Informe especial – La movilidad en la autopista de Bucaramanga

Realizado por: Alejandra Gámez y Sofía Hernández, estudiantes de Periodismo.

Los habitantes de Bucaramanga y su Área Metropolitana piensan que la solución para la congestión en la autopista que conecta a Piedecuesta con la capital santandereana y viceversa es la construcción de nuevos carriles en la vía. 

Sin embargo, el problema va más allá de solo el diseño e incluye factores como: el transporte público, el uso de vehículo particular, los vehículos de carga pesada y la integración de las autoridades de tránsito.

Una autopista es una carretera construida para el tránsito de vehículos solamente. Esta vía permite a los vehículos circular a mayor velocidad, con mayor seguridad y comodidad al momento de transportarse entre ciudades o locaciones.

Las características de una autopista son: 

  • Que tenga 2 calzadas para circular en ambos sentidos, deben estar separadas entre sí y con mínimo 2 carriles cada calzada.
  • En el lateral de la vía debe estar una franja longitudinal llamada arcén destinada para el paso del peatón o posibles animales que se mueven por ahí.
  • Para mantener una velocidad constante debe tener curvas poco pronunciadas.
  • No debe tener cruces a nivel. Estos son pasos a la misma altura de la calzada por donde circulan los trenes.
  • La autopista debe contar con carriles de aceleración y deceleración ubicados en el lado derecho en sentido del flujo vehicular, para el ingreso y salida de los automotores.
  • Las entradas y salidas mencionadas anteriormente también sirven para el acceso a inmuebles que queden por la autopista.

El primer problema que causa la congestión en la autopista es el uso excesivo del carro. Según los resultados expuestos en el informe de Calidad de Vida 2022, Bucaramanga Metropolitana cómo vamos, durante 2021 en Piedecuesta circularon 19.601 carros, en Floridablanca 176.171 y en la capital santandereana 224.317, es decir, en promedio 140.000 autos transitaron por la autopista.

José Pablo Camargo, ingeniero civil con maestría en ingeniería de transporte, comenta que es común para el conductor exigir una nueva vía o un nuevo carril como solución al problema de la congestión:

“El problema y la causa del trancón es nuestra dependencia del vehículo automotor. Ese es el problema. Como dependemos de ellos, pensamos que ninguna vía va a ser suficiente; entonces el hecho de nosotros pensar que necesitamos una mejor vía, que el diseño está mal, nos hace de alguna manera suponer que la única opción es arreglar la vía, es hacer nuevas vías, es ampliar la vía cuando el verdadero problema es que dependemos del uso del carro”.

Sin embargo, también hay fallas en el diseño geométrico de la autopista.

El diseño geométrico de una carretera o vía es la técnica de ingeniería civil que consiste en estructurar el trazado de una carretera o calle en el terreno. 

Para que una carretera pueda hacerse se deben considerar diversos factores como: el estado de la tierra, las características físicas y químicas del terreno, el potencial daño al medio ambiente y las consecuencias sociales que puede generar la construcción.

En el caso de la autopista que conecta Bucaramanga con Piedecuesta, el diseño presenta fallas en su elaboración como en el punto de Papi Quiero Piña que se reduce de tres carriles a un carril. Esta distribución es llamada cuello de botella, generando que en estos puntos donde los carriles se reducen solo se pierda tiempo debido al aumento en la congestión.

Luis Francisco Niño, conductor de vehículo particular que frecuenta la autopista, expresa que debido a la congestión en la vía puede demorar 60 minutos y la causa principal de este problema es la falta de vías:

“Normalmente se demora uno si no hay trancón, si la vía está descongestionada, 30-35 minutos. Pero cuando hay trancón que es por lo general todos los días, no estamos gastando aproximadamente una hora. Es más congestionado de sur a norte ya de norte a sur es un poco más descongestionada la vía. Pienso que uno de los grandes problemas de generación de los trancones es que hay mucho carro y motos. Y no hay vías, la vía quedó pequeña”.

¿Si ayudaría agregar un nuevo carril a la autopista? 

