Instituto Técnico Nacional de Comercio exige mantenimiento de su colegio

Realizado por: Camila Del Vecchio Sosa, María Camila Monsalve y Luz Adriana Prada 

“Básicamente, la razón por la que entramos a paro era ese peligro que sentíamos, ese miedo; de que en cualquier momento de la jornada un pedazo de vidrio, un pedazo de pared, una grieta nos pudiera lastimar, hacer daño, o nos pudiera caer encima”.

Acaban de escuchar a Jorge Riatiga, personero del Instituto Tecnológico Nacional de Comercio, quien junto a su comunidad, el 24 de abril realizó un plantón en las afueras del colegio para llamar la atención a la Alcaldía y las Secretarías de Infraestructura y Educación, y buscar solución inmediata a los riesgos que presentan en la infraestructura del edificio.

En Bucaramanga hay 121 sedes de 47 instituciones educativas oficiales, sin embargo, en la administración que finalizó el 31 de diciembre del 2023 se realizaron cambios infraestructurales en solo tres de ellos: el INEM, el Colegio Santander y el Instituto Técnico Damazo Zapata con una inversión de $65.000 millones.

Desde 2017 Yolanda Roa Camacho asumió la rectoría del Instituto Tecnológico Nacional de Comercio. Ella afirma que desde ese año comenzó a notificar a la Secretaría de Educación del estado en el que se encontraba la institución.

“Entonces, inicialmente, se veían grietas en las paredes, se veían humedades excesivas en algunas partes, daños en las cañerías, de pronto algunos muros a punto de colapsar y poco a poco, pues se fue intentando hacer mantenimiento. Y por lo menos inmediato y solucionando algunos de los problemas que se iban viendo”.

En 2018, año en el que se posesionó Juan Carlos Cárdenas como alcalde, se desarrollaron los Acuerdos Escolares, que son una propuesta democrática con los estudiantes de colegios públicos de Bucaramanga quienes son los que eligen, mediante votación, la obra que necesitan para su institución. Con esta iniciativa se sopesó la falta de atención que atravesaba el instituto.

Al año siguiente, en 2019, recibieron un dinero de los Acuerdos Escolares para fines deportivos. Sin embargo, no pudieron utilizar este recurso porque presentaban problemas con un muro que colinda con el jeriátrico Años Maravillosos, según la rectora Yolanda Roa:

“Años Maravillosos es un lote que es más alto que el nuestro, entonces, hay un talud que descansa sobre un muro , el muro oriental de cerramiento, y ese muro da sobre el cuarto de la bomba de agua, del tanque del agua. Ese muro debería ser un muro de contención, pero está construido como un muro de mampostería”

Villamizar, ingeniero civil aclara que el propósito principal de un muro de mampostería es de dividir el interior de una construcción.
“El muro de contención está diseñado con el propósito de contener tierra, mientras que el muro mampostería no está diseñado para contener tierra, sirve únicamente de división , o sea, generalmente no están diseñados para ni siquiera cargar peso”.

En 2020, hicieron un nuevo acuerdo escolar de $110.019.324 para invertir en tecnología y televisores. Para 2021 el estudiantado y la rectora proponen arreglar el auditorio escolar en dos fases, con un contrato de 118.283.935 millones de pesos.

“La idea era invertir en sonido, en aires acondicionados, etcétera etcétera”.
Directora Yolanda Roa Camacho.
“Pero cuando fuimos a manejar la situación se evidenció que había que hacer mantenimiento de cubiertas porque habían goteras entonces volvió y se planteó la situación de que no se podían instalar elementos si no se arreglaban las goteras”.

Para 2022, bajo otro Acuerdo Escolar, inició la segunda fase del auditorio, la cual estaba a cargo de la Secretaría de Educación, es decir, el presupuesto no fue administrado por el colegio. Esta etapa consistía en la instalación de aires acondicionados para el auditorio, pero se ejecutó a finales de 2023.

Henry Delgado fue el ingeniero encargado de realizar la instalación de los aires, mediante un consorcio para remodelar y ampliar trabajos específicos en 12 instituciones educativas.

“Ese auditorio tenía un problema de goteras y de cielo raso que el contratista no cumplió. Sin embargo, nosotros ampliamos el contrato en que eran no tres aires, sino que se instalaron 6 aires acondicionados que más o menos era la exigencia de la rectora”.

A pesar de tener los aires acondicionados, al día de hoy el auditorio cumple tres años inhabilitado por lo que los estudiantes deben recurrir a otros espacios del colegio para realizar los diferentes eventos de la institución.

Jorge Riatiaga, personero estudiantil, afirma que en ocasiones deben organizarse en las aulas de clase o en la cancha múltiple de la institución.

“Entonces qué sucede, nos toca a nosotros, a punta del sol, cuando vamos a realizar ciertas actividades sentar todos los estudiantes en la cancha de la institución. Aguantar sol, si es necesario aguantar agua para nosotros poder hacer nuestras actividades culturales”.

Y la pepita que le faltaba a la maraca, todos estas falencias terminaron en un problema mucho mayor, cuando el colegio encendió alarmas con un escándalo mediático.

