Del campo al óleo

Por: Gino Cianci

La pintura es el arte de plasmar ciertos paisajes, lugares, momentos o incluso sentimientos y sensaciones ya sea en papel, óleo, madera o en cualquier otro material. Mirar una pintura por lo general evoca ciertos pensamientos e interpretaciones, mirar una pintura, admirar sus
rasgos e indagar sobre ella, es un boleto para transportarse a lo que se encuentra plasmado en dicha obra de arte.

Son muchos los artistas que se dedican a este bello arte, algunos conocidos, otros no tanto, pero todos comparten algo en común, y es ese pensamiento de que el arte, sea cual sea, representa una parte fundamental de la sociedad. Como por ejemplo, el artista Fabio Jesús Peláez.

“Mi nombre es Fabio Jesús Peláez, soy natural de Pereira, donde hice
estudios de dibujo y cerámica en el año 58”.

Don Fabio Jesús es lo que se puede denominar como un veterano de este arte, pues él ha pintado desde que tiene memoria, y actualmente tiene 81 años.

“En mayo próximo voy a completar 82 años, y gracias a dios todavía gozo de buena visión y pinto sin gafas”.

Nacido en Pereira y proveniente de una numerosa familia campesina, conformada por un padre, una madre y 8 hijos. Con ancestros arraigados al campo, así es Fabio Jesús, un artista que lleva el campo en su sangre y, quien suele transmitir a través de sus pinturas, su herencia y su cultura, con mucho orgullo.

“Yo soy de ancestro campesino ¡que orgullo! De Pereira, de una vereda que se llama Llano grande, a una hora a pie y media a caballo. Entonces por eso pinto bastantes caballos y cuadros costumbristas”.

En el pasado, él solía vivir en Sogamoso, junto con su esposa, quienes años después se trasladarían a Bucaramanga a seguir con sus vidas.

Lamentablemente y por azares de la vida, la esposa de Fabio falleció hace algunos años y al día de hoy él sigue residiendo en Bucaramanga.

“Ya mi esposa falleció hace 5 años, ella era de Boyacá, concretamente
de Sogamoso, ahí residimos varios años. Pero acá en Bucaramanga ya resido hace más de 30 años, y realmente aquí es una ciudad muy acogedora, y tiene muchas panorámicas y campo de acción para el arte. Y actualmente estoy pintando aquí en Bucaramanga en esta bella e hidalga ciudad”.

A don Fabio lo definen dos palabras, en primer lugar, el campo. Pues desde que nació, su vida comenzó a girar en torno a este, con una familia de ancestros campesinos y viviendo en un entorno rural, era inevitable no acogerse a esta cultura. Por otro lado, se encuentra el arte, pues casi desde que nació, don Fabio ha tenido talento con las manos, ya sea pintando o dibujando.

“Le cuento una anécdota. En la escuela rural yo junto con otro alumno de apellido Omar Marín, éramos los mejores dibujantes y casi no hacíamos
tareas por estar haciéndoles los dibujos a los compañeros. Entonces siempre toda mi vida me ha gustado la pintura, nací con ese talento”.

Su recorrido en el mundo artístico casi que a nivel profesional, comenzó cuando entró a estudiar dibujo y cerámica en el año 1958, allá en su municipio natal Pereira. Aunque siendo proveniente de una familia humilde, más adelante Don Fabio tuvo la oportunidad de continuar con su formación profesional en la capital.

“Después viajé a Bogotá a hacer estudios en la facultad de bellas artes, una
dependencia de la Universidad Nacional de Colombia, y ahí estudié cuatro años dibujo y escultura, con buenos profesores”.

De esta manera, Fabio Jesús inició su recorrido artístico, y aunque la pintura ha sido uno de sus fuertes, él no se ha dedicado únicamente a esta manifestación del arte. A lo largo del tiempo ha incursionado en otras formas artísticas, como por ejemplo el dibujo a nivel profesional.

“Yo soy como dice el dicho “todero”, fuera de ser pintor artístico soy
dibujante de publicidad. Durante 5 años fui dibujante para un periódico jornada que se editaba en Sogamoso, hasta hace 10 años fui para un gran amigo, un periodista, yo fui dibujante de caricaturas, y de logotipos, escudos, emblemas y también un poco de caligrafía”.

Si se recorre el parque San Pio entre semana, en horas de la tarde hay posibilidades de encontrarse a don Fabio, por lo general, este veterano del arte suele situarse en cercanías de la escultura de la gorda de Botero a exhibir sus pinturas y gracias a su humilde personalidad y carácter nunca ha tenido problemas con nadie.

“Los días que he exhibido mis cuadros aquí en el parque San Pio pues no he tenido ningún problema con nadie, porque yo soy una persona amable”.

A su vez, esto también se debe a que Bucaramanga, más concretamente el parque San pio, es un lugar, por así decirlo, tolerante al arte y la cultura.

