Migrar: un reto en busca de oportunidades y calidad de vida

Por: Valentina Hurtado, estudiante de Periodismo.

Dejar a la familia, amigos y hogar para migrar a un país donde pueden brindarles mejores oportunidades es todo un reto que enfrentan miles de venezolanos a la hora de salir de su país. Sin embargo, Johan Daniel Jiménez Sánchez migró a Colombia con la esperanza de tener un mejor futuro. “Nací en Maracaibo estado Zulia en una ciudad que queda en Venezuela”.

Johan, hijo de padres Bumangueses, que decidieron formar su hogar en Venezuela, actualmente tiene 31 años y dice que desde pequeño su vida no ha sido nada fácil. La muerte de su madre a los 8 años de edad le cambió la vida por
completo a él y a sus hermanos. “Fue difícil crecer sin una madre. Sin embargo, mi papá se comportó súper bien
sacándonos adelante haciendo todo lo que está su alcance para sacarnos adelante a nosotros, ya que somos tres hermanos de matrimonio”.

Con la muerte de su madre, su hermana mayor decidió migrar a Bucaramanga para poder garantizarles una estabilidad económica a su padre y a sus hermanos desde otro país. “Cuando mi mamá falleció mi hermana vino a vivir a Colombia entonces más difícil todavía esa niñez, pero a medida que fue creciendo fui conociendo ya diferentes
etapas de la vida”.

En sus vacaciones Johan Daniel visitaba a su familia que vivía en Colombia, por lo que desde pequeño se familiarizó con el país. “Siempre en vacaciones visitaba acá a mi familia, desde hace muchos años incluso cuando tenía ocho años, venía antes de los ocho años seis, siete años visitaba a la ciudad de Bucaramanga, San Gil también porque tenemos familia allá”.

Sus estudios de colegio los hizo en Venezuela y decidió estudiar una carrera universitaria que pausó en tercer semestre. “Fui juicioso en el estudio, hasta la etapa de la universidad que no logré terminar una de las carreras comunicación social, por cosas personales”.

Aunque no termino su carrera universitaria, se desempeñó como locutor en Venezuela y realizó diferentes trabajos antes de migrar a Colombia, pero siempre tuvo presente la pasión por el mundo canino y fitness. “He tenido la oportunidad de trabajar aprender y hacer de todo un poco, uno de mis trabajos que fueron como los más estables fue en la parte aeroportuaria como agente de tráfico aéreo, que duré casi cinco años trabajando en el aeropuerto, eso
fue prácticamente el último trabajo en una empresa como tal antes de venirme a migrar. Sin embargo, por cuestiones de apego hacia los animales, específicamente de los perros, fue cuando me quise interesar en aprender técnicas de obediencia con los canino. Entonces hice cursos de defensa deportiva que es entrenamientos perros de guardia y protección. Entonces aprendí eso, conocí un amigo que era entrenador y me di cuenta que podía desempeñar ese
trabajo como profesión, duré como casi dos años trabajando en eso”.

Gracias a un profesor que conoció en su labor de adiestramiento canino, se interesó por el entrenamiento con pesas y competencias fitness. “Desde muy niño siempre me ha gustado la actividad física y deporte y todo eso. Incluso antes del colegio cuando era la parte de estudiar educación física me encantaba por el deporte. Siempre hacia ejercicio. Desde los 14 años aproximadamente comencé a hacer ejercicio, pero algo muy normal y básico, siguiendo como los pasos de mis amistades que eran un poco mayor que yo. En el 2013 después de venir haciendo ejercicio como una persona común y corriente que va al gimnasio cuatro meses, deja entrenar tres, luego vuelve a retomar, eso es lo que normalmente la gente hace, cuando yo llevaba ese ritmo de vida así, fui adquiriendo un poquito de físico”.

Después de un tiempo de preparación, Johan decidido aceptar un nuevo reto del cual sería campeón. “Y en el 2013 me preparé como para una competencia que hubo allá mismo en la ciudad de Maracaibo en Venezuela y por cierto la gané, gracias a Dios, y eso me dio como una, fue como el plus, para decir puedo desempeñarme en esto también,
bien sea como modelo, como entrenador o algo así y luego me fui preparando en seminarios y cursos referente al Fitness”.

Fue hasta los 26 años que Johan Daniel por ofertas laborales toma la decisión de irse de Venezuela hacia Colombia.
“Pero cuando ya decidí como tal a migrar y quedarme acá radicado en Colombia, fue en el 2016. En el 2011 lo intenté una vez, llegué acá como de vacaciones, intenté quedarme pero no me adapté muy bien porque pues había muchas cosas de las que no me adaptaba, pero cuando me radiqué como tal 2016”.

