Peaje informal en la vía Girón-Zapatoca, una contribución voluntaria

Realizado por: Sara Morales y Silvia Juliana Puentes.

“Siempre que paso a Zapatoca pago los 2.000, pero la verdad no, no sé para qué utilizan esa plata”.

En el puente Gómez Ortiz, a 42 km de la ciudad de Bucaramanga y a 24 km del municipio de Zapatoca, hay un peaje que toma por sorpresa a los turistas que transitan esta vía por primera vez. 

Aunque tiene aspecto de peaje, se trata de una contribución voluntaria. Los ciudadanos de Zapatoca y Girón tienen claro para qué está destinado este dinero; sin embargo, hay quienes no saben por qué están pagando esos 2.000 pesos.

Nestor Prada, administrador del peaje, afirma que ha escuchado críticas por parte de los viajeros al momento de llegar al municipio.

“De vez en cuando vienen turistas que no saben qué es el funcionamiento, para qué se cobra. Hay gente que llega y hace comentarios”

En octubre de 2004, cansados del deterioro de la vía Girón Zapatoca, los habitantes del municipio tomaron la iniciativa de implementar una contribución voluntaria con el fin de mejorar y mantener la carretera. Dos décadas después, en 2024, esta función se mantiene vigente. 

En opinión de Alfredo Marquez, oriundo de Zapatoca, sin esa contribución voluntaria no habría carretera.

 “Si no fuera por ese peaje no habría vía a Bucaramanga”.

Un peaje, según el Ministerio de Transporte, es “un mecanismo que emplea el Estado para que los usuarios de la infraestructura vial, como retribución por la utilización de las vías, contribuyan a la financiación de las obras de construcción, conservación y rehabilitación de las mismas”, es decir, es un pago por transitar las vías del país.

En Colombia hay 168 casetas de peajes y el Instituto Nacional de Vías (Invias) es responsable del mantenimiento de 34 estaciones, mientras que la Agencia Nacional de Infraestructura (ANI) es la que se encarga de estructurar y gestionar las demás concesiones viales primarias en el país.

Por otro lado, en cada departamento, es la Gobernación quien se encarga de mantener las vías secundarias. Estas son las que unen las cabeceras municipales, así como Girón y Zapatoca, pero que, de acuerdo al alcalde de Zapatoca, Jesús Acevedo Solano, son rutas que no suelen ser atendidas.

“Nosotros tenemos acá, nos conectamos con la vía Girón Bucaramanga, Girón Zapatoca, Zapatoca la Fuente, Galán, Berlín o Barichara, Zapatoca Betulia, Zapatoca San Vicente. Son vías secundarias, vías que le corresponden al departamento de Santander, pero muchos casos los mandatarios de turno por acá, pues, hacen caso omiso con las vías secundarias”.

“No, la Gobernación no: brilla por su ausencia. No es solamente esa carretera, son todas las carreteras: San Vicente, Zapatoca, el Socorro…”. opina Alfredo Márquez, residente de Zapatoca.

De 2010 a 2020 hubo una inversión de casi once mil millones por parte de la Gobernación de Santander. En 2021 en el llamado corredor Estratégico, se realizó la pavimentación en asfalto, de 1.6 kilómetros del tramo Girón – Zapatoca. Aun así, esto no ha sido suficiente para terminar la pavimentación de la vía: hay 900 metros sin asfaltar y aún no han implementado medidas de prevención, para evitar que las montañas se desplacen y obstruyan la carretera.

Según Néstor Prada Gómez, administrador del peaje de Zapatoca, una de las razones por las que surgió la idea de tener una contribución voluntaria fue por la necesidad de despejar la carretera.

“Esta es una vía que cae mucha roca en temporada de invierno, entonces para que saquen un proyecto para limpiar la vía es complicado. Por eso nació la idea, cuando eso la carretera era toda destapada y, pues, el mantenimiento era más difícil y tocaba ir a buscar jornadas de trabajo y el apoyo de la comunidad”.

