En ‘bici’ y con su perrito: la historia de Elio y su recorrido por Latinoamérica

Por: María José Martínez, estudiante de Periodismo.

Encaminarse en un viaje sin fecha de retorno es un reto para el que se debe procurar valor y confianza, disfrutar de la propia compañía y saborear de cada espacio que se conoce, haciéndose uno con las raíces de la tierra que nos acoge.

Esta es la historia de Elio, un viajero argentino que empezó su recorrido hace más de diez años y que al día de hoy disfruta de la oportunidad de ver desde muchos ángulos a la resplandeciente Colombia. “Soy viajero hace unos diez años más o menos y ahora estoy recorriendo este bello país que es Colombia y me está encantando”.

Por un impulso personal, una forma de escape o el ansia curiosa de conocer más allá, Elio decidió emprender su viaje con una maleta en la mano y el corazón eufórico de aventura, una vida que si bien no es completamente nómada, está
fluctuando constantemente de lugar a lugar. El alma no convencional de quien se apasiona por el folklore desconocido, y que alzando sus manos puede conocer las diferentes brisas. “Me largué en una vida de viajes constantes te diría, si bien parando en lugares, pero con proyectos largos en algunos lugares, pero siempre tratando de seguir viajando y conociendo”.

Hoy, el viajero protagonista de esta historia se siente agradecido con lo que le ha ofrecido nuestro país, habla de la amabilidad de la gente y de la sensación colorida de sus calles a pesar de tan difíciles tiempos. “Y en esa actividad tan linda que es viajar en este momento, me toco descubrir este hermoso país que es Colombia, un país muy colorido, con gente muy hermosa que me ha tratado muy bien, que me ha cuidado en estos tiempos tan difíciles por el tema de la pandemia, que me ha dado todo lo que necesito para estar bien, con salud y con una buena vida, así que estoy bien contento de estar aquí en Colombia”.

Sus planes son largos y maquina su recorrido por tierra. El paisaje colombiano pese a que es bello desde las nubes puede apreciarse mejor disfrutando de sus climas y vegetación de cerca. “Llegue aquí por tierra, llegue por la región de Putumayo, luego subí por el Huila, ahora estoy aquí luego de pasar por Barranquilla, es un viaje bien largo el que
estoy haciendo, ya con un plan de seguir bajando para el sur, pasar por una región cerca de Neiva y volver a salir de Colombia”.

Elio, como muchos otros, había escuchado por boca de viajeros y turistas lo maravilloso que es el país de las mariposas amarillas. Lleno de expectativas, emprendió una travesía en la que se encontraría con un catálogo de voces y
sonrisas que lo recibirían. “Descubrí Colombia bien lindo, como sale en el cuento, le reitero, la imagen que yo
tenía de Colombia, digamos que no podía tener una imagen, pero digamos que yo me podía imaginar que iba a ser bien lindo estar por acá porque hay muchos viajeros también de mi estilo colombianos, que he conocido y otros viajeros también argentinos y de varios países que han visitado y que la han pasado también como yo la estoy pasando”.

La diversidad cultural y el amor por lo propio, han sido de las cosas que más han cautivado al viajero argentino, es que cómo no si esta favorece el desarrollo del país, gracias a la amalgama de recursos étnicos, tradiciones sociales, flora,
fauna, regiones y paisajes. Un entorno plural que alimenta el espíritu folclórico de quien se atreve a conocer. Sin embargo, Elio nota y se preocupa por la situación que muchos colombianos tienen que sufrir día a día, la violencia, la
inseguridad, la pobreza y el miedo. No será en vano toda la narrativa y el discurso que gira alrededor de ella, pues cualquiera que se enamore de Colombia obligatoriamente también notará sus fallas y se dará cuenta de lo triste de vivir en constante supervivencia en el país, donde los muertos votan y los vivos los matan. “Quisiera hacer un breve paréntesis en la situación especial que es también en este país con los temas de violencia ¿no?, que bueno quizá ustedes saben más que yo pero bueno, es algo que en algunos lugares se percibe y lamentablemente se siente y puedo decir que en algunos lugares la gente vive en una situación como de no mucha comodidad por este tema ¿verdad? Y eso es una pena la verdad porque opaca un poco lo lindo de este país. Lo bueno es que la gente
siempre va para el lado de la paz y siempre se puede reconstruir lo que no está tan bien, así que yo veo que la gente de Colombia tiene una salida por ese lado”.

La comparación es una herramienta útil para observar de una mejor manera los elementos y características de una forma crítica y profunda. El aventurero argentino al pensar en su país contrastado con Colombia no tendrá poco que
decir, manifiesta sus múltiples parecidos que estarán enmarcados principalmente en las cotidianidades. “Creo que Colombia es un país bastante similar a Argentina en su formato en que la gente vive diariamente. sí, yo creo que sí porque es un país que tiene mucha gente que trabaja independiente, la gente que se podría decir intrépida, y sabe
resolver las cuestiones de sus cotidianidades, ya le digo bastante ameno hablar con un colombiano, con una colombiana, hablar, debatir y tener este colorido cultural. Yo creo que sí es parecido, también es un país extenso, argentina es un país extenso que tiene muchos climas ¿verdad? Tiene la cordillera también tiene playa, entonces sí, bastante similar Colombia con Argentina. En la cuestión climática creo que difiere bastante porque aquí hace más calor, aunque sé que hay pisos térmicos que enfrían bastante por las 3 cordilleras que hay aquí ¿verdad?”.