A veces hay que elegir entre salir adelante y buscar un mejor futuro o no despegarse de los seres que se aman, pero Johan Jiménez con su espíritu perseverante prefirió ir tras sus sueños. “Fue difícil separarme de mi familia. Sin embargo, entendí que tenía que buscar la forma de salir adelante de alguna manera, ya que realmente vivir en una dictadura no se lo deseo a nadie porque es muy duro, muy difícil que te limiten hacer muchas cosas, que te limiten a hacer mercado es muy duro. Por esa parte me dio muy duro en cuanto a separarme de la familia, nadie quiere distanciarse de la familia, pero el querer salir adelante me dio la motivación para también ayudar a mi familia.
Mi familia mi papá quedó allá, mi hermano también. Sin embargo, ellos en varias oportunidades han venido a visitarnos a nosotros o sea que todos tenemos acá familia.”

El campeón fitness Johan Daniel antes de radicarse en Bucaramanga estuvo en dos ciudades por su anterior trabajo con los caninos. “Incluso cuando me decidí en el 2016 venir a migrar a la ciudad de Bucaramanga, fue porque me contactaron desde Bogotá y desde Barranca para trabajar para entrenar perros, entonces esa fue como la señal que yo sentí que vino de Dios y me decidí migrar, porque me contrataron para entrenamiento canino, preparar perros para competencia y eso”.

La primera parada para laborar en su primer trabajo fue en la capital de Colombia, Bogotá. Fue contratado para adiestrar a un perro que lo necesitaba, de carácter urgente, y para otros perros de Bogotá también de una exhibición canina. “Ese fue un contrato como que ya estaba como desde antes de llegar a Bucaramanga, fue corto. Fue un contrato que requería de más tiempo, pero yo obviamente traté de sacarlo rápido, duré una semana exactamente en Bogotá”.

La segunda ciudad que visitó para laborar fue Barrancabermeja, Santander. “En barranca fue como también entre seis y siete días y fue un contrato como te digo ya estaba planificado antes de llegar acá. Porque normalmente pues mis papás ambos son de acá de Bucaramanga, nacieron en Bucaramanga y por eso decidimos elegir esta ciudad, ya que ya la conocí hace mucho tiempo, mi hermana vivía acá, mis tías, mis tíos, primas, mucha familia. Siempre he tenido acá mucha familia que me brindó mucho el apoyo desde un inicio como mi hermana, fue quien me recibió acá y comencé a vivir con ella. Después de cierto tiempo me fui a vivir en mi casa materna junto con mi nona”.

Johan Daniel se encontraba en la ciudad con el apoyo de su familia. Sin embargo, tenía que conseguir un empleo para poder llevar el sustento a su casa y costear sus gastos. “El primer trabajo como tal que tuve fue como paseador, pues había escuchado de eso y yo dije bueno yo necesito es como que despegar, salir a la calle, experimentar, conocer, yo estaba en cero. Llegar acá o llegar a otro país a migrar, iniciando desde cero dejando todo, comenzando desde cero es muy duro, muy difícil y recuerdo que realmente no lo quería hacer el tema de pasear a los perros, en realidad fue uno solo, fue uno solo, no fue algo que paseaba como con cinco, seis, siete, ocho perros, no. Fue uno solo y no lo quería hacer por muchas razones en cuanto a responsabilidad, en cuanto a que me daba miedo que de pronto ocurriera algo que no me esperaba o algo que no fuese de mi agrado, agrediera a alguien en la calle etc. O a otro perro”.

El canino tenía diferentes problemas, pero Johan Jiménez decidió ayudar al animal. “No lo quise hacer por varias razones. Sin embargo, lo hice porque el perro realmente requería ayuda psicológica, ya eso es etológica canina. El perro necesitaba ayuda y pues quise brindársela. El perro tenía problemas de conducta y bueno, lo importante es que pude rehabilitar al perro, cambiarle la vida a su familia, a su familia humana, pero lo hice solo con ese perrito. Yo creo que, como anécdota, aunque fue algo muy normal y sencillo lo contaría como el primer trabajito así sencillo que puede tener.”

Ese fue el último trabajo con animales, aunque de vez en cuando lo retoma, pero el actual entrenador fitness siguió en la búsqueda por nuevos empleos. “Entre esos luego fue en una tienda de ropa en una empresa de acá muy conocida
y pues solamente una temporada de diciembre”.