“Y con el espacio público no, porque muchos valoran y consideran
y tienen presente que el arte debe tener prelación, tiene prelación y es la carta de presentación para los turistas en una ciudad”.

La ascendencia campesina y cultural de don Fabio se ven reflejadas en sus obras. Tanto así que las escenas cotidianas del campo y la naturaleza son sus favoritas a la hora de pintar.

“Pues a mí me gusta más que todo pintar escenas costumbristas, por ejemplo, el último cuadro que terminé hace 2 meses, que lo tengo exhibiendo, es el arado con bueyes, cuando nuestros papás o nuestros abuelos araban con bueyes es una escena costumbrista, una escena muy común y muy hermosa de nuestros campos, ver esos bueyes y ver el gañán eso es muy bonito. Y también pinté “florecieron los guayacanes”, como subo a gualilo alto a hacer deporte, entonces en junio los ví florecidos, me inspiré y pinté el cuadro”.

Don Fabio, además de ser un amante del arte y la pintura, esconde bajo sus manos manchadas de pintura y su ropa cotidiana una pasión, pues el es un fiel deportista de tiempo medio.

“Salir a hacer deporte, el ciclismo, que soy muy amante de la bici. Y a
propósito pues en el argot ciclístico me llaman “Nairoman piernas de oro” me bautizaron en el picacho sin padrinos en el 2018 cuando la vuelta a Colombia, que subí cuando tenía 79 años y también subí en el año anterior, ósea en el 2016 la vuelta oro y paz. Entonces ese ha sido mi deporte favorito”.

Gracias a su pasión por el ejercicio, este pintor goza de un buen estado de salud a su larga edad, ya que la actividad física es una pieza clave dentro de su rutina.

“Mi rutina diaria es pintar y salir a hacer mi deporte en las horas de la mañana, mis caminatas, yo camino bastante, dos, tres horas y gracias a dios pues no me canso”.

Un buen estilo de vida saludable y libre de malos hábitos es otro de los secretos de don Fabio para mantenerse en un buen estado.

“Tengo un muy buen físico porque nunca tomé licor, y hace más de
40 años deje el hábito del cigarrillo entonces a la juventud les recomiendo que cuiden su salud, sin fumar, sin tomar y sin trasnochar”.

Hay algo que se debe tener muy en cuenta, y es que el arte conforma una pieza fundamental de la sociedad. Según un artículo publicado por el diario español, el periódico, y también por el diario mexicano, Milenio. El arte más allá de ser un patrimonio cultural, es el reflejo de las civilizaciones, es un mediador entre culturas, y es un motor para la comunicación y la reflexión.

“El hecho de exhibir las pinturas acá en el parque, es con la finalidad de que el pueblo del común admire el arte. Porque muchas veces el arte está
por ahí en galerías y es para unos pocos”.

Don Fabio tiene muy en claro la importancia del arte, él sabe que este, más allá de estar ahí simplemente para ser observado y admirado, cumple con una función comunicativa con la sociedad, sin importar género, raza, nacionalidad y cultura, el arte siempre busca enviar un mensaje.

“Hace unos días arrimó un campesino y admiró mis obras, dijo que él le
gustaba la pintura, que el pintaba, una cosa admirable, un campesino de ruana y sombrero y que él tenía unos cuadros en la casa. Entonces esa es la finalidad, transmitir un mensaje a la gente del común, a la gente de la calle, porque el arte hay que descentralizarlo de las galerías, hay que sacarlo a las calles”.

Este pintor aparte de conocer muy bien el potencial que tiene la pintura como una herramienta comunicativa, aprovecha para a través de ella y sus obras enviar un mensaje sobre la importancia del campesino y su labor. Pues él lleva el campo en su sangre desde que nació.

“Debemos tener consideración por los campesinos y ayudarles en lo
máximo y en lo que más se pueda. El campesino es muy acogedor, muy amable, y es una persona que merece mucha consideración, porque a veces están marginados de la salud, el internet y de muchas comodidades. Entonces para mí, el campesino es lo más hermoso que puede haber en los campos”.

Además de esto, Fabio encuentra en la pintura algo más que un simple trabajo o un hobby, hay un aspecto dentro de esta que es muy relevante para él.

“La pintura, no fuera de ser un hobby, es una terapia para el estrés, es la mejor forma de curar la depresión y el estrés. Valga la repetición y la repetidera”.

Así pues, Don Fabio Jesús Peláez, un artista de 81 años que sigue dando pinceladas a su edad, es la viva imagen de que el arte y la pintura van más allá de la simple estética, tal como lo explican diversos estudios, uno de estos realizado por la Revista Argentina de Psicología, RAP, titulado ARTE Y TRANSFORMACIÓN SOCIAL, en el que se dice que este trasciende fronteras, ya sea de estratos, culturas, razas, edades y géneros.