El 23 de abril de 2024 a las 11:30 de la mañana mientras algunos estudiantes ensayaban para el evento del Dia del Idioma, y profesores junto a padres de familia realizaban Comité de Evaluación, un pedazo de vidrio del domo cayó desde el cuarto piso, a pocos metros de Jorge Ratiaga:

“Ya a dos metros antes de donde nosotros estábamos, escuchamos el estruendo y cayeron esos pedazos de vidrio, que gracias a Dios no afectaron a nadie, no había ningún estudiante en la institución que corriera peligro. Pero imagínense donde hubiera sucedido en una jornada, como yo menciono en mi video, será que tiene que pasar alguna tragedia para que se tomen cartas en el asunto”.

El video que Jorge menciona fue publicado en la plataforma digital Lo Que Pasa Bucaramanga y Colombia y alcanzó las 67.700 vistas. Con este video se buscaba convocar a un plantón para el 24 de abril, con la comunidad educativa.

A este llamado acudieron diferentes representantes administrativos del Estado y medios de comunicación, quienes a las 5:50 de la mañana ya estaban aglomerados en las puertas del colegio, entre ellos el concejal Carlos Parra y el diputado Danovis Lozano, quien afirma que la respuesta de las autoridades a este llamado fue inmediata.

“Consideramos que hay un problema dentro de las instituciones y es que siempre, los gobiernos o las administraciones creen que una inversión debe hacerse de una forma de 10.000 millones 15.000 millones, cada 30 años en lugar de invertir así sea 500, 600 millones cada año”.

En conjunto con algunos miembros de la comunidad educativa se estableció un acta, que firmaron a las 8:20 de la mañana, en la que se estipulaba: “Uno, realizar un diagnóstico del problema de infraestructura. Dos hacer una acción inmediata de prevención de riesgo. Tres, ejecutar el diseño y presupuesto de la obra a realizar. Cuatro, hacer la gestión ante otras instancias para la consecución de recursos necesarios para llevar a cabo las obras.”

Esta acta estableció como veedor de la gestión a Carlos Parra, concejal de Bucaramanga:

“De ahí se radican distintos derechos de petición para asegurarme que la administración, especialmente gestión de riesgos, certifique que el colegio no está en condiciones de riesgo para ser habitado”.

Las Secretarías de Educación y de Infraestructura realizaron un plan preventivo que mitigó la situación de forma inmediata en la semana del 25 al 30 de abril.

El arquitecto Juan Medina de la Secretaría de Infraestructura es el interventor de las construcciones en colegios y junto a su equipo dió una solución inmediata a la ruptura del vidrio.

“Buscamos unos obreros que nos limpiarán la vida canal, que limpiarán los de la vegetación que existe allá y colocamos una poli sombra por debajo amarrado por una guaya en todo el vacío y se tapó el el hueco que dejó el vidrio que se reventó con un policarbonato. Qué es lo que nosotros pensamos, que si llegase a romperse un vidrio, pues caen en la poli sombra”.

La rectora de la institución también ejecutó una acción preventiva: cerró una de las escaleras del colegio, la cual, era una de las rutas de evacuación del colegio, generando otro problema que atenta contra la seguridad del personal administrativo y el estudiantado. Como lo comenta Yolanda Roa, rectora del instituto:

“Nosotros no tenemos rampas. No tenemos sino las escaleras, las dos escaleras, y en este momento está sellada una, entonces solo tenemos accesos y obviamente es un problema en el caso de una evacuación”.

Ante esta situación, lo que muchos asumirían, es que deberían invertir el dinero de los Acuerdos Escolares para solventar los problemas. Por esta razón, Carlos Parra propone que en el plan de desarrollo, que se encuentra en conversaciones, debería haber un presupuesto anual para el mantenimiento de colegios públicos.

“El mantenimiento de un edificio es de funcionamiento porque es recurrente todo el tiempo, pero ellos deciden declararlo como inversión por una razón, porque eso reduce el gasto obligatorio y con esa reducción del gasto obligatorio obtienen unos mejores índices de eficiencia del gasto , pero en realidad no lo están siendo porque están siendo menos eficientes, porque esperan que los colegios se caigan para poder meterles dinero”.

Situaciones como estas impiden que los estudiantes puedan realizar sus actividades con normalidad. Yornelis Miranda, representante de los padres del colegio, expresa su preocupación frente a lo que ha sido una batalla constante desde 2017 para buscar la visibilidad de los conflictos de la institución:

“Solo con los recursos que manda la Secretaría no es posible sostener un colegio de todo a todo. Hay que darle ayuda tanto de la comunidad estudiantil como de la comunidad de padres”:

La realidad es que ni la administración ni el colegio tienen el dinero para cubrir tantos gastos, puesto que, también hay inconvenientes con la parte eléctrica, cañerías, sistema de incendios, cubiertas e ingestas, como dijo el personero del Instituto Tecnológico Nacional de Comercio Jorge Ratiaga, los recursos no son suficientes:

“Nosotros no podemos dejar de depender de recursos que ya están dispuestos para temas escolares, para temas académicos, para poder mandar a arreglar el colegio; porque eso realmente no es negligencia del colegio, son negligencias de los entes estatales que tienen un abandono impresionante a todas las instituciones educativas”.

Queda por verse qué sucederá con el proceso iniciado con la institución que será planteado en el plan de desarrollo del alcalde Jaime Andrés Beltrán que se está exponiendo en el Concejo de Bucaramanga, para saber a ciencia cierta, cómo, quién, cuándo y con qué dinero se harán los arreglos pertinentes al Instituto Tecnológico Nacional del Comercio.