Comerciantes, transportadores, abogados, ambientalistas y conductores de Zapatoca se unieron para crear el peaje voluntario con el fin de mantener la carretera en óptimas condiciones. Jesús Acevedo, alcalde de Zapatoca, afirma que invertir en la carretera es crucial para el transporte de productos y para el acceso al municipio; tiene efecto en la economía local y el día a día de sus residentes.

“Podemos tener estas vías en buen estado y si no téngalo por seguro que no haya la conectividad para que un pueblo progrese. Tenemos que tener buena vía para que haya conectividad, competitividad. Estamos ahorita en estos momentos apostándole al mantenimiento de las vías secundarias, que vuelvo y repito le pertenecen al departamento de Santander ”.

El tráfico diario en esta vía ronda los 200 vehículos. Según datos suministrados por la administración de Zapatoca, diariamente pueden recolectar hasta 600.000 pesos y al mes reciben entre 15 y 20 millones de pesos. Este dinero se invierte en el mantenimiento rutinario y reparaciones emergentes de la carretera. 

Ante la iniciativa, la Secretaría de Infraestructura de Santander manifestó que este peaje, al no estar autorizado es ilegal y con frecuencia reciben quejas de viajeros porque no saben ¿a quién le rinden cuentas?

Campo Elías Ramírez, alcalde de Girón, expresa que, dado que este no es un peaje de alguna entidad, no tienen por qué hacerle auditoría.

“Por ser informal y demás no le hacen auditoría porque sería como validar algo que está en la informalidad. Entonces yo creo que es más la Superintendencia de Transporte que tendría que entrar a involucrarse en el proceso y revisar esos temas, pero vuelvo y digo, eso ni siquiera es como que la comunidad para dejar pasar tienen que pagar, sino es un tema social o voluntario”.

Sin embargo, el alcalde de Zapatoca, Jesús Acevedo, afirma que los concejales están pendientes de ese dinero porque se trata de un ingreso público.

“Aquí, pues, este, uno como concejal pues hace unos controles políticos. Yo como concejal pues también lo realizó, como concejal también realicé esos controles políticos porque son recursos públicos.Y aquí viene pues la Junta del Peaje y entrega cuentas de cuánto han recaudado, en qué los han invertido, se entregan cuentas a la comunidad y se ve reflejado en lo que hacen en la vía”.

Pese a que el Alcalde destaca la transparencia en el manejo de los fondos, hay transeúntes, como Elda Romero y Pedro Rueda, que cuestionan la efectividad en la mejora de la carretera.

“Yo creo que un peaje ahí es necesario, pero un buen peaje, que realmente esté pendiente de la vía porque hay muchos huecos. Que se sienta que el dinero que entra a ese peaje se invierte en la vía. Pero la función de mantener la vía no se nota”.

“2.000 pesos pues no es mayor cosa y si contribuye a que de pronto puedan hacer alguna cosita, pues está bien. Yo no veo problema por cancelar 2.000 pesitos. Si hicieran algo por la carretera yo pagaría hasta 4.000, incluso, pero hay varios baches que podrían arreglar”.

“No la gente que viene, en veces que vienen y todas dicen que no, que no pagan, que la carretera está mucho mala, ¿que pa’ qué hacen esos 2.000?, ¿pa’ qué los cobran?”

Aunque las quejas están dirigidas hacia la Junta del Peaje, es evidente que la responsabilidad de esta vía recae en otra entidad. Se trata de una iniciativa que refleja una omisión por parte de las autoridades competente.

Armando Cáceres es turista frecuente de Zapatoca y considera que mantener la carretera es una obligación que no se le debe atribuir al municipio, sino a la Gobernación de Santander.

“Es lamentable que una comunidad tenga que asumir roles que le corresponden al gobierno. La Gobernación debería haber actuado hace mucho tiempo para resolver esta situación.”

El olvido de esta carretera hacia Zapatoca no es un caso aislado. Según Invías, Santander tiene cerca de 150 kilómetros de carretera sin pavimentar y casi 80 kilómetros se encuentran en las categorías “mal estado” y “muy mal estado”.

Además, de la red vial a cargo del departamento, un 67% no está pavimentada.