Hacer esto solo causa que se gane tiempo, es decir, la nueva vía servirá para reducir la congestión y el tiempo que el vehículo toma para desplazarse por la autopista, pero esta situación es momentánea. 

Por un lado, los trancones que se formarían durante el proceso de construcción del carril aumentarían, y por otro lado añadir otro carril genera algo conocido como demanda inducida, es decir, si les ofrecen más carriles a los habitantes, más carros se usarán y esto solo lleva a que la congestión aumente.

José Pablo Camargo, ingeniero civil especializado en transporte, está de acuerdo en que hacer más carriles solo funciona como solución temporal al problema de la congestión:

“¿Cuánto tiempo ganamos? ¿Un mes? ¿Un año? ¿cinco años? No lo sabemos. ¿Pero hay una cuestión de cuándo nos va a hacer más? ¿cuándo nos va a tocar hacer otro carril? Nos va a tocar hacer un carril en un año, en 5 años, en 10 años, a este paso en 50 años ¿cuántos carriles tendrá la autopista? Entonces ¿qué estamos diseñando una ciudad para la gente o para el carro?”.

¿Entonces cómo nos deshacemos del carro? Fomentando el uso del transporte público.

Para 2021, 32.201.197 personas usaban el transporte público en Bucaramanga y su Área Metropolitana. Estas cifras incluyen el Transporte Público Colectivo y el Sistema Integrado de Transporte Masivo Metrolínea. Esta cifra representa una disminución de 36.935.627 usuarios a comparación de 2019 pues en este año, 69 millones de habitantes de la ciudad y su área metropolitana usaban el transporte público. 

Después de la pandemia por covid-19 en 2020 el Sistema Integrado de Transporte Masivo, o por sus siglas SITM, decayó en el número de usuarios. Para 2021, post pandemia, presentó un promedio diario de 30.471 pasajeros en comparación con el 2019, pre pandemia, que contaba con un promedio diario de 88.024 pasajeros. Esto representa una pérdida de más de la mitad de los usuarios en un periodo de 3 años.

Estos datos fueron tomados del informe Bucaramanga Metropolitana Cómo Vamos publicado en septiembre de 2022.

Camargo promueve el uso del transporte público para mejorar la congestión, sin embargo, afirma que la mala calidad del sistema no invita a usarlo:

“No usamos el transporte público porque es malo y es malo porque no lo usamos. Un sistema que no se monta nadie, el gobierno no le va a meter plata, así de sencillo. El Gobierno se debe comprometer a mejorar las condiciones del sistema del transporte público para que sea atractivo”.

¿Qué es lo que falla en el Sistema de Transporte Masivo Metrolínea para que la gente no lo use?

Primero, un poco de contexto. El Sistema Integrado de Transporte Masivo, conocido coloquialmente como Metrolínea, entró en funcionamiento en febrero de 2010. Según la página oficial de www.metrolinea.com, el sistema se creó para mejorar la movilidad vehicular de la ciudad y su área metropolitana. 

Este consiste en autobuses con paradas fijas esto se basó en el concepto de “tránsito rápido”. Este término se refiere a buses que transitan por un carril exclusivo con el fin de obtener un sistema de transporte público eficiente para los usuarios.

La idea es que se use una tarjeta inteligente para poder acceder al servicio. Estas se compran en las estaciones o puntos autorizados y ahí mismo se pueden recargar.

La construcción de este Sistema de Transporte Masivo fue financiada por las Alcaldías del Área Metropolitana de Bucaramanga, la Gobernación de Santander y el Gobierno Nacional.

Y las empresas encargadas fueron Metro5Plus, Movilizamos S.A y Transporte Inteligente S.A. Las dos primeras empresas surgen de la unión de compañías que manejaban el servicio de bus urbano en Bucaramanga. Y la última es la encargada de recaudar el dinero de cada trayecto y ejercer control sobre la entrada y salida de usuarios en cada una de las estaciones.

El proyecto se visualizó con 14,5 kilómetros de corredores exclusivos de uso único por parte de Metrolínea y 22,5 kilómetros de corredores mixtos.

Los corredores exclusivos son carriles designados para la circulación permanente y exclusiva de los buses del sistema de Transporte Masivo. Y los Corredores Mixtos son carriles donde también pueden circular automóviles, camiones, motocicletas y taxis.