Elio nos narró cómo a través de su arte llamado comúnmente callejero, logra vivir de una buena manera y solventar todos sus gastos. Entre cuerdas, malabares y artesanías logra desenvolverse en distintos lugares dependiendo de la inspiración del día. En compañía de su perro y su bicicleta se plantea pequeños trayectos que lo conducirán a culminar su viaje. “Mis planes de momento son ya de a poco, abandonar este hermoso país, pero ya le digo de a poco, porque como estoy viajando en bicicleta y con un perrito, los tiempos son más largos que unos pocos días de un bus o un avión. Yo espero para dentro de quizá de un mes y medio estar saliendo de Colombia por el lado de Putumayo nuevamente para Ecuador”.

Elio también nos comparte algunas de sus opiniones sobre su sociedad, en el caso de la educación. Por ejemplo, pese a que enfatiza que es muy buena dentro del sector público son entes que deben estar en constante renovación e inversión, pues será ahí donde se forme el futuro. “Yo creo que la educación en Argentina es bastante buena, por el hecho de que es publica y es gratuita ¿verdad? Y que tiene un buen nivel de educación universitario en la educación pública incluso más que en la privada ¿verdad? Eso es lo que yo creo. Por otro lado, creo que se podría mejorar siempre, siempre es importante la educación y creo que el presupuesto y las cosas materiales que deberían llegar a las escuelas como insumos y así, siempre están faltando, siempre están faltando estructuras. Por otro lado, creo que los docentes, en mi experiencia personal, son buenos docentes con vocación que me han sabido despertar el interés por el descubrimiento y por esta nación ¿verdad?”.

Por otro lado, al referirse al sistema de salud argentino, también se refiere de una muy buena manera. Habla de los servicios gratuitos y de la calidad humana que existe en los centros. Sin embargo, no escatimará en expresar también los bajos de este sistema. “Considero el sistema de salud de la Argentina bastante bueno, por el hecho de que es público y gratuito y que todo el mundo puede tener acceso. A su vez creo que la educación está faltando como presupuesto para eso, siempre es bueno que haya presupuesto para la educación y para la salud ¿verdad? Creo que los profesionales en la salud es gente con mucha vocación que deja todo para que la gente pueda tener una sanidad buena. Por otro lado, creo que la salud a nivel mundial, que eso es como lo que más conozco, en Colombia, en Latinoamérica, está bastante deteriorada por el sistema de alimentación, por el asilamiento muchas veces en las ciudades, entonces por ese lado hay mucha diabetes en Argentina, o hay cáncer por ejemplo que también se da en Argentina por monocultivos. Todo eso deteriora la salud de la gente y todos convivimos con esas cuestiones en mayor o menor medida. Cuestiones como el agua no potable que la gente consume, pero bueno, así mismo se puede vivir con salud y en Argentina se puede vivir con salud, hay bastante conciencia en la alimentación, salvando estas cuestiones que llevan a la diabetes y a otras enfermedades”.

¿Quién no podría enamorarse de la cultura colombiana si es un tesoro por descubrir? Todo lo que es hecho en Colombia tiene un valor muy preciado. Un valor que crece por las manos de quienes lo hacen realidad.  “De Colombia lo que más me ha gustado ha sido la diversidad cultural. He tenido el agrado de conocer varios lugares y varios climas donde varía mucho la forma de ser de la gente, su forma de hablar, sus comidas, hasta sus músicas. Me ha gustado que tiene muchas músicas, muchos tipos de musicales, muchos tipos de géneros musicales, ya sean folclóricos o más modernos, y me ha gustado también la tradición oral que tienen aquí de contar cuentos. Creo que básicamente la
cultura de aquí me ha gustado bastante, la cultura también, el arte callejero, ya sean pintadas, tienen mucha tradición de artistas de circo aquí y eso me ha motivado bastante para poder desarrollarme en el arte aquí también”.

Compartir la mesa es algo que naturalmente disfrutamos, no solo por la comida típica colombiana que preparamos y servimos, sino también porque es la oportunidad de relacionarnos con nuestros familiares, amigos o incluso, con recién conocidos. La diversidad de platos típicos es una riqueza cultural que nos emociona. “La comida de más me ha gustado comer aquí en Colombia, son todas las comidas que he probado con pescado, que he tenido la suerte de estar con pescadores, por la costa ya sea en el atlántico como en el pacifico y es lindo y sabroso y muy saludable comer pescado, la verdad. Y eso ha sido como algo que he comido bastante aquí y que me ha gustado y que no me voy a olvidar fácilmente”.
 
A pesar de su largo recorrido por Latinoamérica, Elio reconoce que no puede elegir un país favorito, pues todos han tocado una parte de él que será inolvidable y que marcaron en su recorrido grandes alegrías y aventuras. “En argentina hay un género musical que es folclórico y que es popular que se llama chacarea y una canción que tiene una frase que dice que el gusto está en la variedad y es lo que siento yo al haber recorrido tantos países de Latinoamérica que no puedo imaginarte decir que cuál ha sido el más lindo la verdad porque cada uno lo he disfrutado con mucho placer, con experiencias de cada uno, sus diferentes comidas, sus diferentes tipos de gente, la forma de vivir , los paisajes,
creo que me hace imposible definir un país mejor, entre todo eso. Sí puedo decirte que Brasil es un país gigante, que tiene mucha variedad por eso mismo y me he dedicado bastante tiempo a recorrerlo y a disfrutarlo y que también me gusta mucho. Perú por su diversidad cultural y sus colores y su sabor, Colombia por su gente me ha encantado, la verdad a su vez como Uruguay, así como Latinoamérica entero, ahora seria injusto no nombrar el resto de los países que he recorrido pero he hecho solo una reseña al azar”.

El viaje del argentino no se detiene ni se detendrá pronto. Elio seguirá viajando con su bici y su perrito, hasta que ya no quede un lugar donde poner su huella.