La melodía del cambio: la vida de un músico e ingeniero de sistemas peruano en Colombia

Por: Naylen Saavedra, estudiante de Periodismo.

Juan Carlos Alcántara Arredondo es un músico e ingeniero de sistemas, proveniente de Lima, Perú. Él viajó a Colombia para pasar una temporada corta de vacaciones con su esposa y disfrutar del nacimiento de su hijo. Sin embargo, lleva
seis años en el país y piensa continuar su vida dentro del territorio colombiano. “Vivir en mi país era tener un trabajo, un lugar de estudio, ya una monotonía, un estilo de vida ya hecho, eso era para mí vivir en mi país”.

Juan Carlos Alcántara es pianista, bajista, cantante, compositor, productor musical e ingeniero de sistemas; de Lima, Perú; de 40 años; que ingresó a Colombia en febrero de 2015 y lleva seis años dentro del país. “Llegué a Colombia con mucha expectativa, la verdad, desde muy pequeño fui aficionado al equipo colombiano. Recuerdo mucho el mundial de Estados Unidos, el mundial de Francia y siempre tuve ese apego por las novelas, también que llegaban allá, entonces fue como llegar al país de Betty la fea, de llegar al país del Pibe Valderrama, llegar al país del Tino Asprilla y de toda esa gente que marcó, digamos, un precedente yo creo que no sólo a nivel local, acá como país de Colombia sino a nivel internacional. Entonces lo primero que se me vino a la mente, me acuerdo, fueron dos cosas Juan Valdés y lo otro las arepas, era lo que yo quería probar porque se habla mucho de eso. O sea, Colombia tiene una fama a nivel internacional de eso, entonces básicamente eso fue lo que experimenté cuando llegué aquí”.

Juan Carlos Alcántara llegó a Colombia con la expectativa de que su hijo, Benjamín Santiago Alcántara Sarmiento, naciera en el territorio colombiano, y el niño tuviera el mismo lugar de origen que su madre y esposa del señor Alcántara, Alejandra María Sarmiento Isaza. Tenían planeado pasar un corto tiempo, sin embargo, los planes cambiaron debido a un problema médico en Alejandra Sarmiento. “Por una situación médica tuvimos que alargar el proceso de quedarnos. A mi esposa le habían diagnosticado preclamsia severa, entonces era necesario que ella esté con un tratamiento de por lo menos un año. Entonces, al ya tener esa noticia pues me tuve que hacer la idea de que ya me iba a quedar en Colombia por lo menos un año. Entonces, el empezar aquí fue un empezar, vaya la redundancia, de nuevo, porque pues yo ya tenía una vida ya desarrollada en mi país aparentemente llegaba de, sólo de visita. Sin embargo, como se dieron las cosas pues tuve que, como dicen, borrar el cassette y mirar hacia adelante, mirar hacia delante y mirar qué cosas, qué planes, qué opciones tenía para poder estar aquí”.

La imagen negativa que Juan Carlos Alcántara tenía sobre Colombia cambió cuando ingresó al país. “A Colombia yo creo que se le ha vendido una mala imagen, lo primero que uno piensa cuando llega de otro país es que van a explotar coches, bombas o que va a estar Pablo Escobar en el aeropuerto recibiéndolo o cosas como esas ¿sí me entiendes? O sea, a Colombia se le ha catalogado, particularmente lo digo en mi país, por lo menos se hace la catalogado o sea como un país muy peligroso. Y cuando uno llega, yo me acuerdo de cuando yo llegué y pues manifesté a mi familia que íbamos a pues a vivir ya en Colombia, ellos se asustaron mucho porque pensaron de inmediatamente sicariato y cosas como esas. Pero la verdad, cuando uno llega aquí se da cuenta que es totalmente diferente todo, ¿no? O sea,
desde la gente, los colombianos si tendría que escribirlos en dos palabras son como los extremos diría, o sea, o bien te quieren como dicen en mi país a morir o si te odian o sea ya, no quieren saber nada contigo”.