Esta información es tomada del documento 3298 del Consejo Nacional de Política Económica y Social, CONPES, llamado “Sistema Integrado del Servicio Público Urbano de Transporte Masivo de Pasajeros del Área Metropolitana de Bucaramanga” del 26 de julio de 2004.

Inicialmente se designaron 92 mil millones de pesos para comprar los buses de la primera flota que operó en Bucaramanga, Floridablanca, Cañaveral y Provenza.

Para abril de 2010, 57 días después de iniciado el servicio, Metrolínea registraba un déficit de $540 millones pues tenían destinado transportar 135 mil pasajeros por día y solo lograron obtener 58 mil usuarios.

En septiembre de este mismo año Metrolínea ya estaba declarando que estaba al borde de tener problemas financieros y cerró el año con un déficit cercano a los $2 mil 800 millones.

Desde 2014 el Sistema de Transporte Masivo venía amenazando con suspender el servicio. Durante ese año Metro5Plus y Movilizamos anunciaron que si la situación económica no mejoraba pararían su flota finalizando el año.

Para 2016 Metrolínea informó que debía casi $20 mil millones más demandas que enfrentaba en esa época por $345 mil millones.

En septiembre de 2019 la empresa Movilizamos hizo público que Metrolínea le debe $12.087’870.000 y las pérdidas que obtuvieron hasta julio de ese mismo año llegan hasta los $40.405’542.033.

A pesar de los problemas económicos Metrolínea se ha mantenido desde 2010 hasta 2022. El sistema ha quitado y modificado rutas, los conductores han hecho paros porque no les pagan las quincenas en el tiempo correspondiente y los usuarios constantemente se quejan del servicio ofrecido por el Sistema Integrado de Transporte Masivo.

El viernes 28 de octubre de 2022 el senador Gustavo Adolfo Moreno convocó una audiencia pública de movilidad en donde estuvo presente el ministro de Transporte Guillermo Francisco Reyes González, la comunidad y autoridades regionales.

Entre las soluciones que el ministro de Transporte propuso para este sistema de transporte público están: 

  • Reemplazar el ente gestor.
  • Que la infraestructura pase a la Secretaría del ramo y la operación quede en la Secretaría de Movilidad.

Además, Reyes González dijo: “es fundamental la reestructuración del Sistema de Transporte Masivo, Sitm” y aseguró que está “mal diseñado”.

Ricardo Hernández Reina, conductor de las rutas T2, T4, RDS y RDN de Metrolínea, comparte que el mayor problema al viajar por la autopista es la mala cultura de los conductores particulares y la falta de buses:

“El problema mayúsculo que hay al viajar en Metrolínea, manejando por la autopista, es la congestión vehicular y el mal manejo de la gente. El manejo improvisado que tiene la gente al conducir por una autopista, el cuidado por la autopista y la invasión de carriles. El sistema de Metrolínea no tiene suficientes los buses y esto hace que el tiempo se acorte o se alargue”.

Citando al ministro de Transporte Guillermo Francisco Reyes González con respecto a la situación económica de Metrolínea, él afirma que:

“El Sistema de Transporte Público Colectivo debería asumir las riendas de Metrolínea, y que el recaudo lo hagan los operadores que quieran y estén dispuestos a hacerlo bien”.

En conclusión, según Héctor Gerardo Cáceres Rincón, experto en temas de movilidad y ex-gerente de Metrolínea durante 2011, citando una de sus participaciones en la audiencia pública de movilidad de octubre 28 de 2022:

“Lo que hay que hacer es una reestructuración general del servicio, buscar cómo alimentar el servicio y mantener la prioridad del transporte masivo, dar la exclusividad de los carriles, renovar los buses y que la forma de pago sea más ágil. Mejor dicho, hay que darle un gran giro a todo esto, porque con ese pésimo servicio de hoy, Metrolínea seguirá siendo el padre de la informalidad”.

Y en esa misma audiencia Emilcen Jaimes Caballero, actual gerente de Metrolínea aseguró que “se necesita una nueva estructuración, la cual se debe dar desde la parte técnica como resultado del nuevo Plan Maestro de Movilidad y la Matriz Origen – Destino”.

