Merecen Ser Escuchadas: Yesenia Moreno Vásquez

Por: María José Martínez, estudiante de Periodismo.

Hola, los saluda María José Martínez. Sean bienvenidos, nuevamente, a este espacio sintonizando el episodio #4  del podcast Merecen Ser Escuchadas en las plataformas digitales de Unab Radio.

Los invito a que se sientan en algún lugar de sus casas, se coloquen sus audífonos y dejen su mente en blanco para que así, pongan toda su atención en el relato.

La protagonista de esta tragedia es Yesenia Moreno Vásquez, una joven de 18 años, quien en su momento era una pelada echada pa lante, como dicen en su barrio. Se caracterizaba por la venta de hojaldras, con sabor a arequipe y bocadillo, la cual era su sustento para salir adelante y aportar a su hogar. Además de emprendedora, era conocida por ser una buena madre, de una hermosa niña de dos años, a la cual nunca le faltó amor.

“El señor con el que ella vivía no, no era el papá  biológico de su hija. Cuando ella llegó a la comunidad, no se conocía que ella sufriera de maltrato fisico. Sin embargo, al pasar del tiempo, se fueron dando a conocer y lograron estabilizarse”.

La persona que da voz a este relato, debido a que Yesenia no está con nosotros para poder hacerlo, fue una persona que conoció y compartió con ella en vida. La cual pidió el favor de que no se revelara su nombre. 

Yesenia Moreno, como se dijo antes, salía cada día a su trabajo. Este era un escape y un espacio donde sentía que era libre porque amaba lo que hacía. Todo se nublo, cuando su pareja consiguió trabajo y comenzó a atacarla verbalmente y físicamente porque creía que por “ganar mejor” tenía el poder de hacer con ella lo que le viniera en gana. Estos escenarios, cuenta su amiga, Yesenia se los guardaba y hacía como si nada, “un nuevo día, un nuevo comienzo”.

“Era más bien tímida y como reservar el tema y no me pedía ayuda. Su pareja sentimental era muy celoso. Directamente que me comentara a mi, no. Ella nunca me manifestó tener miedo de su pareja, pero si a otras personas les decía que estaba cansada de el”.

Esta tragedia ocurrió en Marzo de 2019, un hecho que para muchas de las personas que compartieron y lograron conocer la esencia de Yesenia, marcó y llegó a sus corazones. “El que lo vive, es el que lo goza”, dicen sus seres queridos porque solo al presenciar este dolor, que es perder la vida de una persona de su nucleo a manos del feminicidio, se abre una herida que aunque pasen nunca sanará hasta no ver que haya justicia.

“El esta pagando en la cárcel, sin embargo, eso no la va a devolver a ella la vida, aparte dejo a su hija tan pequeña y el dolor de la pérdida en amigos, y familiares, eso no se recupera tan facilmente. Sin embargo hay que ver con ojos de compasion, todas estas cosas y aprender”.

“El mensaje no es solamente para los hombres, sino para las mujeres, para las mamás porque a veces la cuestión cultural afecta mucho. El mensaje sería un cambio total y actuar en la vida con compasion. No estoy justificando lo que ese hombre ni lo que muchos hombres hacen hoy en día, importa el maltrato y los feminicidios”.

Es importante que ustedes, oyentes, en este punto de la historia y como sociedad nos encontramos con respecto al tema de feminicidios, recuerden la campaña del Secretario General de las Naciones Unidas (ONU) ÚNETE, la cual va hasta 2030 y está gestionada por ONU Mujeres, debido a que es un esfuerzo de varios años que busca prevenir y eliminar la violencia para el género. La apoya la sociedad civil, las y los jovenes, el sector privado, los medios de comunicacion y todo el sistema de la ONU para unir fuerzas.

 “Yo tengo tres niñas, tengo hermanas, tengo familia y la mayoría somos mujeres y en algún momento de la vida uno se ha sentido vulnerado, por qué hay personas, hay hombres (por lo general hombres) que, porque son hombres, creen que pueden pasar por encima de ti, por ser mujer o que ellos tienen más fuerza o que tienen el control de las cosas y pues no hay un respeto, entonces ese tema me afecta mucho, me duele y me duele lo que pasa hoy en día en Colombia con las niñas, con las mujeres”.

Gracias a las personas que se unen en este proyecto para visibilizar aquellos casos en que las voces protagonistas no están para contarlo. También a ustedes, oyentes, quiénes se unen en este hilo sonoro. Recuerden que junt@s somos más y que la lucha no está perdida. Hasta el próximo.