Una de las cosas que más ha llamado la atención del señor Alcántara Arredondo es la amabilidad de la mayoría de los colombianos para ayudar a los demás. “Me acuerdo que me subí al Metrolínea una vez, yo me acuerdo que iba a pa’
Piedecuesta, me subí al Metrolínea y no tenía ni la menor idea hacia donde me dirigía y llegó una parte que yo vi como que era un poco como bosque ya, o sea como verde. Entonces yo dije yo debo estar muy lejos de pronto de mi destino y me acuerdo que pregunté en el metro y dije ¿Alguien sabe dónde queda la estación La Temprana? Entonces yo me acuerdo claramente que un señor vino y me dijo Claro que sí mijito. La estación Temprana está como a 10 minutos. Párese aquí, hágase aquí, que yo lo guio, yo me bajo también ahí. Y para mí eso fue como diferente a mi país, a Perú. Es un país donde la gran mayoría, no puedo generalizar, pero la gran mayoría de personas son muy secas y digamos que si alguna persona que no conoce esa circunstancia en Perú, es muy probable que muy pocas personas quieran ayudar. No es que la gente sea mala, sino que la cultura nuestra es así”.

Juan Carlos Alcántara argumenta que este servicio para ayudar a los demás diferencian a Colombia de Perú. Pero, que más allá de estas disimilitudes, hay un deporte que une a estos dos países y al mundo entero: el futbol. “Las similitudes y las diferencias, básicamente radican en el estilo de vida que tiene Perú y tiene Colombia. Aquí se gozan de una cultura en la cual todo el mundo te apoya, se ayuda, se recomienda. Digamos, en Perú no existe eso, o sea, no en todos los ambientes, pero generalmente no existe esto. Similitudes yo creo que tanto a Perú y a Colombia nos fascina y morimos por el fútbol, o sea, yo creo que ese es el deporte que no solamente une a Perú y a Colombia sino une a
todo el mundo como tal”.

Sin embargo, el músico Alcántara añade que este deporte se disfruta de distinta forma en los dos países. “Si bien hemos dicho que el fútbol es algo que a los dos países nos agrada, cada uno tiene su forma distinta de celebrarlo. Recuerdo mucho cuando Colombia jugaba una Copa América, no recuerdo cuál fue, creo que fue la antepasada, y
aquí era como si fuera la final de la copa el mundo, en cada esquina todos vestidos de camiseta, y yo decía wow, o sea, esto parece el fin de la Supercopa. En Perú se vive diferente digamos el que puede ir al estadio va, el que puede
escuchar el partido escucha, el que no, no, nadie usa camisetas, o sea, usar camiseta de Perú es sinónimo de no tener ese día lo que ponerse entonces me puse la camiseta”.

Las costumbres gastronómicas también diferencian a cada país. Cada lugar tiene su propia gastronomía y distintas formas de ingerir los alimentos. El maestro Juan Carlos Alcántara narra un caso en particular que le llamó a la atención de los colombianos. “Ustedes echan el queso al chocolate, entonces, la primera vez me acuerdo que fue un amigo que me invitó a la casa y me ofreció chocolate, nosotros sólo tomamos chocolate en Navidad y Año Nuevo nada más, o sea no es algo, digamos de acá, no digo todos los días, pero dentro de una semana pues yo creo que más de uno toma dos veces por semana, ¿No? Digamos. Entonces, me acuerdo que me sirvieron y me dieron el queso, yo estaba esperando el pan para meter dentro del pan el queso porque así es como nosotros comemos, y él me dijo ¿Por qué no lo echas? Entonces le dije Es que no me has dado pan y entonces ahí fue un poquito como como el hecho de entender que pues ustedes echaban eso. Hasta hoy no lo asimilo mucho, es más, no, no he logrado comerlo de esa manera o tomarlo de esa manera, pero pues he hecho varias veces el intento”.

