAB Radio.