Otro problema causante de la congestión es el uso de la autopista para el paso de transporte que carga materiales grandes y pesados. Estos transportes miden casi 4 metros de alto, contrario a los vehículos particulares que no pasan de los 2 metros.

Según el informe de Calidad de Vida de Bucaramanga Metropolitana cómo vamos, en 2021 el 6% de los lesionados en accidentes de tráfico fueron los usuarios de transporte de carga pesada que transitaban la autopista.

Para solucionar este problema y garantizar la seguridad en la movilidad de la vía tanto para los conductores de transporte pesado y de vehículos particulares, el Gobierno a través de la Agencia Nacional de Infraestructura comenzó a trabajar en la conectante C1 – C2.

Esta vía tiene como objetivo comunicar el corredor vial C1 que es Bogotá – Bucaramanga con el corredor vial C2 que es Bucaramanga – Pamplona para el transporte de carga pesada sin paso por la autopista. El proyecto saldría de Floridablanca en la Universidad Pontificia Bolivariana y llegaría al kilómetro 8 de la vía Pamplona. Se estima que tendría una longitud de 133 kilómetros.

El proyecto fue aprobado para construcción en 2017 y tenía un tiempo estimado para terminar de 60 meses, es decir, 5 años. Sin embargo, la concesionaría Autovía Bucaramanga – Pamplona S.A.S. encargada de la construcción y posterior mantenimiento de la vía no ha continuado con el desarrollo del proyecto desde 2021. 

Según la Cámara de Comercio de Bucaramanga el conectante C1 – C2 para este año ya debería estar al 91% y solo ha avanzado un 12% del total desde que empezó su construcción.

Este lento avance en el desarrollo de esta vía se debe a que ha tenido problemas desde el inicio por parte de los ciudadanos de Floridablanca, el lugar donde inicia la conectante. El Comité para la Defensa de los Cerros Orientales se opuso a este proyecto en 2021 pues para que una vía pueda ser aceptada por los ciudadanos debe cumplir con los siguientes requisitos:

  • Ser sostenible.
  • Generar desarrollo económico, social y ambiental.

Según la Personería de Floridablanca la conectante C1 – C2 pone en riesgo la cantidad y la calidad del agua que reciben los habitantes de Los Cauchos, Santa Barbara, Despensas y Rosa Blanca que son los sectores por los que pasaría la vía y el viaje de vehículos por esa zona aumentaría la emisión de contaminantes afectando la calidad del aire.

Entonces ¿qué están haciendo los mandos públicos con respecto a este problema?

La más reciente acción por parte del Área Metropolitana de Bucaramanga (AMB), la dirección del Área de Gestión de la ESSA, la Alcaldía de Bucaramanga, la dirección de Tránsito de Bucaramanga, la dirección de Tránsito de Floridablanca, el Ministerio de Transporte, entre otras entidades de tránsito fue firmar el “Pacto por la Movilidad Metropolitana” el 13 de octubre de 2022.

Según cifras de la AMB, para el 2026 la cifra de automóviles podría llegar al millón de vehículos por lo que uno de los objetivos del tratado es reducir la presencia del carro en las calles para mejorar la movilidad y reducir la contaminación.

Con el fin de cumplir esto, las entidades pretenden generar mejores medidas para incentivar el uso del transporte público y garantizar planes flexibles para las empresas, mediante acciones como fomentar el teletrabajo.

Otros de los objetivos del “Pacto por la Movilidad Metropolitana” son:

  • Favorecer el cambio de los desplazamientos hacia medios más sostenibles, silenciosos y seguros.
  • Mejorar la seguridad vial y la convivencia entre los usuarios y las usuarias de los diferentes medios de transporte.
  • Mejorar la eficiencia de la logística y la distribución urbana de mercancías.

En conclusión, según José Pablo Camargo, ingeniero civil con especialización en transporte:

“Pretender solucionar el tráfico, la congestión con infraestructura es lo mismo que pretender solucionar la obesidad solo soltándole un botón a la correa del pantalón”.