Juan Carlos Alcántara relata su proceso profesional dentro del país, las oportunidades que se le han presentado dentro de Colombia. “Soy ingeniero de sistemas y también soy músico, entonces no tenía documentación para trabajar, antes de hacer toda mi documentación empecé a dictar clases de música muy informal si puede decir, pero era lo que tenía en ese momento para poder de pronto darme a conocer con lo que hacía. Eso fue casi el primer año, luego pude regularizar mi situación migratoria, pasé a ser ciudadano residente, actualmente soy re ciudadano residente y pude aplicar en algunos trabajos. Tuve la oportunidad de trabajar en algunas academias, en algunas ONG o en algunas fundaciones, tal como la fundación Kalú, pues ahí conocí uno de los de los grandes amigos que tengo hoy por hoy y que me dio también la oportunidad. A su vez, también fui invitado a muchos proyectos locales con bandas locales de
acá de Bucaramanga, algunas de ellas reconocidas, tuve la bendición de participar en algunos proyectos musicales. Actualmente una de las cosas más bonitas que pude hacer, fue a través de un conjunto de músicos de artistas locales e
internacionales se hizo una canción que fue un día por RCN y Caracol que se llama Ya sale el sol donde tuve la oportunidad de poder participar. Entonces, un poquito eso ha sido como la evolución del haber llegado, sin conocer a nadie y haber llegado a participar en un proyecto que fue muy importante aquí. O sea que tuvo trascendencia dadas las circunstancias en cómo se dieron, habiendo muchísimos músicos aquí súper talentoso y súper buenos. Fue toda una bendición que me hayan llamado y me dijeran Juan Carlos, venga, sabemos de su trabajo, sabemos quién es y nos gustaría que participe. Eso fue con la firma Codiscos entonces fue una de las cosas que yo, pues, como un antes y un después”.

Actualmente, el artista e ingeniero Alcántara continúa trabajando como profesor de música en la academia Kalú; también da clases particulares de canto, piano y producción musical; realiza trabajos sonoros como podcast y comerciales. También, tiene un contrato con la naviera NCL como bajista del grupo musical The sea sheakers tocando en vivo en los cruceros, sin embargo, debido a la pandemia han tenido que parar. Planean retomar esta labor en septiembre de este año. En cuanto a su estadía en Colombia, Alcántara planea continuar su vida dentro del
país. “Mira, ahí sí me da un poco de risa dos cosas, el año pasado cuando inició la pandemia, pues, no cuando inició sino ya en junio, se me vencía la residencia de cinco años, entonces fue como que cinco años ya pues es momento de pronto regrese a mi país. Y las cosas no se dieron, no puede salir por motivos de la pandemia y todo, y me tocó renovar mis documentos. Mi situación migratoria por temas de trabajo tiene que estar siempre al día, entonces me tocó ir a migraciones y me dieron otra vez cinco años más, con la oportunidad me dijeron esta vez de poderme hacer ciudadano colombiano. Dentro de mis planes como tal, hoy después de casi seis años digo ya en febrero de este, o sea, el febrero del mes pasado cumplí seis años estar aquí en Colombia puedo decir que antes no era una opción, pero ya ahora si es una opción quedarme. Porque tengo mi familia, tengo mi hijo, a pesar que extraño mis costumbres, mi país y mi tierra considero que Colombia es un, como dicen acá es un buen vividero, Bucaramanga es un vividero se bonito se vive lindo, la única parte que aún estoy luchando es como que con la alimentación un poco”.

El artista Alcántara Arredondo planea viajar a su país para que su familia pueda conocer a su hijo, Benjamín Santiago Alcántara. “Mi hijo no ha conocido Perú, mi familia no lo conoce a él, entonces en nuestros planes está ir a Perú. Pero ya, yo ya no lo veo como el inicio, ya lo veo como una visita, por ahora pienso en la idea firme de poder quedarme acá en Colombia todavía radicado. Yo creo que hay dos panoramas, dos vertientes diferentes. Una es cuando uno tiene un sueño, un anhelo de estudio o de superación y quiere hacerlo, y la otra es cuando te toca salir, como muchas personas, no solamente en mi caso, pues en mi caso fue por el nacimiento de mi hijo, pero muchas personas les toca de salir
de su país. Yo pienso que el Consejo, en mi caso ¿No? Idóneo que yo podría dar es, yo soy una persona muy creyente en Dios o sea creo firmemente en las cosas en los caminos que él pueda abrir y en los caminos que él pueda cerrar. Entonces el principal consejo que le daría las personas, ya sea que va por busca de un sueño o sea que va porque le tocó venir, que persevere y sobre todo que tenga un aliado que es el más importante que se llama Dios creo que eres el único que, que da como te dije hace un rato, que abre y cierra las puertas”.