Después de trabajar en una época decembrina, Johan decidió trabajar en lo suyo, en el mundo fitness. “Y luego con la parte del gimnasio como entrenador de planta, inicié primero en un gimnasio, dure un año y algo aproximadamente. Luego se me presentó una oportunidad nueva en otro gimnasio que ya desde hace tiempo quería trabajar ahí. Dure dos años pasaditos”.

Hoy en día Johan Jiménez en su tiempo en Colombia ha ganado dos competencias de fisicoculturismo, una de campeón absoluto novatos y la otra de campeón absoluto avanzados 2019. Actualmente trabaja en el gimnasio Fit Plus como entrenador personalizado, ubicado en el centro comercial plaza satélite, tiene el patrocinio de Evolución RX, marca de suplementos deportivos, y se prepara para la próxima competencia a mitad de año.

Se califica como multifacético, le gusta la locución, también se desempeña como barbero, es amante de los caninos y lo comparte a través de sus redes sociales, bailarín y promotor del estilo de vida saludable. “Lo que más disfruto hacer, me gusta mucho lo que es la parte del mundo Fitness, me gusta demasiado, porque me gusta transformarles la vida a las personas. Hoy en día muchas personas se preocupan por el tema de salud, ya que es muy importante el tema de larga vida, hay muchas personas que se enferman a temprana edad o fallecen a temprana edad y creo que pues obviamente el ejercicio, la alimentación saludable ayuda a que las personas tengan una larga vida. El tema de cambiar en la vida a las personas de manera me gusta mucho. El tema de los perritos a veces, aún me siguen llamando ciertas personas, porque hay muchos videos que llegué a publicar en redes sociales y aparece mi número. Eso me encanta muchísimo porque siempre lo he dicho son ángeles de cuatro patas, entonces pues es algo que me encanta, los perros me fascinan. Creo que son las dos cosas que más me gustan hacer, que más disfruto hacer desempeñando.”

Su hogar lo comparte con su novia Silvia Juliana, una ingeniera industrial, bailarina de salsa y atleta fitness. A pesar de no estar en su tierra natal, el campeón fisiculturista encontró en Bucaramanga una ciudad llena de oportunidades. “Me encanta muchísimo, la verdad hay muchas personas que no critican, pero pues hablan sobre el tema de los santandereanos que son de carácter, fuerte que tiene una manera de ser bastante complicada, por así llamarlo, pero a mí me gusta. Lo tengo en mi sangre, mis padres nacieron acá y me gusta muchísimo, la verdad me gusta muchísimo. Bucaramanga es muy bonita me he sentido súper bien, es la ciudad que me recibió y que me ha dado un poco de lo que tengo”.

Para los migrantes adaptarse a una nueva cultura puede ser difícil. Sin embargo, Colombia y Venezuela por su historia tienen similitud en su gastronomía, expresiones lingüísticas y demás elementos que los identifican. “Pues obviamente la parte de la alimentación en cada país tiene sus cositas distintas, pero realmente es muy parecido a la parte de Colombia y Venezuela en cuanto a la parte de la comida tiene cierta similitud algunas cosas llevan otro nombre, como frutas, pero no. Realmente yo creo que viene siendo como cuestión de cultura nada más, cierta cultura que es muy diferente, en algunas ciudades en cuanto a la música. La música llanera que no se escucha tanto como allá, gaita
que es un género que es muy cultural de mi ciudad Maracaibo. La gaita, acá no saben que la gaita, se escucha específicamente en el mes de diciembre, es el más fuerte para el género, pero en cuanto a la comida no es mucha la diferencia como tal, ciertos platos que obviamente no lo hay acá como también los que hay acá, que no lo hay allá, como la bandeja paisa”.

Johan Daniel Jiménez Sánchez en sus redes sociales cuenta con 30 mil seguidores a los que diariamente motiva a llevar un estilo de vida saludable, donde los invita a hacer ejercicio y formar parte de su Team JJ, como llama al equipo conformado por sus más de 50 alumnos, algunos de manera presencial y otros online. Diariamente les recuerda que una hamburguesa no los va a engordar o una ensalada no los va a hacer cumplir sus objetivos, porque la disciplina y el
trabajo constante son los encargados para ver los resultados. Todos los años para navidad se reencuentra con su familia de Venezuela y aunque ellos no quieren irse del país, Johan seguirá en Bucaramanga para ir tras sus sueños